¿Qué sucede durante el estudio del sueño?

Quienes son víctimas de apneas de sueño siempre están en peligro de algún imprevisto. Por ejemplo, todos los años, según el Dr. William Dement de la universidad de Stanford, unos 38 mil pacientes sufren problemas cardiovasculares ocasionados por dicho trastorno.

Un estudio del sueño (PSG), ayuda a definir qué tan desarrollada esta su apnea. Para ello tu médico de cabecera puede evaluar si realmente deberías realizarte dicho estudio y al mismo tiempo verificar dónde es el mejor lugar para realizarlo, si en una clínica especializada o de manera ambulatoria en tu hogar.

Estudio realizado en una clínica

Al realizar el estudio en un laboratorio del sueño se te colocarán sensores para registrar la actividad cardiaca, las señales eléctricas de tu cerebro, tu actividad muscular y hacer la medición de fase de sueño (sueño REM/ no REM). Además se te ayudará a controlar la respiración, tus niveles de oxígeno y el esfuerzo respiratorio.

Durante la noche del estudio, será igual o mejor que cuando estas en casa, no te darás cuenta de nada. El personal médico te auxiliará al despertarte para retirar los sensores y demás utensilios, entonces podrás ir a casa.

Algunos especialistas explican que saber nuestra conducta al dormir nos ayuda a superar algunos trastornos como el apretar los dientes mientras duermes. Por ello, si es de tu agrado puedes solicitar filmar dicho estudio para información adicional sobre tu conducta al descansar.

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Estudio realizado en tu hogar

Cuando el estudio es ambulatorio o se realiza en casa es similar al estudio realizado en el hospital, pero con la comodidad de estar en tu espacio personal. El día antes de tu prueba, el personal médico te mostrará cómo adaptar el equipo que se va a usar (sensores y monitores) y te explicarán cómo usarlo adecuadamente.

Durante el día en que te realices el estudio, sigue tu rutina normal. Al dormir se instalarán los componentes del equipo e iniciará el registro que después será evaluado por un médico capacitado. Al siguiente día solo resta entregar todo el equipo que se te ha proporcionado.

Dicho equipo que se proporciona puede contener una cánula nasal, un equipo de registro con un oxímetro (medidor de oxígeno) y una banda para el tórax. Como son aparatos más sencillos, algunos consideran esta prueba menos confiable, pues no se puede evaluar tan abiertamente como en un hospital.

Resultados de tu evaluación

Luego de este estudio se evalúa tu score, es decir, se conoce con el nombre de apnea-ipopnea (AHI). Estas arrojarán el número de apneas que experimentaste durante el análisis del sueño. Los rangos suelen ser:

Menos de 5 (NORMAL)

De 5 a 15 (LEVE)

De 15 a 30 (MODERADA)

Más de 30 (GRAVE)

Una vez tengan todos estos datos, se podrá tratar directamente tu afección tomando en cuenta la gravedad del problema y las posibles soluciones. Además, tendrás claro qué tanto está afectando a tu salud y qué tratamientos tendrías a tu disposición.

Toma en cuenta

Algo que debes evitar a toda costa es dormir una siesta durante el día para que consigas conciliar el sueño durante la noche. Sabemos que la incertidumbre de someterte a un estudio como este, podría ponerte algo tenso, pero es importante que te relajes.

Miedos y dudas

Este análisis del sueño es totalmente inofensivo, no se aplica ningún medicamento el cual produzca efectos secundarios ni mucho menos. No supone ningún peligro para tu salud. La única complicación que podría surgir es alguna irritación en la piel (en caso de personas con pieles sensibles) debido a que los sensores se colocan sobre ella, pero no es común que suceda.

Los dos trastornos del sueño más comunes en adolescentes y cómo tratarlos

El sueño es un estado biológico que debemos repetir cíclicamente, idealmente por la noche. Esto es de gran importancia para los adolescentes, ya que los trastornos del sueño influyen en su conducta, rendimiento escolar y crecimiento. A continuación te hablaremos de los dos más frecuentes y de cómo ponerles remedio gracias a un estudio del sueño.

1. El insomnio

Según la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño (ICSD-2), los criterios diagnósticos para determinar si existe insomnio son los siguientes.

  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Frecuentes despertares nocturnos o despertares matutinos antes de la hora deseada.
  • Sueño en horas o circunstancias indeseadas.
  • Sensación al despertar de que el sueño no ha sido reparador.

Además, existe una serie de consecuencias diurnas que indican que hay insomnio:

  • Fatiga.
  • Pérdida de memoria o atención.
  • Somnolencia diurna.
  • Irritabilidad.
  • Trastornos del ánimo.
  • Falta de motivación o energía.
  • Tendencia a los errores en los estudios.
  • Tensión.
  • Dolor de cabeza.
  • Problemas digestivos.

Tratamiento del insomnio en adolescentes

  • Mantener una higiene del sueño: acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora todos los días.
  • Realizar actividades relajantes unos 20-30 minutos antes de dormir. Según la persona, puede ser adecuado leer, tomar una ducha caliente, escuchar música, etc.
  • Tener unas condiciones adecuadas de temperatura, ventilación, luz, ruidos, etc. para dormir.
  • No tomar comidas copiosas antes de dormir.
  • Evitar la siesta o realizar siestas de menos de 15 minutos.
  • No consumir alcohol, cafeína y tabaco.
  • Evitar actividades estresantes o estimulantes antes de acostarse.
  • Evitar el uso de pantallas con luz azul antes de dormir, como la televisión, ordenador, móvil o videojuegos.
  • Hacer ejercicio físico durante el día, pero no las horas previas a acostarse.
  • Pasar algún tiempo al aire libre todos los días.

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2. Síndrome del retraso de fase

Es una alteración del ritmo circadiano que consiste en insomnio a la hora de acostarse y dificultad para despertarse por la mañana. Se da sobre todo entre los 10 y los 20 años de edad. Entre sus síntomas están los siguientes.

– Existen más de dos horas de diferencia con el horario aceptado socialmente.

– El sueño tiene la calidad correcta y pueden mantenerlo, solo existe este retraso.

– Si se le deja dormir (por ejemplo, los fines de semana) libremente, se encuentra bien.

– El hecho de deber levantarse antes de haber finalizado todas las fases del sueño ocasiona fatiga diurna, falta de concentración, irritabilidad, falta de rendimiento escolar y déficit de atención.

– El adolescente puede parecer “vago y desmotivado”.

Tratamiento del síndrome del retraso de fase

La causa de este insomnio es desconocida, pero puede ser genética o depender del ritmo circadiano propio de cada persona. Se recomienda:

Mantener una higiene del sueño. Procurar levantarse y acostarse siempre a la misma hora y que sea similar a la del horario escolar.

– Evitar las siestas.

– No llevar a cabo actividades estimulantes y con luz poco antes de acostarse, como utilizar el ordenador, móvil o jugar a videojuegos.

– Aumentar la exposición a la luz por la mañana.

Si aun siguiendo estos consejos con constancia no se soluciona el problema, ha de consultarse a un médico. Puedes acudir a tu médico de familia quien, si es necesario, te remitirá a un especialista.

En muchos casos, es difícil averiguar las causas, por lo que un estudio del sueño o polisomnografía será de gran ayuda para el diagnóstico. Se trata de un estudio del paciente que revela la actividad del cerebro, el corazón, la actividad muscular, la respiración y los niveles de azúcar en sangre.

En conclusión, para tratar los trastornos del sueño en adolescentes, así como en personas de otra edad, es clave conocer las causas y así evitar un tratamiento erróneo que pueda agravar el problema o afectar en otras áreas de la vida.

Estudio del sueño. Relación entre el dormir bien con la actividad cerebral

En la actualidad los trastornos del sueño son muy frecuentes: insomnio, hipersomnia (dormir demasiado), despertares nocturnos, somnolencia diurna, pesadillas, ronquidos… Muchas veces no es tan importante la cantidad de horas que dormimos, sino la calidad. Por ello, en algunos casos puede ser necesario hacer un estudio del sueño o polisomnografía, como también se conoce estos estudios.

¿En qué consiste una polisomnografía?

Se trata de una prueba en la que se registra la actividad cerebral del paciente mientras duerme, así como la frecuencia respiratoria, la frecuencia cardiaca, el movimiento de los ojos, el nivel de oxígeno en la sangre, los movimientos de las piernas, la posición del cuerpo y los ronquidos. Se lleva a cabo en la unidad del sueño de un hospital o en clínicas específicas.

Casos en los que puede ser necesaria una polisomnografía

Aunque pueden haber muchos casos en los que sea útil contar con los datos de una polisomnografía, las consultas más frecuentes en las que se lleva a cabo esta prueba son las siguientes:

  • Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS): suele presentarse con los síntomas de ronquidos y somnolencia diurna; el paciente sufre pequeñas paradas respiratorias mientras duerme.
  • Narcolepsia: enfermedad en la que el paciente se duerme involuntariamente varias veces al día, entrando súbitamente en la fase REM del sueño al estar el ritmo de sus ondas cerebrales alterado.
  • Sonambulismo: cuando ocurre con frecuencia o supone un posible riesgo para el paciente.
  • Síndrome de piernas inquietas: el paciente mueve automática e involuntariamente las piernas cuando se duerme, lo que empeora la calidad del sueño y le hace despertar.
  • Arritmias nocturnas: son las irregularidades del ritmo cardiaco mientras se duerme.
  • Insomnio, despertares nocturnos, pesadillas y otras alteraciones del sueño: normalmente no se recurre a esta prueba si se pueden investigar las causas de otra manera. Pero cuando todas las demás pruebas no arrojan resultados se lleva a cabo una polisomnografía.

 

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Por qué son tan importantes las fases del sueño

El sueño es un proceso por el que el cerebro necesita pasar todos los días para recuperar energías, procesar la información, guardar recuerdos en la memoria a largo plazo, borrar aquellos recuerdos que ya no son necesarios, etcétera. Por eso también soñamos.

 

Casos en los que puede ser necesaria una polisomnografía

 

Las fases del sueño

1. Fase I del sueño: la persona entra en un estado de adormecimiento, pero es consciente y capaz de reaccionar a los estímulos del medio. Pero se diferencia de la vigilia en que las ondas cerebrales son menos irregulares.

2. Fase II del sueño: después de unos 10 minutos de la fase I, la persona está profundamente dormida, aunque si se despierta en esta fase no recordará que ha dormido. Se alternan ondas cerebrales irregulares e regulares, de tipo theta. Si hay algún ruido, aparece una onda cerebral llamada K, al parecer un mecanismo para no despertarse.

3. Después de unos 15 minutos de la fase II, las fases III y las IV son las que realmente permiten descansar. Son muy parecidas, solo se diferencian en que una es de sueño más profundo que la otra. Las ondas cerebrales son más lentas y regulares. Es en la que se da la consolidación del aprendizaje.

4. Tras 45 minutos de fase II y III, en la fase REM, el cerebro entra en un estado similar a la vigilia y los ojos se mueven rápidamente bajo los párpados. En esta fase se producen los sueños, pero aun se desconoce realmente su función.

Conclusiones

Cada uno tenemos hábitos diferentes de sueño. Algunas personas necesitan dormir más, otras menos, y en diferentes momentos del día. Lo importante es que, mientras dormimos, pasemos varias veces por cada una de estas fases para que nuestro cuerpo y cerebro descansen adecuadamente.

Estudio del sueño: ¿Es sano dormir más de 8 horas?

En la actualidad, dormir se ha tornado complicado para la mayoría de la población mundial, debido al ritmo de vida al que sometemos nuestro cuerpo, situación que puede desencadenar problemas de salud a corto, medio y largo plazo. Pero otras personas duermen más de las ocho horas diarias, hábito que también representa riesgos a la salud.

Conoce los malos hábitos del sueño

Dormir puede ser una actividad placentera para algunas personas, mientras que para otras podría ser algo negativo y frustrante debido a que no pueden conciliar el sueño y consecuentemente tienen sensación de cansancio todo el tiempo. Sea cual sea tu situación, aquí te decimos los hábitos del sueño más nocivos. Estos son más comunes de lo que imaginas y pueden ser:

  • No tener horario específico para dormir.
  • Consumir estimulantes antes de ir a la cama.
  • Dormir pocas horas.
  • Cenar pesado.
  • Despertarse continuamente durante la noche.
  • Ver televisión o videos de contenido agresivo antes de acostarse.

Dormir en exceso también es malo

Sí, aunque la idea de dormir más de lo normal puede sonar muy agradable, permanecer dormido más tiempo del necesario puede generar alteraciones en el organismo de manera constante. Los expertos recomiendan un máximo de ocho horas diarias de sueño, siendo el exceso un riesgo para la salud y pudiendo generar trastornos como:

  • Alteraciones en el metabolismo que se traducen en aumento de peso debido a la menor actividad física que realiza tu cuerpo.
  • Menor actividad cerebral: las funciones cerebrales pueden afectarse cuando duermes mucho, presentando problemas de retención de información y falta de atención en las actividades cotidianas, así como problemas de memoria.
  • Aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares: al no tener mucha actividad física, tu corazón y tu sistema circulatorio en general pueden presentar daños que aumentan el riesgo de sufrir un infarto.
  • Afectación de la vida familiar, laboral y social: en este caso, dormir en exceso puede llevarte a no cumplir con algunos compromisos, lo que se reflejará en problemas sociales.

 

Dormir en exceso también es malo

 

En la actualidad existen opciones médicas que pueden ayudarte a conocer si tienes un trastorno del sueño. Es recomendable realizar un estudio del sueño o polisomnografía si crees que presentas alteraciones para dormir.

Este examen se realiza para poder detectar la calidad del sueño, midiendo los ciclos y las etapas del mismo. Durante este se podrán analizar diferentes reacciones como movimientos oculares, las frecuencias cardiaca y respiratoria, la posición del cuerpo, los niveles de oxígeno en sangre, ondas cerebrales, actividad muscular y cantidad de aire que reciben tus pulmones. Todo mientras duermes.

 

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Consejos para dormir bien

Aquí te presentamos algunos tips para normalizar tu ciclo del sueño:

  • Crea un hábito para dormir a la misma hora todos los días.
  • Relájate escuchando música con tonos suaves.
  • Ingiere algún té de hierbas como pasiflora o valeriana antes de irte a la cama.
  • Escribe tus pendientes en una libreta que lleves contigo en algún bolso; de esta manera, no tendrás que pensar en ello toda la noche para no olvidarlo.
  • Mantén un ambiente agradable en tu recámara. Procura que esté limpia, ordenada y libre de ruidos y luz.
  • Si tienes mascotas, destina un área para ellas también y no las subas a la cama.

La calidad del sueño es muy importante para lograr que tu organismo descanse y a la mañana siguiente puedas levantarte con toda la energía para tu día a día, por lo que debes estar atento a las señales que indican que has dormido mal.

Un buen descanso te mantendrá alerta y de buen ánimo en el transcurso del día y podrás realizar tus actividades satisfactoriamente.

 

¿Cuál es la importancia del estudio del sueño?

Dormir bien y el descanso óptimo hacen parte fundamental para el buen desarrollo de la rutina diaria, independientemente de la cantidad de horas de sueño necesarias para sentir descanso, pues varían de persona a persona.

Cuando el sueño se ve interrumpido de manera crónica, es necesario acudir a un centro especializado para que allí le practiquen un estudio del sueño que ayude a determinar las posibles causas de dicha interrupción. De lo contrario, no se llevará a cabo el tratamiento adecuado y los problemas derivados del mal descanso empezarán a aparecer. Entre las patologías más comunes se presentan:

 

  • Insomnio.
  • Apnea del sueño.
  • Roncopatía crónica.
  • Síndrome de piernas inquietas.
  • Narcolepsia.
  • Hipopneas.

Un estudio del sueño, o polisomnografía (PSG), es un análisis que se hace para demostrar su comportamiento durante las horas de descanso, allí se verá el comportamiento del cerebro, los niveles de oxígeno en sangre y los movimientos que usted realiza mientras duerme. De esta manera se podrá determinar una patología y se prescribirá el tratamiento necesario para atender su caso.

 

En la actualidad, el estudio del sueño se usa principalmente para diagnosticar la apnea del sueño, trastorno en el que el porcentaje de oxigeno en sangre disminuye constantemente, afectando el paso de aire durante el periodo de sueño. Esto hace que quien le padece se despierte repetidas veces, de manera inconsciente, como alerta para tomar una bocanada de aire. Sin embargo, las demás patologías, a pesar de no ser muy comunes, también deben ser tratadas a tiempo, pues puede acarrear graves consecuencias.

 

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Durante el estudio se hace uso de sensores encargados de captar información útil para que el especialista realice el diagnóstico, entre los datos recopilados se precisa:

 

  • Ondas eléctricas del cerebro.
  • Porcentaje de oxígeno en sangre.
  • Flujo de aire que llega a los pulmones.
  • Ritmo cardíaco.
  • Frecuencia respiratoria.
  • Movimiento de ojos y piernas.
  • Postura del cuerpo.
  • Ruidos que se producen durante el sueño.

 

Si este estudio es realizado a tiempo se pueden prevenir las diferentes consecuencias que conlleva el mal descanso, así que un especialista se encargará de pedir un estudio del sueño cuando el paciente presenta:

 

  • Somnolencia durante el día.
  • Ronquidos muy fuertes.
  • Interrupción constante de la respiración.
  • Jadeos durante el sueño.
  • Sueño intranquilo.

 

Pues se han dado casos en los que, quienes padecen de algún trastorno del sueño, han sufrido accidentes a raíz de los síntomas mencionados, estos pueden quedarse dormidos en cualquier momento, incluso mientras van conduciendo un vehículo, así que además de poner en riesgo su vida pone en riesgo la de los demás.

 

El estudio del sueño se realiza en centros especializados, donde se conecta al paciente con electrodos encargados de notificar la funcionalidad y el comportamiento del cuerpo, mientras tanto, la actividad es grabada y monitoreada por un especialista, quien irá registrando los resultados y alteraciones presentes. El estudio del sueño puede realizarse en horas del día o en la noche, así que se le darán las indicaciones adecuadas días antes de iniciar con el procedimiento, para que no existan factores que afecten el resultado.

 

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En Centro de Neurodesarrollo y la Conducta somos expertos en realizar este tipo de análisis, así que si usted o alguien de su familia lo requiere, no dude en contactarnos. Nosotros nos encargaremos de evaluar su comportamiento, realizar un diagnóstico adecuado y dar un tratamiento especializado a su caso.

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