5 Tipos comunes de epilepsia y síndromes epilépticos que debes conocer

La epilepsia, una enfermedad que ha causado gran curiosidad desde tiempos remotos por sus bizarros síntomas, y que ha recibido múltiples denominaciones a lo largo de los siglos, continúa siendo una afección incomprendida. Hay varias clases de epilepsia y, afortunadamente, el avance científico ha logrado desarrollar desde medicamentos hasta cirugías para su tratamiento.

Debes saber que existe el documento técnico oficial del cuerpo médico alrededor del mundo. El CIE-10 (Clasificación internacional de enfermedades, 10.ª edición) corresponde a su décima versión. En inglés, se conoce como ICD, siglas de International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems. Allí se encuentran clasificadas y codificadas todas las enfermedades conocidas y, entre ellas, las epilepsias se han clasificado en más de 20 clases diferentes.

A continuación, verás cinco importantes tipos de epilepsias, las cuales se presentan con mayor frecuencia que otras en el entorno clínico.

1. Epilepsia generalizada con crisis tónico-clónicas

Abordaremos en primer lugar la epilepsia típica, claramente conocida por la mayoría de las personas. En la antigüedad era denominada el “gran mal” y llegó a pensarse en que era algún elemento sobrenatural el que influía en el afectado, produciéndole convulsiones y movimientos anormales. El término tónico-clónicas hace referencia a las alteraciones en el tono muscular, que producen primero rigidez y luego los movimientos de flexión y extensión rápidas.

2. Epilepsia con crisis de ausencias

En este tipo de epilepsia se detiene bruscamente el movimiento, es decir, toda actividad motora del afectado, quien queda con la mirada fija e inexpresiva durante un corto tiempo, en el cual no tiene convulsiones como en el tipo anteriormente mencionado. No obstante, sí se da una pérdida de la consciencia o “desconexión del medio” y, a veces, se acompaña de movimientos repetitivos de las manos, pérdida de control de los esfínteres, etc.

En la epilepsia con crisis de ausencias, a veces solo se produce el síntoma de la mirada fija, que suele llegar a confundirse con un periodo de inatención, hasta que ya llega a ser tan frecuente que se consulta al médico.

También te va a interesar: ¿Sabías que la epilepsia viene acompañada de depresión? Descubre su tratamiento

3. Epilepsia rolándica benigna

Se clasifica como una epilepsia benigna, más frecuente entre los 3 y los 13 años, y representa alrededor del 15 % de las epilepsias en los niños. Las crisis afectan a un lado de la cara, la lengua, y dificultan tragar la saliva y hablar. La mayoría de las crisis se presentan de noche, pero un 20 % de los casos pueden presentarse de día.

En algunas epilepsias, incluida la epilepsia rolándica benigna, pueden detectarse también ciertos problemas de aprendizaje en la escuela, pero, afortunadamente, mejoran con la adolescencia.

Te destacamos que es una de las epilepsias con un importante componente genético, ya que cerca de un 40 % de los casos tienen antecedentes familiares.

4. Epilepsia del lóbulo temporal

Dentro de la clasificación general de las crisis epilépticas, tienes dos grandes tipos; las crisis epilépticas generalizadas primarias y las crisis focales (o parciales). La epilepsia del lóbulo temporal es la epilepsia focal más frecuente. Anatómicamente se origina en la región temporal del cerebro y sus síntomas son muy variados. Van desde la sensación de molestia epigástrica, temor, problemas de memoria y despersonalización (sientes que estás en el cuerpo de otra persona) hasta movimientos anormales. Tiene buena respuesta al tratamiento quirúrgico.

5. Crisis epilépticas atónicas

Pierdes la fuerza de un momento a otro, con un alto riesgo de caídas graves. Inician en la niñez. Las crisis duran pocos segundos.

En cuanto a la epilepsia tratamiento y pronóstico, se han logrado muchos avances. Tanto a nivel de medicación como a nivel quirúrgico, los pacientes actualmente cuentan con un arsenal muy amplio para frenar el avance de la enfermedad y tener una vida normal.

10 consejos de padres con hijos con TDAH que necesitas conocer

Niños con problemas de conducta como dificultad para concentrarse o manifestación de excesiva energía pueden preocupar a los padres y llevarlos a buscar una solución ante especialistas. Si notas irregularidades en la conducta de tu hijo, consulta a un médico general para que te remita a un grupo de expertos con la finalidad de dar con un diagnóstico correcto.

También te va a interesar: ¿A qué edad se comienzan a manifestar síntomas relevantes al TDAH y cómo identificarlos?​

Recomendaciones

Es importante que entiendas el proceso llevado a cabo a partir de esta condición y despejes tus dudas cuando sigas estas 10 recomendaciones para ofrecerle una mejor calidad de vida a tu ser querido. Te indicamos específicamente los consejos a tomar en cuenta dentro del tratamiento para el déficit de atención:

  1. Demuéstrale compresión si no entiende alguna orden o es olvidadizo a causa de su trastorno, ellos no piensan en las consecuencias que pueden desencadenar. Entiende su problema y ponte a su lado como un apoyo.
  2. Tu hijo no es consciente de los malos actos, tampoco de su indiferencia ante los problemas. Evita el regaño, dale herramientas y orientación positiva como llamar a un amigo para que estudien juntos con la finalidad de que se enfoque en la tarea y solucione el problema.
  3. Establece normas y límites con claridad, además de compresión, con la finalidad de modificar positivamente su conducta. Esto se recomienda debido al déficit de atención e impulsabilidad que sufren estos niños.
  4. Planifica estrategias para modificar su conducta de forma positiva, preparándolo para la adultez. Compénsalo cuando realice una buena labor, deja que sufra las consecuencias cuando cometa un mal acto. Aparte, ayúdalo a establecer una rutina con hábitos y horarios para que pueda desarrollar el auto control. De esa manera, el niño cumplirá sus tareas escolares, aumentará el rendimiento en su escuela y eso le proporcionará autoestima. Sé constante con la finalidad de evitar cambios drásticos. Depende de su edad, puedes asignarle deberes del hogar como limpiar con un trapo la mesa de su cuarto.
  5. Reduce el tiempo que ve televisión, utiliza videojuegos y otras distracciones que evitan el desarrollo integral del niño. Dale motivación para realizar sus deberes escolares, del hogar y para socializar con sus amigos en un ambiente donde obtenga beneficios.
  6. Afirma las órdenes dadas, no lo hagas en forma de pregunta porque pensará que tiene más opciones que escoger.
  7. Dile las instrucciones paso a paso y especificadas. Déjalo que realice cada tarea por separado, como por ejemplo: llama a tu hermana… agarra un pan… y así sucesivamente.
  8. Realiza carteles con dibujos que le ayuden a recordar las tareas a realizar. También es aconsejable que, cuando le hables, hagas señas con las manos aparte de contacto visual.
  9. Sigue las indicaciones médicas. Dependiendo del caso de tu hijo, el especialista le remitirá tratamiento farmacológico (o no). De esa manera va a tener un mejor rendimiento escolar, mayor concentración y otros beneficios que, en conjunto con otras terapias, las cuales asigna el equipo de especialistas, tendrá una mejor calidad de vida.
  10. Un psicólogo puede abordar el problema de tu hijo aplicando técnicas con psicoterapia cognitivo conductual aprobadas científicamente, reforzando su autoestima y habilidades, y conociendo su condición.

Es fundamental que mantengas el equilibrio en cuanto a la dedicación e inversión de cada hijo, teniendo en cuenta la individualidad de cada uno en caso de que sean varios. También mantén la motivación, ya que, junto con el desarrollo de la personalidad, van a lograr la consecución de sus objetivos.

Tomando en consideración todos los aspectos de la TDAH y creando un ambiente acorde a la necesidad del niño, puede tener una vida normal de adulto pudiendo desenvolverse en el trabajo y en su vida personal.

Los dos trastornos del sueño más comunes en adolescentes y cómo tratarlos

El sueño es un estado biológico que debemos repetir cíclicamente, idealmente por la noche. Esto es de gran importancia para los adolescentes, ya que los trastornos del sueño influyen en su conducta, rendimiento escolar y crecimiento. A continuación te hablaremos de los dos más frecuentes y de cómo ponerles remedio gracias a un estudio del sueño.

1. El insomnio

Según la Clasificación Internacional de los Trastornos del Sueño (ICSD-2), los criterios diagnósticos para determinar si existe insomnio son los siguientes.

  • Dificultad para conciliar el sueño.
  • Frecuentes despertares nocturnos o despertares matutinos antes de la hora deseada.
  • Sueño en horas o circunstancias indeseadas.
  • Sensación al despertar de que el sueño no ha sido reparador.

Además, existe una serie de consecuencias diurnas que indican que hay insomnio:

  • Fatiga.
  • Pérdida de memoria o atención.
  • Somnolencia diurna.
  • Irritabilidad.
  • Trastornos del ánimo.
  • Falta de motivación o energía.
  • Tendencia a los errores en los estudios.
  • Tensión.
  • Dolor de cabeza.
  • Problemas digestivos.

Tratamiento del insomnio en adolescentes

  • Mantener una higiene del sueño: acostarse y levantarse aproximadamente a la misma hora todos los días.
  • Realizar actividades relajantes unos 20-30 minutos antes de dormir. Según la persona, puede ser adecuado leer, tomar una ducha caliente, escuchar música, etc.
  • Tener unas condiciones adecuadas de temperatura, ventilación, luz, ruidos, etc. para dormir.
  • No tomar comidas copiosas antes de dormir.
  • Evitar la siesta o realizar siestas de menos de 15 minutos.
  • No consumir alcohol, cafeína y tabaco.
  • Evitar actividades estresantes o estimulantes antes de acostarse.
  • Evitar el uso de pantallas con luz azul antes de dormir, como la televisión, ordenador, móvil o videojuegos.
  • Hacer ejercicio físico durante el día, pero no las horas previas a acostarse.
  • Pasar algún tiempo al aire libre todos los días.

También te va a interesar: Estudio del sueño. Relación entre el dormir bien con la actividad cerebral

 

2. Síndrome del retraso de fase

Es una alteración del ritmo circadiano que consiste en insomnio a la hora de acostarse y dificultad para despertarse por la mañana. Se da sobre todo entre los 10 y los 20 años de edad. Entre sus síntomas están los siguientes.

– Existen más de dos horas de diferencia con el horario aceptado socialmente.

– El sueño tiene la calidad correcta y pueden mantenerlo, solo existe este retraso.

– Si se le deja dormir (por ejemplo, los fines de semana) libremente, se encuentra bien.

– El hecho de deber levantarse antes de haber finalizado todas las fases del sueño ocasiona fatiga diurna, falta de concentración, irritabilidad, falta de rendimiento escolar y déficit de atención.

– El adolescente puede parecer “vago y desmotivado”.

Tratamiento del síndrome del retraso de fase

La causa de este insomnio es desconocida, pero puede ser genética o depender del ritmo circadiano propio de cada persona. Se recomienda:

Mantener una higiene del sueño. Procurar levantarse y acostarse siempre a la misma hora y que sea similar a la del horario escolar.

– Evitar las siestas.

– No llevar a cabo actividades estimulantes y con luz poco antes de acostarse, como utilizar el ordenador, móvil o jugar a videojuegos.

– Aumentar la exposición a la luz por la mañana.

Si aun siguiendo estos consejos con constancia no se soluciona el problema, ha de consultarse a un médico. Puedes acudir a tu médico de familia quien, si es necesario, te remitirá a un especialista.

En muchos casos, es difícil averiguar las causas, por lo que un estudio del sueño o polisomnografía será de gran ayuda para el diagnóstico. Se trata de un estudio del paciente que revela la actividad del cerebro, el corazón, la actividad muscular, la respiración y los niveles de azúcar en sangre.

En conclusión, para tratar los trastornos del sueño en adolescentes, así como en personas de otra edad, es clave conocer las causas y así evitar un tratamiento erróneo que pueda agravar el problema o afectar en otras áreas de la vida.

Síndrome de apnea obstructiva del sueño en población adulta, características

Durante el sueño, los músculos del cuerpo entran en relajación y mantienen la garganta abierta para que el aire fluya a los pulmones. Si tienes la garganta estrecha o padeces alguna enfermedad que dificulte ese proceso, sufres de la llamada apnea del sueño.

¿Cuáles son las causas probables?

Cuando el cerebro manda la señal a los músculos de la garganta, se contraen en el área superior, llamada laringe, impidiendo tu respiración momentáneamente, provocando la disminución de oxígeno en la sangre y, por ende, pausas que te dificultan la respiración. Estas duran más de diez segundos; además, tus familiares o pareja pueden captar la emisión de un ronquido.

Los motivos que producen esta condición:

  • Un maxilar inferior que es corto en comparación con el maxilar superior.
  • Irregularidades en el paladar.
  • Base de la lengua grande.
  • Obesidad.
  • Adenoides y amígdalas grandes.

Los hombres tienen más probabilidades de sufrir esta afección que las mujeres. La Dra. Reena Mehra, especialista en problemas del sueño dice: “Por ejemplo, las mujeres posmenopáusicas tienen mayores probabilidades en comparación con las mujeres premenopáusicas”.

¿Cómo identificar la enfermedad y cuáles son los síntomas?

La apnea no tratada por un especialista provoca los siguientes síntomas generales:

  • Cansancio al despertarte.
  • Somnolencia durante el día.
  • Dolores de cabeza generales.
  • Puede desembocar en depresión, irritabilidad, disminución de la capacidad de concentración y baja autoestima. Por ende, tienes más riesgos de sufrir accidentes laborales y automovilísticos.

Hay un patrón nocturno que caracteriza este síndrome, el cual se estructura en las siguientes fases:

  • Realizas un ronquido.
  • Le sigue un silencio, que es cuando cesa tu respiración.
  • Emites un resoplido para reiniciar la respiración.

Si no tratas tu enfermedad a tiempo, se incrementa la posibilidad de cardiopatía isquémica severa como los infartos, hipertensión arterial y angina de pecho, además de accidentes cerebrovasculares. Si te descuidas, puede provocarte la muerte.

¿Cómo te diagnostican?

El doctor especializado en estos casos te recomendará una polisomnografía, la cual consiste en pasar una noche en una clínica del sueño para evaluar el flujo de tu respiración, el nivel de oxígeno en la sangre, la funcionalidad de tu corazón y la calidad del sueño.

 

¿Cuál es el tratamiento que debes seguir?

En caso de que sufras de obesidad, es recomendable que bajes de peso con la finalidad de eliminar la grasa en manos de un nutricionista. También es aconsejable dormir bocarriba y evitar la ingesta de alcohol, los cigarrillos y somníferos.

Si presentas anomalías en las vías nasales, un otorrinolaringólogo te recomendará una corrección del tabique nasal o una resección del paladar blando llamada uvulofaringopalatoplastia. También la creación de un abertura en la tráquea o la extirpación de las adenoides permitirá el paso del aire por la garganta. El médico está autorizado para realizarte varias cirugías a la vez, si las circunstancias lo ameritan. El porcentaje de pacientes con probabilidades de éxito es de 30 % a 50 %, y aumenta cuando el paciente es delgado.

Para corregir tu mordida, puedes optar por aparatos dentales que te colocas en la noche para aumentar la abertura de tu paladar.

Otro tratamiento para aliviar tus síntomas es la presión positiva por aire. Permite que las vías respiratorias (nasales o buconasales) funcionen con normalidad. Es realizada con un aparato conectado entre un compresor de aire y una máscara. Este procedimiento no garantiza la cura pero alivia tus síntomas. Es recomendable si estás perdiendo peso. Al igual que los aparatos dentales, se pone en práctica durante el sueño de la noche.

Por último, recuerda: la persona que duerma contigo y tú tenéis que estar pendientes si emites algún síntoma (el más notable es el ronquido), para que acudas a un especialista cuanto antes.

También te va a interesar: ¿Cómo afecta la apnea del sueño en el rendimiento académico de tu hijo

Trastorno de ansiedad generalizada. Cuando la preocupación es incontrolable.

Es normal que algunas situaciones en tu vida te generen ansiedad, ya que los problemas cotidianos como la falta de dinero, problemas de salud, con la familia o con tu pareja te preocupan, pero ¿qué sucede cuando esta preocupación se va al extremo?

 

 

¿Qué es el trastorno de ansiedad generalizada?

 

 

Las personas que padecen de trastorno de ansiedad generalizada se preocupan extremadamente, llegando al punto de sentirse nerviosas por situaciones como las que ya mencionamos e, inclusive, por situaciones que aún no han sucedido, lo cual no les permite mantenerse concentradas en sus actividades.

Aunque este es un trastorno hereditario, aún se desconoce por qué algunas personas lo padecen y otras no. Analicemos algunas señales y síntomas que caracterizan este síndrome, que suele desarrollarse durante la adolescencia o la adultez temprana, aunque también los niños lo pueden padecer.

 

 

También te va a interesar: TAG Trastorno de Ansiedad Generalizada, qué es y cómo tratarla

 

 

1. Preocupación incontrolable

Este es un síndrome que puede dar tanto a niños como a adultos y, en el caso de los niños, estos suelen preocuparse excesivamente por su rendimiento escolar o en algún deporte que estén practicando, así como en un temor a que sucedan catástrofes como terremotos o conflictos.

En el caso de los adultos, su preocupación es con base en las situaciones diarias, tales como su estabilidad en el trabajo, temen perderlo de un momento a otro, les preocupa su salud, el no lograr cumplir con todas sus responsabilidades, el bienestar de sus hijos, etc.

 

 

2. Problemas para dormir

Los problemas para concentrarse sumados a la preocupación incontrolable hacen que dormir no sea tan fácil, generándote dificultad para dormir o para permanecer dormido, pues aun estando dormido la preocupación continúa.

 

 

3. Sentirte cansado

Aunque no parezca real, estar pensando en demasía en diferentes situaciones genera cansancio y esto hace que con frecuencia te sientas cansado, aun habiendo descansado.

 

 

4. Sentirte irritable o con nervios

Tienes problemas para controlar tus preocupaciones convirtiéndose en algo incontrolable y esto a su vez te produce sentimientos de nerviosismo, dificultad para relajarte, te sorprenden fácilmente o desarrollas movimientos nerviosos en tu cuerpo como tics o temblores.

 

 

5. Síntomas físicos

Tienes dolores de cabeza, dolores musculares o de estómago, dificultad para tragar, molestias inexplicables, ganas de ir al baño con frecuencia, sudas en demasía, te sientes mareado o sientes que te ahogas porque te falta el aire.

Todos estos síntomas te hacen difícil el rendimiento en tu vida diaria en todos los campos como el laboral, escolar o, aun peor, en la convivencia con tus familiares y amigos. Aun así, existen tratamientos para la ansiedad.

 

 

 

Qué es el trastorno de ansiedad generalizada

 

 

 

Tratamientos

Un tratamiento para la ansiedad muy común es la psicoterapia. También se usan medicamentos o una combinación de ambos, pero ya aquí es el doctor tratante el que decide cuál tratamiento te será de gran ayuda y según el caso, estos consisten en:

 

 

1. Psicoterapia

En especial se recurre a una llamada terapia cognitivo-conductual que te enseña diferentes formas de pensar, comportarte y reaccionar ante las diversas situaciones que se te presenten y así lograr reducir la preocupación incontrolable.

 

 

2. Medicamentos

Después de que el médico ya te ha hecho un estudio para determinar cuál sería el mejor tratamiento en tu caso y las dosis que se adapten a tus necesidades, puede recetarte diferentes medicamentos.

Tales medicamentos pueden ser inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS), benzodiazepinas, inhibidores de recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN) u otros medicamentos serotoninérgicos.

 

 

Sin importar el tratamiento que te dé el médico, no lo abandones tan pronto te sientas bien, o empieces a ver mejorías. Evita automedicarte y siempre acude a un especialista en el tema, ya que, si estas preocupaciones no son tratadas a tiempo, la posibilidad de que empeoren en vez de desaparecer es enorme.

 

Tipos de convulsiones ¿Cómo ayudan los tratamientos para la epilepsia?

La epilepsia es un trastorno neuronal crónico que puede tener su origen en diversas causas como golpes, lesiones, meningitis, drogas, alcohol y accidentes cerebrovasculares. Existen estudios que han permitido determinar que esta enfermedad la padecen más de 50 millones de personas en el planeta.

La epilepsia se puede presentar en pacientes de todas las edades, tanto en hombres como en mujeres. Ante episodios repetitivos de convulsiones (2 o más ataques en un lapso de 24 horas), se debe empezar con un tratamiento para la epilepsia.

Cuando el paciente presenta episodios de ataques aislados, es necesario que se haga un diagnóstico que determine el estado y comportamiento neuronal y se pueda mapear la zona afectada y las posibles causas de la afectación.

 

 

También te va a interesar: ¿Sabías que la epilepsia viene acompañada de depresión? Descubre su tratamiento

 

 

Tipos de ataques de epilepsia

 

 

  • 1. Crisis parciales simples. En estos caos se presentan síntomas o signos motores, autonómicos, sensitivos, psíquicos y electroencefalográficos.
  • 2. Crisis parciales complejas. Este tipo de epilepsia se puede presentar con alteración de la conciencia. Los ataques son precedidos por un aura (sensaciones, sentimientos extraños).

 

Etapas que se pueden presentar en los ataques epilépticos

 

 

  • 1. Convulsiones repetidas.
  • 2. Pérdida de conocimiento.
  • 3. Estado catatónico.
  • 4. Ataques espontáneos consecutivos.

 

Cuáles son los tratamientos disponibles para la epilepsia

 

 

  • 1. Electroencefalograma: El primer paso para tratar a los pacientes que presentan por primera vez un episodio de convulsiones por epilepsia es el electroencefalograma. Este procedimiento debe ser llevado a cabo por un neurólogo o un neuropediatra, en caso de que el paciente sea un infante. Se lleva a cabo ante cualquier traumatismo craneoencefálico o crisis epiléptica incipiente en neonato, infante, adolescente, adulto joven o persona adulta mayor.
  • 2. Tratamiento farmacológico: El tratamiento farmacológico suele ser la opción más empleada por los especialistas. En la mayoría de casos, los episodios de convulsiones cesan cuando se emplean medicamentos antiepilépticos. No obstante, se pueden presentar casos en los que los pacientes solo presentan pequeñas disminuciones de los ataques epilépticos por los medicamentos, en estas situaciones se recurre a tratamientos alternativos.
  • Al principio del tratamiento, las dosis de medicamentos antiepilépticos son pequeñas dependiendo de la gravedad de los ataques. A medida que se presentan mejorías, las dosis van aumentando hasta controlar los ataques en su totalidad.
  • 3. Cirugía: La cirugía es la opción que se emplea cuando los otros tipos de tratamientos no funcionan. El procedimiento consiste en la extracción de una pequeña parte del cerebro que es la que causa las convulsiones. Esta cirugía no afecta el habla, las funciones motrices, la visión o la escucha del paciente.
  • 4. Terapia: La terapia consiste en la implantación de electrodos y estimulantes en el pecho o el cráneo del paciente. La finalidad es poder controlar las terminaciones nerviosas encargadas de enviar impulsos a las neuronas que generan las convulsiones. El efecto sobre la actividad neuronal es inmediato y se puede aumentar o disminuir la intensidad eléctrica sobre el sector del cerebro que genera las convulsiones y de esta manera prevenir los ataques sin alterar otras funciones del cerebro.

 

 

Cuáles son los tratamientos disponibles para la epilepsia

 

 

Tratamientos alternativos para la epilepsia que se están desarrollando

 

 

  • 1. Cirugías mínimamente invasivas.
  • 2. Radiocirugía.
  • 3. Dispositivos de estimulación de uso externo.
  • 4. Dispositivos de neuroestimulación receptiva.
  • 5. Marcapasos para la epilepsia.

 

 

Sea cual sea el tipo de crisis epiléptica que presente el paciente, debe ser tratado de manera oportuna siguiendo todos los protocolos recomendados por los neurólogos.

En las situaciones de epilepsia convulsiva, como en la no convulsiva, es necesario que se haga un diagnóstico inicial mediante un encefalograma y que posteriormente se lleve a cabo el tratamiento que mejor se adapte al caso particular del paciente.

 

¿Dolor de cabeza o cefalea? Conoce los síntomas, causas y cómo tratarla

Todos, tanto adultos como niños, en algún momento de nuestra vida hemos sufrido de un dolor de cabeza. Un trastorno muy común y del cual existen hasta 13 diferentes tipos. De ellos, algunos de los más comunes son la cefalea y la migraña, entre otros.

 

También te va a interesar: El 80% de los pacientes con migraña padecen DAO, conoce este padecimiento

 

Identifica tus dolores de cabeza

 

La cefalea es un dolor que suele darse después de haber trabajado extensamente en posiciones forzadas. Se presenta de forma intermitente en la cabeza, afectando las sienes, y se extiende hasta el cuello, a diferencia de las migrañas que pueden presentar síntomas como náuseas o problemas para ver bien.

Después de este análisis, conocerás cómo clasificar tus dolores de cabeza y el saberlo te ayudará mucho para evitarlas o mejorar sus síntomas.

 

1. Herencia

Solo se pueden dar por herencia las migrañas, que no es el caso de la cefalea, y aunque es una causa que no está del todo establecida, existe una posibilidad de que, si alguien en tu familia las padece, tú también puedas hacerlo en alguna etapa de tu vida.

 

2. Estrés

Este es el causante de múltiples problemas de salud, pero, como no todos los organismos son lo mismo, suele afectar una zona en especial de nuestro cuerpo y la cabeza es un blanco común, causando a menudo cefaleas tensionales.

 

3. Alimentación

Evita la ingesta de alimentos que contienen tiramina tales como los quesos fermentados, los picantes, los frutos secos y las comidas rápidas que contienen demasiados aditivos. Las bebidas alcohólicas o con alto contenido de cafeína también pueden producirte una cefalea.

 

4. La edad

La cefalea se puede presentar en la infancia, también durante la adolescencia debido a los cambios hormonales, aunque con menos frecuencia, y especialmente en las mujeres debido a la aparición de la menarquía y después la ovulación y la menstruación. En la edad adulta las cefaleas son más frecuentes.

Estas son las causas generales más comunes para que te pueda dar una cefalea tensional, aun así, hay otras causas dependiendo de la clase de cefalea que se padezca. Ahora conozcamos los síntomas que puedes sentir.

 

 

Identifica tus dolores de cabeza

 

 

Síntomas

 

1. Intensidad

La intensidad del dolor puede ser moderada o severa y es tanto así que cuando es severa puede incapacitarte, obligándote a acostarte y suspender toda actividad física que estés realizando.

 

2. Localización

La cefalea suele localizarse en una parte de la cabeza, bien sea en uno o ambos lados de esta, o también en toda la cabeza de forma general, y puede ser percibido como un dolor agudo o una sensación punzante.

 

3. Frecuencia

La frecuencia con la que se puede presentar una cefalea es variable, pero por lo general se dan entre uno y cuatro episodios al mes. Si ya la frecuencia aumenta en gran manera debes acudir al médico para un diagnóstico más detallado.

 

4. Duración

Por lo general no sobrepasa las 24 horas, siendo más bien episodios breves de tres o cuatro horas, pero también pueden ser episodios muy largos, llegando a durar hasta tres días. Si ya este persiste por más tiempo, puede tratarse de una migraña.

 

5. Tipo de dolor

Hay que identificar el tipo de dolor porque las cefaleas se dan en diferentes formas, entre ellos un dolor eléctrico o similar a un calambre, dolor opresivo, como si algo te presionara la cabeza, dolor pulsátil como un latido, dolor explosivo o, incluso, dolor como un taladro.

 

No olvides la recomendación del especialista del servicio de neurología y de la unidad de cefaleas del Hospital Universitario Virgen de la Macarena de Sevilla “Por un dolor ocasional de cabeza no hay que acudir al médico, pero sí cuando son recurrentes e incapacitantes para la vida diaria”.

 

¿Qué papel ocupa la psicoterapia para el tratamiento de la ansiedad?

Vivir con miedo, presión, inseguridad, desconfianza y nerviosismo es el pan de cada día de la sociedad contemporánea. Se llama ansiedad y afecta a 322 millones de personas en el mundo. Afortunadamente, existen tratamientos para este desorden mental, que incluyen medicamentos y psicoterapia, prometiendo disminuir los síntomas y el desarrollo del padecimiento.

 

 

Síntomas

 

 

Es una condición que paraliza tu cuerpo y no permite que tu mente deje de activarse con pensamientos obsesivos, oscuros y llenos de miedo. Las mujeres padecen mayormente esta patología en comparación con los hombres.

 

 

Características principales de la ansiedad:

 

 

  • Miedo.
  • Evasión de convivencia social.
  • Insomnio.
  • Fatiga.
  • Baja energética.
  • Estrés.
  • Irritabilidad.
  • Pensamientos de muerte.
  • Desvalorización.
  • Baja autoestima.
  • Episodios de crisis.
  • Depresión.
  •  Llanto.

 

 

Pareciera que no existe salida de la ansiedad cuando estás viviéndola, la mente no se detiene y las emociones toman el control de nuestros días. Es una enfermedad mental que va desgastando las ganas de seguir viviendo y repercute en la salud física.

 

 

También te va a interesar: TAG Trastorno de Ansiedad Generalizada, qué es y cómo tratarla

 

 

Tratamiento

 

 

Un tratamiento adecuado puede salvar tu vida y brindarte las herramientas que necesitas para avanzar y seguir adelante con felicidad. El acompañamiento psicoterapéutico ofrece herramientas para calmar los episodios de ansiedad.

Etimológicamente, psico significa espíritu, alma o ser, y terapia aquel que cuida del otro. Un psicoterapeuta trabaja de la siguiente manera:

 

 

  •  Escucha.
  •  Respeta.
  •  Ofrece compresión.
  •  Pone atención al paciente.
  •  Ayuda a encontrar soluciones a los problemas.

 

 

La ansiedad se puede dejar atrás cuando se decide retomar el camino de la vida, reestructurar las relaciones personales y enfocar la mente a avanzar y no estancarse en los miedos.

En México se registraron 6,808 suicidios en el año 2018 y las cifras han ido en aumento cada año, señalando la urgencia de tratar este padecimiento.

 

 

Tratamiento

 

 

Etapas del tratamiento

 

 

  • 1. Psicoeducación: Monitoreo del desarrollo de la ansiedad, identificar las emociones, conductas y pensamientos.
  • 2. Desarrollo de habilidades: Control de pensamiento y conductas.
  • 3. Utilizar las habilidades en casos de ansiedad.
  • 4. Avances: Evitar recaídas hasta concluir el tratamiento.

 

Llevar un acompañamiento terapéutico para poder controlar las crisis de ansiedad formula nuevas conductas y patrones de pensamiento. Es más fácil identificar cuándo viene el episodio de ansiedad y saber mantener la calma sin caer en el caos.

Los terapeutas ofrecen guías y un espacio para poder desbordar de manera segura los pensamientos y emociones que te afectan si estás en crisis. Muchas veces funcionan como un espejo, donde nos podemos ver reflejados al escuchar y observarnos desde afuera. Este proceso colabora en adoptar una nueva perspectiva de nuestro sentir y pensar, haciéndonos responsables de nosotros mismos.

Complementar la psicoterapia con acciones propias, fortalece y acelera el proceso de sanación. Te puedes apoyar con otros elementos:

 

 

  • Libros de autoayuda.
  • Grupos de apoyo.
  • Meditación.
  • Ejercicio.
  • Llevar un diario de pensamiento y emociones.
  • Desarrollar un plan de acción en pequeñas cuestiones de la vida: levantarse de la cama, escuchar música, salir al parque.

 

 

El propósito principal de atender la ansiedad es resolver desde la raíz los conflictos que atrapan la mente y paralizan con ataques de pánico al cuerpo. Aprender a reconocer los signos, las causas y las soluciones realmente atiende el problema, en lugar de solamente curar los síntomas pasajeros.

Sin lugar a duda, la ansiedad afecta la calidad de vida y este padecimiento afecta a quien se encuentre vulnerable. Se puede encontrar a los profesionales en instituciones públicas o prácticas privadas, en línea o redirigido por algún conocido. Lo importante es tomar la decisión ahora y atenderse cuanto antes.

La psicoterapia ofrece ser una gran solución para la ansiedad y su tratamientoofreciendo las herramientas que las personas necesitan para resolver los problemas sin afectar el desarrollo de su vida.

 

Consulta psiquiátrica rutinaria como forma de ayuda eficaz

Como profesional de la conducta, te habrás dado cuenta de que el área de psiquiatría afronta retos que involucran una mayor demanda de atención en el diagnóstico y seguimiento clínico de afecciones mentales, debiendo personalizar y mejorar la consulta psiquiátrica y brindar tratamientos eficaces que no comprometan al paciente con efectos colaterales o adversos.

 

 

También te va interesar: Conoce qué es la psiquiatría de enlace y sus beneficios.

 

 

Importancia de la consulta psiquiátrica eficaz

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado que en los últimos años la demanda de atención en salud mental es significativamente mayor comparada con la capacidad de respuesta de las instituciones y sus profesionales.

 

Este alarmante acrecentamiento no solo ha llevado a las instituciones a involucrar más profesionales de salud mental, sino también a puntualizar y recalcar la importancia de conocer e implementar el uso de herramientas que deben ser incorporadas en los asesoramientos de rutina para proveer ayuda eficaz y funcional para el paciente. Entre ellas están las siguientes:

 

 

  • Incluir el funcionamiento coordinado de múltiples disciplinas que puedan brindar un mejor panorama del cuadro psiquiátrico. Con ello puede complementarse el área psicológica con la morfología y fisiología del cerebro.
  • Hacer uso de fuentes de información confiables y verídicas.
  • Estar consciente del impacto físico y psíquico consecuente del cuadro clínico que presenta, además del contexto social y familiar en que el paciente se encuentra diariamente. Muchas veces el paciente puede llegar a complicarse o inclusive desertar de su tratamiento debido al entorno que lo rodea.
  • Contextualizar y concienciar a los familiares de la situación mental y emocional que el paciente presenta. De esta manera será un tratamiento que no dependerá únicamente del trabajo hecho en consulta, sino además de uno externo que promoverá y facilitará al paciente su asimilación.
  • Dominar la normatividad referente a la prestación de servicios de carácter psiquiátrico.
  • Manejar correctamente los recursos psíquicos y su funcionamiento.

 

Si tú, conjuntamente con el personal involucrado, manejas acertadamente los puntos antes mencionados, lograrás mejorar la relación médico-paciente y por tanto habrá un incremento en la respuesta del tratamiento brindado. Además, conocerás y manejarás información relevante facilitando la asesoría y valoración psíquica.

 

 

Eficacia de un correcto asesoramiento psiquiátrico

 

 

Eficacia de un correcto asesoramiento psiquiátrico

 

 

En el manejo de las enfermedades psiquiátricas es fundamental reconocer que al tratarse del cerebro y su funcionamiento, se involucra un trabajo constante y acertado, lo que puede llegar a ser difícil para ambas partes.

 

En la psiquiatría es necesaria la inversión de largos períodos de tiempo que muchas veces puede llevar, tanto al paciente como al profesional, a un deterioro en la capacidad de permanencia y constancia.

 

Debido a esto, la eficacia del asesoramiento reside en que el profesional de la salud mental debe ser capaz de proponer soluciones que puedan llevar al paciente a continuar con su tratamiento; si no es así, puede surgir una interrupción que muchas veces puede ser fatal por la delicadeza de estos procedimientos.

 

La mayor parte de los pacientes que llevan consultas rutinarias manifiestan mayores y mejores capacidades de llevar su cuadro clínico, si bien no a una cura definitiva, sí a estar controlado y en constante evaluación, permitiendo conocer la evolución de la enfermedad y su manejo y otorgando así un mejor contexto de trabajo para el médico.

 

Ahora, cada vez que como profesional te veas en la necesidad de mejorar la atención, debes ser capaz de integrar y desarrollar habilidades que involucren distintos aspectos de tu paciente.

 

Brinda un asesoramiento eficaz que facilite al paciente una rutina enfocada a su bienestar y funcionamiento en la sociedad, porque si bien no representa un impedimento, conlleva constancia, eficacia y capacidad resolutiva.

 

5 Indicadores tempranos sobre el retraso del lenguaje

¿Sabías que aproximadamente el 7 % de los niños mexicanos sufren alteraciones del lenguaje?

 

Aprender a hablar es un proceso que se extiende desde el nacimiento hasta que el niño articula perfectamente todos los sonidos, lo cual sucede alrededor de los seis años de edad.

 

¿Tienes dudas acerca del desarrollo del habla de tu hijo? A continuación, te revelamos los cinco indicadores tempranos de los trastornos del lenguaje.

 

 

Etapas en el desarrollo del lenguaje

 

 

Según el Dr. Eduardo Barragán, profesor titular de la Universidad Nacional Autónoma de México, los retrasos en el desarrollo del habla y el lenguaje son muy comunes.

 

El habla se desarrolla a través de etapas o ventanas de oportunidad para adquirir las habilidades en forma sencilla, natural y perdurable:

 

  • 0 a 1 año: etapa prelingüística, emisión de sonidos, comprensión del lenguaje sencillo.
  • 1 a 2 años: emisiones de una palabra, comprensión del lenguaje, articulación correcta de las vocales. A los 15 meses conoce 5 palabras; a los 18 meses, 8 palabras como mínimo. A los dos años debe poder nombrar imágenes.
  • 1 1/2 a 2 1/2 años: lenguaje telegráfico. Debe poder articular dos o más palabras y nombrar acciones o cosas.
  • 2 a 3 1/2 años: frases y oraciones simples. Conversaciones. Articulación de sonidos más complejos.
  • 4 años en adelante: oraciones complejas, fluidez, emisiones largas, comprensión de metáforas, chistes y absurdos, relatos coherentes.
  • 5 años: pronunciación y comprensión del 70 % del lenguaje adulto.

 

 

También te va a interesar: Cómo deben apoyar las familias en la terapia del lenguaje de sus hijos.

 

 

¿Cómo detectar el retraso en el habla?

 

 

Si bien cada niño aprende a hablar a su propio ritmo, si no adquiere cada habilidad a su debido tiempo será más difícil pasar a la etapa siguiente. Es lo que se denomina retraso del lenguaje: la adquisición tardía de la emisión y comprensión de palabras.

 

Para entenderlo, es necesario analizar factores como la herencia y la estimulación. También influyen el desarrollo madurativo y la posible existencia de otras dificultades. Es importante tener presente que las limitaciones del lenguaje afectan la escritura, la lectura y la
comprensión
, o una combinación de estas aptitudes.

 

Una alerta para detectar posibles problemas del lenguaje podrían ser los siguientes cinco indicadores:

 

  • 10 meses: falta de balbuceo.
  • 2 años: conoce y emite menos de 10 palabras distintas.
  • 2 1/2 años: no pronuncia frases de al menos dos palabras, una de las cuales es una acción.
  • 3 años: no se entiende lo que dice, no puede mantener una conversación.
  • 4 años: errores fonéticos en sonidos complejos como r, b, g, pl, bl, ie, br, fl, gr entre otros.

 

 

5 Indicadores tempranos sobre el retraso del lenguaje

 

 

Retraso y otros problemas del lenguaje

 

Un pequeño porcentaje de los casos de retraso en la adquisición del lenguaje se debe a problemas genéticos o enfermedades. En la gran mayoría, las causas son la falta de estímulo en el hogar, la influencia del ambiente, y el contexto social y económico.

 

Se debe diferenciar el retraso de los trastornos del lenguaje como tartamudez, disfasia, dislexia u otros problemas que necesitan terapias específicas. Por eso lo más importante es la consulta temprana, apenas se detecte alguna dificultad.

 

 

Nuestras recomendaciones

 

  • Hablar con el bebé desde la panza.
  • Crear el hábito de la lectura desde los primeros meses.
  • Hablar con los niños normalmente, no utilizar media lengua.
  • Cuando un niño pronuncia mal una palabra, corregirlo con dulzura, pero con firmeza. Pronunciar la palabra mirándolo a los ojos y esperar que la repita correctamente.
  • No festejar las malas pronunciaciones; en cambio, celebrar cuando habla correctamente.

 

Ahora que ya conoces los indicadores de posibles problemas en el retraso del habla presta atención al desarrollo integral de tu bebé. Los retrasos pueden deberse simplemente a su maduración, pero no hay que descartar problemas más complejos. ¡No lo dejes pasar!

 

Menú
Servicios