Conoce qué es la psiquiatría de enlace y sus beneficios

La psicología de enlace, también conocida como interconsulta psiquiátrica, es una rama de la psicología que actúa como intermediaria entre el paciente y el equipo médico primario, por lo general de un centro de salud u hospital.

¿De qué se ocupa la psiquiatría de enlace?

Los psiquiatras de enlace pueden tener muchas funciones, entre las que se incluyen las que te describimos a continuación:

  • Atender a las dudas que les plantean los médicos no psiquiatras, cuando necesitan un asesoramiento psiquiátrico para sus pacientes.
  • Atender en consultas de medicina psicosomática, que se realizan por enfermedades relacionadas con fenómenos psicológicos y sociales.
  • Supervisar o dirigir a personal sanitario que no es médico (enfermeros/as, psicólogos, terapeutas, etc.) para llevar a cabo un tratamiento adecuado para el paciente.
  • Evaluar la capacidad del paciente de otro médico para entender su tratamiento.
  • Tratamientos psiquiátricos de pacientes que están en tratamiento de medicina general y tienen tendencias suicidas, problemas de daño autoinflingido, accesos agudos confusionales, alteraciones de la personalidad, estados psicóticos, trastornos de ansiedad y episodios delirantes.

Beneficios de la psiquiatría de enlace para los pacientes

Si eres un paciente, normalmente es el médico quien decide que ha de contar con un psiquiatra de enlace.

Esto es beneficioso, pues así te atenderá un médico especializado en enfermedades relacionadas con la psicología y la psiquiatría, al mismo tiempo que tu médico está ocupándose de tu salud física.

 

Beneficios de la psiquiatría de enlace para el personal sanitario

 

Veamos cuáles son las dolencias y situaciones en las que tu médico puede recurrir a un psiquiatra de enlace:

  • Trastornos psiquiátricos derivados de otras enfermedades físicas.
  • Trastornos de uso o abuso de sustancias, como las manifestaciones físicas del delirium tremens (abstinencia en personas adictas al alcohol).
  • Trabajar junto con cirujanos y otros médicos en situaciones especiales, como cirugía de trasplantes de órganos.
  • Tratamiento de la obesidad. Un psiquiatra de enlace puede ayudar cuando la obesidad se debe a trastornos alimentarios, como comer compulsivamente, síndrome de Munchausen o bien para ayudar al paciente a aceptar su cuerpo.
  • Ayudar en tratamientos del dolor, especialmente cuando se trata de dolores somáticos.

Beneficios de la psiquiatría de enlace para el personal sanitario

No solamente los pacientes se pueden beneficiar de los conocimientos de estos expertos. Veamos qué pueden hacer los psiquiatras de enlace para los médicos, enfermeros, cirujanos y otros profesionales que trabajan en hospitales o centros sanitarios:

  • Manejar situaciones de presión o estrés, que se pueden dar en el servicio de urgencias, situaciones de alta mortalidad o que cuestionan profundamente el valor de la vida humana (como los cánceres infantiles).
  • Ejercer de mediador con el equipo demandante mediante dinámica de grupos y otras técnicas.

 

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En cualquier caso, los estudios demuestran que los mejores resultados con el paciente se consiguen cuando ya hay una buena relación entre los médicos y el personal de otros servicios.

Un factor clave es que el personal esté abierto a la comunicación y sea resolutivo y tolerante ante el malestar que determinados pacientes pueden ocasionar en el personal sanitario.

Cuando no hay una buena relación entre el personal sanitario de distintos servicios solo se acude a los psiquiatras de enlace en casos severos de alteración de la conducta y que ocasionan problemas al servicio.

En cualquier caso, se ha demostrado que este tipo de profesionales son de gran ayuda.

La psiquiatría de enlace hoy en día

Como ves, la psiquiatría de enlace es muy necesaria para integrar la psicología y psiquiatría en la consulta médica. La intervención de un psiquiatra de enlace normalmente la decide tu médico o cirujano.

Muchas enfermedades tienen una componente psíquica y para tratarlas es imprescindible que el médico recurra a expertos en psiquiatría.

¿Qué diferencia un trastorno psiquiátrico de uno psicológico?

La principal diferencia entre un trastorno psicológico y uno psiquiátrico, radica en que en psicología se habla de trastornos mentales, mientras en psiquiatría se habla de enfermedades mentales. Los trastornos  mentales son un conjunto de síntomas distintivos que provocan un malestar o riesgo clínicamente significativos para la salud de una persona, y las enfermedades mentales son procesos patológicos en los que hay una causa orgánica.

Los trastornos no son enfermedades, ya que las enfermedades son entidades naturales, mientras los trastornos son entidades interactivas, sujetas a modificación mediante experiencia o conocimientos. En pocas palabras, el trastorno no es algo fijo como una enfermedad, sino que es susceptible a cambios.

Los problemas de salud mental abarcan una amplia gama de trastornos psicológicos y se manifiestan a través de síntomas diversos, sin embargo, todos ellos tienen puntos en común que permiten determinar la existencia de una dificultad. La mayoría de los trastornos mentales siguen un curso crónico, que puede agravarse con el paso del tiempo si no se busca ayuda, y terminar generando cambios en la bioquímica cerebral que consolida los patrones de pensamiento, emociones y comportamiento, llegando a desencadenar en enfermedades mentales diagnosticables.

 

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Ahora bien, revisemos algunos síntomas o trastornos psicológicos:

 

  • Aumento de la sensibilidad: A la persona afectada le molestan los olores fuertes, el sonido o los estímulos visuales; luego, esa sensibilidad se extiende a otras facetas de la vida, hasta el punto de recluirse en sí mismo con el fin de evitar las situaciones que resultan híper estimulantes.
  • Cambios en el estado de ánimo: Quien los padece suele volverse más irritable, nervioso e impulsivo.
  • Cambios en los patrones de pensamiento: Ocurre en los trastornos como la ansiedad generalizada y la depresión mayor. La persona deja de evaluar la realidad de manera objetiva y según los patrones culturales, para empezar a desarrollar un pensamiento desadaptativo.
  • Síntomas físicos: Todos los problemas de salud son, en el fondo enfermedades psicosomáticas ya que la mente y el cuerpo forman una unidad. Algunos de los más comunes son: Insomnio, cambios en el apetito, fatiga, dolores musculares, mareos, etc.
  • Otros síntomas: cambios en la memoria, percepción y/o concentración, disminución del rendimiento y problemas para satisfacer sus necesidades.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de enfermedades psiquiátricas?

En psiquiatría no se habla de trastorno sino de enfermedad. Lo principal para nombrar el trastorno como enfermedad mental es que sea una enfermedad medicamente diagnosticable, que cause deterioro cognitivo, afectivo o relacional significativo, que sea resultado de factores biológicos, de desarrollo o psicosociales. Además que se pueda controlar mediante el enfoque de la prevención, diagnóstico y rehabilitación.

A continuación veremos las enfermedades mentales más comunes:

  • Trastornos afectivos: Depresión, manías y bipolaridad.
  • Trastornos de ansiedad: Ansiedad generalizada, estrés post traumático, obsesivo compulsivo, pánico.
  • Trastornos psicóticos: La esquizofrenia.
  • Trastornos concurrentes: Adicciones y abuso de sustancias.
  • Trastornos de personalidad: Antisocial y personalidad obsesiva compulsiva.

La enfermedad mental puede ser similar a la diabetes, las enfermedades del corazón o una lesión física, se puede vivir con ella y recuperarse, la recuperación no es un estado final, no significa que el individuo ya no las padece, la recuperación significa que la persona se ha estabilizado y ha recuperado en parte su papel en la sociedad.

Se calcula que 450 millones de personas en todo el mundo sufren algún tipo de trastorno mental, los cuales suponen el 11% de los casos de discapacidad. Se prevé que en el 2020 el número de personas que sufren un problema psicológico aumentarán en un 14%.

 

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En definitiva y a manera de resumen, el trastorno mental está relacionado con el concepto de salud psicológica mientras que el de enfermedad mental no. Una persona que está demasiado ansiosa puede desarrollar un trastorno mental, pero no significa que llegue a experimentar una enfermedad mental.

Por otro lado, la enfermedad mental se trata como una condición que implica cambios en el pensamiento o comportamiento, y se asocia con angustia, o problemas de rendimiento social, mientras que en un trastorno, es posible que quien los padece ni siquiera se percate de ello hasta que alguien muy cercano se lo indique.

Lo que necesitas saber sobre la neurofisiología

El cuerpo humano es una gran estructura que funciona en total armonía. Para que ese equilibrio se mantenga es necesario que cada sistema funcione adecuadamente, en especial el sistema nervioso y lo relacionado al funcionamiento neuronal, el cual es analizado y revisado por la conocida neurofisiología. Así que preste atención, porque le explicaremos todo lo concerniente a esta ramificación de las llamadas neurociencias.

 

Antes de abordar el tema de la neurofisiología, su significado y funcionabilidad en la medicina moderna, es necesario conocer la importancia que representa el sistema nervioso en nuestro cuerpo. Empecemos.

 

Inicialmente, el sistema nervioso es el conjunto de estructuras fiscas que se encuentran conformadas por el tejido nervioso y los receptores de información, entre los que se encuentran las muy conocidas neuronas. La función de dichos receptores y nervios es el de recibir, interpretar y dirigir la información, por medio de impulsos eléctricos a lo largo del sistema, con el fin de ejecutar una reacción eficaz a dicha información proveniente del entorno y del cuerpo mismo.

 

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De este modo, el sistema nervioso nos permite reconocer, entender y reaccionar a los estímulos que nos rodean, ayudándonos a responder de manera correcta. Es por ello que, cuando el sistema nervioso falla, cientos de reacciones, interpretaciones y respuestas se ven afectadas de manera directa, lo que complica sustancialmente la manera en la que interactuamos con nuestra cotidianidad. Es por tal razón que para identificar las falencias que aquejan al sistema de manera temprana, se recurre a la neurofisiología, rama de la neurología que determina el desarrollo, dificultades y diagnósticos a nivel sistémico, que cualquier paciente puede llegar a padecer.

 

En ese orden de ideas, ¿qué es la neurofisiología?

 

Bien, como ya lo mencionamos, es una de las ramas de la neurología, la cual se encarga del estudio de la actividad bioeléctrica del sistema nervioso, con el propósito de determinar fallas en los métodos de lectura, interpretación y reacción a la información que recibe constantemente el paciente, del exterior y del cuerpo mismo.

 

De esta manera, el análisis de comportamiento neuronal, prescribe la manera en la que el sistema nervioso desarrolla sus facultades orgánicas, las cuales coadyuvan al paciente a correlacionarse con su entorno. Así pues, la finalidad y funcionalidad de la aplicación de la neurofisiología permite fomentar la aplicación de los estudios terapéuticos en cuanto a las enfermedades que se relacionan al sistema nervioso, es decir, por medio de los análisis propios que ofrece esta neurociencia, se pueden otorgar diagnósticos eficaces en pro del bienestar neuronal del paciente, ayudándolo ciertamente a recibir un tratamiento adecuado y sobre todo, a tiempo, con el único propósito de mejorar su calidad de vida.

 

¿Qué analiza la neurofisiología?

 

Teniendo en cuenta lo anterior, el sistema nervioso se compone de distintas partes, por lo que el enfoque de revisión y diagnóstico de la neurofisiología se centra en los siguientes puntos de recepción corporal:

 

  • Médula espinal.
  • Encéfalo.
  • Neuronas y nervios.
  • Órganos de función vital (pulmones, sistema digestivo, sistema circulatorio).

 

Para suplir los aspectos mencionados hay que tener en cuenta que existen distintas bases clínicas y valoraciones físicas del sistema, las cuales se pueden llevar a cabo por medio de algunos exámenes como:

 

  • Electroencefalografía.
  • Cartografía cerebral.
  • Electromiografía.
  • Electrococleografía.
  • Polisomnografía, entre otros.

 

Recuerde, el chequeo a tiempo del sistema nervioso por medio de la neurofisiología logra evitar enfermedades serias que pueden desembocar en una degeneración progresiva de la calidad de vida, tanto física como mentalmente.

 

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Si requiere más información sobre este u otros sistemas de valoraciones y diagnósticos no dude en contactarnos. En el Centro de Neurodesarrollo nos enfocamos en la realización eficaz de análisis de tipo neuronal y mental, así como de la ejecución de prescripciones personalizadas y de tratamientos óptimos para mitigar los efectos de las enfermedades propias del sistema.

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