Psiquiatría Psicología

BIENESTAR MENTAL: ¿CUÁNDO CONSULTAR A UN PSIQUIATRA?

El desarrollo vital y social requiere de un equilibro entre la salud mental y la salud física, sin embargo, y por ocasiones, prima la segunda sobre la primera, ¿la razón? Estamos bajo una cultura en la que se desconoce las causas y consecuencias a mediano y largo plazo de las enfermedades y dificultades mentales. ¿Cuántas veces hemos escuchado a las personas decir que los psiquiatras solo son para los dementes?

 

La salud mental es la base para la interrelación con los demás, con el entorno y con nosotros mismos, todo parte en la manera en la que el cerebro y el sistema que se compone, interpreta, crea, consolida, emite y determina cierta información proveniente de nuestra mente o de agentes externos. En este sentido, cuando algo falla en ese proceso, las consecuencias y los perjuicios pueden ser tal, que podrían desencadenar en estados patológicos de comportamiento. Es por ello que la psiquiatría como disciplina del análisis mental y funcional del cerebro se convierte en una salida eficaz ante casos que trastornan el entendimiento de la realidad y la manera en la que nos apropiamos de ella.

Empecemos con lo básico, ¿qué es la salud mental?

 

Pese a lo que se piensa, la salud mental no es ausencia de enfermedades, es el equilibrio y la estabilidad que llevan al bienestar del sujeto, lo que le permite enfrentar de manera óptima las dificultades, relaciones y espacios a los que se enfrente en su vida cotidiana. En este sentido, se desquebraja la idea de que la deficiente salud mental solo apunta a las personas que sufren de cualquier tipo de demencia.

 

De esta manera se relaciona la salud mental con el nivel de bienestar emocional, la forma en la que se puede llevar una vida plena y la capacidad que se tiene a la hora de enfrentar situaciones desafiantes que se presentan a lo largo de la cotidianidad.

 

Ese bienestar que se mencionó anteriormente, según los expertos debe estar relacionado a cinco aspectos fundamentales, que son:

 

  • La espiritualidad o reconocimiento del yo.
  • El trabajo y las actividades de descanso o de creación.
  • La amistad, la fraternidad y el compañerismo con y hacia el otro.
  • El amor y los vínculos de afecto estables, recíprocos y llevaderos.
  • La autodirección o la capacidad de tomar decisiones, divisar el futuro y planear proyectos.

 

Dichos puntos tratan de concretar los aspectos de la vida promedio, de los cuales se puede ampliar el abanico de posibilidades en pro del complemento total de cada uno. Sin embargo, estos se componen de una serie de subtareas, las cuales pueden entenderse como escalones que lleven a la consecución de una excelente salud mental. Esas son:

 

  • Sentido de valor.
  • Sentido de control.
  • Creencias y visiones realistas del mundo.
  • Conciencia emocional.
  • Solución de conflictos.
  • Creatividad
  • Sentido del humor.
  • Nutrición, ejercicio y salud física.
  • Autocuidado.
  • Construcción de personalidad e identidad de género.
  • Consolidación y reconocimiento cultural.

 

Es por los anteriores factores que se estima que la enfermedad mental tiene una causa física, en al que se presenta un desequilibrio químico en la parte cerebral. Por ello situaciones de estrés, depresión o ansiedad puede conllevar al empeoramiento de las afectaciones mentales y psiquiátricas.

 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) una de cada cuatro personas se encuentra afectada por algún trastorno mental.

 

Importancia de una buena salud mental

 

Según la terminología propuesta por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), se considera la relevancia de la salud mental, teniendo como base su impacto en relación a las relaciones interpersonales, los vínculos familiares, el control de las emociones y los sentimientos de cada sujeto, todo desde su visión del otro y de sí mismo en la cotidianidad.

 

Basados en lo anterior, podemos notar que la salud mental es un factor determinante en la conducta de los seres humanos, por lo que una consulta psiquiátrica a tiempo puede hacer la diferencia a la hora de establecer el correcto funcionamiento del sistema nervioso y a su vez, el organismo en general.

Tenga en cuenta:

 

La importancia de la salud mental reside en el nivel de entendimiento que tiene el paciente frente a todo lo que lo rodea.

 

¿Qué hace un psiquiatra?

 

El psiquiatra es el profesional especialista en enfermedades mentales que se encarga de analizar, reconocer, diagnosticar y tratar todo lo relacionado a las enfermedades mentales y su incidencia en la parte física, mental y emocional del paciente. De este modo, el psiquiatra está en la facultad de prescribir medicamentos o de llevar a cabo cualquier intervención médica, con el fin de ayudar al equilibrio bioquímico de la estructura cerebral.

 

En sí, el especialista psiquiátrico es un motor de ayuda para quienes padecen afectación de alto impacto mental como la esquizofrenia, psicosis o trastornos de bipolaridad, sino que también aquellos que afectan drásticamente las emociones y la conducta, que como se ha mencionado anteriormente, trasgrede en la cotidianidad del sujeto afectado.

 

Dentro de las especialidades más conocidas de los psiquiatras están:

 

  • Especialistas en adicciones.
  • Neuropsiquiatría: especialistas en el sistema nervioso.
  • Psiquiatría geriátrica.
  • Especialistas en trastornos alimenticios y trastornos del sueño.
  • Paidopsiquiatría: especialistas en el tratamiento con niños.

 

Hay que tener en cuenta que el psiquiatra trabaja desde el diagnóstico y entendimiento de las enfermedades desde su nacimiento o consolidación biológica, para ello hace uso de distintas técnicas que van más allá al uso de fármacos, como, por ejemplo:

 

  • Entrevista con el paciente, su familia y en ocasiones con sus amigos.
  • Pruebas de origen psicométricas.
  • Pruebas y exámenes físicos, bajo puntos neurológicos.

 

Una vez el psiquiatra reconoce el problema inicial ejecuta diferentes formas de abordar el conflicto, como lo es por medio de:

 

  • Pruebas diagnósticas:

Con el fin de emitir un diagnóstico preciso y puntual, el psiquiatra (teniendo en claro el trastorno que afecta al paciente), hace uso de estudios como lo son las resonancias magnéticas, radiografías, encefalogramas o exámenes de sangre.

 

  • Tratamiento con medicamentos:

Dependiendo la afectación, el psiquiatra receta fármacos, los cuales pueden estar sujetos a modificaciones de la dosis, ya que no todos los sujetos reaccionan igual.

 

  • Psicoterapia:

En este caso, el psiquiatra remite al paciente a un psicólogo, el cual, por medio de un tratamiento de diálogo y entendimiento de la realidad física y emocional del paciente, establece medidas que lo ayudarán a anteponerse ante las afectaciones que lo aquejan.

 

  • Seguimiento de análisis desde el consultorio:

Aquí el psiquiatra hace revisión de los avances de los distintos tratamientos, hace los cambios necesarios, analiza y conversa con el paciente hasta que vea un cambio positivo en su calidad de vida, y hasta que los síntomas sean mínimos o desaparezcan.

 

Patologías que trata un psiquiatra

 

El psiquiatra se encarga en gran medida de tratar aquellas afectaciones mentales un poco más complejas que aquellas que son tratadas por un psicólogo. De este modo, los problemas que trata son:

 

  • Ansiedad
  • Psicosis
  • Pánico
  • Desórdenes alimenticios
  • Esquizofrenia
  • Adicciones
  • Depresión

 

¿Cuándo ir a una consulta psiquiátrica?

 

En la actualidad se está rompiendo poco a poco con el imaginario de que la consulta psiquiátrica solo está dirigida para dementes. Los problemas mentales pueden afectarnos en cualquier momento y a cualquier edad, ya que la configuración biológica del sistema nervioso y del cerebro está en constante cambio y avance. Por lo que es necesario entender que cualquier persona que sienta que tiene un problema que afecta su vida cotidiana, puede ir al psiquiatra.

 

Pese a lo anterior, es necesario detectar señales de alerta que puedan dar indicios de que es necesario consultar un psiquiatra, así que preste atención:

 

  1. Emociones negativas que duran más de lo normal

 

Hay que tener en cuenta que cada emoción tiene un límite de normalidad, por ejemplo, es común sufrir de ansiedad ya sea por una entrevista de trabajo, por un examen, o a causa de un evento desafortunado. Pero cuando la situación se vuelve recurrente y lo peor, cuando ésta no tiene una razón justificante que la explique, lo mejor es consultar con un profesional.

 

  1. Problemas y trastornos del sueño

 

El sueño es una de las señales de alerta más claras que podemos tener, ya que está ligado directamente con las afectaciones mentales. Es por ello que, si se sienten dificultades para conciliar el sueño o para despertarte y mantenerte activo, es muestra de que hay algo a lo que se debe prestarle atención.

 

  1. Crisis de pánico o ansiedad

 

Las crisis nerviosas están relacionadas con problemas psicológicos que nuestro cerebro no logra controlar, no son hechos aislados o momentáneos, ya que su aparición suele presentarse por una sobredimensión de situaciones o hechos que afectan el desarrollo de la vida cotidiana.

 

  1. Estados de aislamiento social

 

Los trastornos gracias a sus raíces y a sus consecuencias de reacción frente al entorno, lleva al paciente a alejarse de las personas que lo rodean ya sea por el desarrollo de apatía, desconfianza, nervios, miedo al rechazo o al estrés social.

 

  1. Cambios de ánimo

 

Trastornos como la depresión, la ansiedad, la psicosis, la bipolaridad y estados irreflexivos de la conciencia, llevan a que los sujetos cambien de manera drástica su comportamiento y su reacción frente a los estímulos externos que se le presentan, es por ello que cuando se tienen señales de cambios involuntarios y recurrentes de humor, es posible que se esté sufriendo de alguna patología que requiera revisión.

 

El tener problemas que afecten la salud mental, pueden llegar a trasgredir a su entorno y a su familia.

 

Beneficios de una consulta psiquiátrica

 

Como se ha visto en los puntos anteriormente mencionados, la psiquiatría ayuda a obtener un equilibrio mental, conductual y emocional de los pacientes, lo que conlleva a la consecución de una mejor calidad de vida. De este modo, el consultar a tiempo puede presentar las siguientes ventajas:

 

  • Se obtienen tratamientos antes de que el problema no tenga solución.
  • Nos motiva a enfrentarnos a nuestros problemas, por más singulares que sean.
  • Ayuda a encontrar alternativas para dormir mejor.
  • Permite el reconocimiento del yo y de sus falencias, con el fin de anteponerse a ellas.

 

Es por todo lo anterior que queremos explicarle las principales afectaciones que pueden ser consultadas con un psiquiatra, con el fin de alcanzar un equilibrio mental y emocional.

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