Procedimiento integral para la parálisis facial

La parálisis facial es una afección crónica que consiste en la pérdida total o parcial del movimiento voluntario. Esto afecta un importante grupo de músculos del rostro. A simple vista, puedes apreciarla como una asimetría de las facciones, dificultad para levantar una de las cejas, sonreír, cerrar el ojo o pueden aparecer causar problemas del habla.

Aspectos que determinan el tratamiento de una parálisis facial

El tratamiento para hacer frente a esta afectación neurológica es multidisciplinario, por lo que requieres del trabajo en conjunto de cirujanos plásticos, otorrinolaringólogos, neurocirujanos, neurofisiólogos, fisioterapeutas, oftalmólogos, genetistas. De acuerdo con el doctor Luis Lassaletta del Hospital Universitario La Paz en Madrid, quien debería coordinar el tratamiento de una parálisis facial es el otorrinolaringólogo.

Aspectos a considerar

Antes de elegir el tratamiento para la parálisis facial, te contamos que es fundamental determinar el tipo de parálisis y cuáles son sus causas. De acuerdo con el médico Bernardo Hontanilla de la Clínica Universidad de Navarra, se debe tener en cuenta lo siguiente.

1. Tipo de parálisis: periférica o central.

2. Sus causas: si no tiene causa aparente, es probable que se trate de una parálisis de Bell. Entre los desencadenantes internos están los tumores, infartos o malformaciones cerebrales. Asimismo, los traumatismos en la cabeza, algunas enfermedades metabólicas o infecciones víricas y bacterianas pueden ocasionarla.

3.- La zona afectada: si hay un daño total o parcial en el rostro.

4. La intensidad: la clasificación de House Brackmann determina los grados de disfunción, de leve a parálisis total.

5. La duración: una parálisis suele aparecer después de unas horas y puede empeorar en las 24/48 horas siguientes. Por ello es muy importante que acudas al médico apenas se experimenten los síntomas.

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Tratamiento conservador y tratamiento quirúrgico

¿Cómo se identifican los síntomas relacionados con la parálisis facial?

Una vez determinado el tipo de parálisis y su causa, puede procederse de dos formas: mediante un tratamiento conservador o tratamiento quirúrgico. En ocasiones, será a partir del tratamiento conservador que se te derive a cirugía.

Parámetros a seguir

Los tratamientos varían en función del cuadro clínico y la etiología.

1. Si la parálisis fue ocasionada por un traumatismo, el tratamiento debe ser con corticoesteroides.

2. Si el origen fue una enfermedad vírica o bacteriana, es necesario el uso de antivirales o antibióticos.

3. Si la parálisis te afectó el ojo, es necesario llevar el tratamiento en conjunto con un oftalmólogo. Es importante que protejas el ojo con lentes de sol, gotas para la resequedad y parches para cubrirlo durante el sueño.

4. Una vez contrarrestada la causa, hay dos escenarios que pueden ocurrir dependiendo de la gravedad de la lesión: fisioterapia o cirugía.

¿Cuándo recurrir a un tratamiento quirúrgico y en qué consiste?

Se debe recurrir a la cirugía si el tratamiento conservador no funciona y el nervio aún se encuentra dañado. Existen dos tipos de técnicas de reconstrucción:

1.  Estáticas

Su objetivo es mejorar la apariencia física a través de la suspensión natural de la cara. Por ejemplo, para que logres cerrar el párpado, se utiliza una pesa de oro; mientras que para el resto de los tejidos, se utilizan tendones del paciente para simular el aspecto del lado sano.

2. Dinámicas

Tienen como misión lograr que muevas el rostro y recuperes la sonrisa. Dos técnicas comunes son la transferencia de nervios faciales y el trasplante muscular.

En la mayoría de los casos se consigue la recuperación total en un periodo de 4-6 semanas, especialmente en la parálisis espontánea o de Bell. Sin embargo, es necesario que acudas a rehabilitación para una recuperación más rápida e integral.

Clínicas del sueño, dónde acudir cuando un niño tiene trastornos del sueño

Dormir bien es importante para el crecimiento de todo infante, porque regula las hormonas, las emociones y fortalece el sistema inmunológico. Por eso, a ti como padre debe interesarte poder poner normas y reglas que ayuden a tu hijo a descansar correctamente. Y, si surgen dificultades en su descanso, acudir a Clínicas del sueño para poder asesorarte con un especialista.

Síntomas de trastornos del sueño

Despertar cansado: la apnea del sueño tiene como característica el cierre total o parcial de las vías respiratorias durante el sueño. Al no oxigenarse debidamente el cerebro durante la noche, este no se relaja, provocando que el niño despierte cansado o de mal humor.                 El pediatra especialista en trastornos del sueño Robert Brouillette, quien ha trabajado en hospitales como el Montreal Childrens Hospital, en el año 2002 dijo que “La pausa respiratoria termina cuando el niño se despierta parcial o totalmente [y] respira hondo unas cuantas veces antes de volverse a dormir.” Estas crisis hacen que el infante se sienta exhausto al amanecer.

Hormigueo en las piernas al estar acostado: la parestesia nocturna consiste en que, a los pocos minutos de acomodar a tu hijo en la cama para dormir, este empieza a mover las piernas debido a la presencia de una sensación anormal de hormigueo.

La única manera de encontrar alivio es parándose de nuevo. Aunque este trastorno afecta más a personas mayores, se ha diagnosticado también en infantes. Sin embargo, estas molestias pueden pasar a veces desapercibidas en los niños por su inclinación natural a estar inquietos. De esta manera, este síntoma suele atribuirse a la hiperactividad.

Síntomas de trastornos del sueño

La Fundación de la Parestesia Nocturna ,ubicada en Raleigh, Carolina del Norte, Estados Unidos, señala  que “el tratamiento farmacológico puede ser necesario”, aunque no existe un medicamento específico para la cura de este trastorno, ya que cada paciente es diferente y el efecto en el organismo varía de una persona a otra.

Caminar dormido: comúnmente conocido como sonambulismo. Suele presentarse durante las primeras tres horas después de haberse quedado dormido. Durante esta crisis, tu hijo o hija no responde a llamados externos y al despertarse no recuerda nada de lo que hizo o dijo. En la mayoría de los casos, los episodios no suelen causar daño al paciente ni a las personas que lo rodean.

Sueño o somnolencia en el día: conocido en el ámbito médico como narcolepsia. Consiste en que durante el día el niño tendrá mucho sueño o dormirá durante períodos demasiados largos. Sumado a esto, algunos niños sufren pérdida de masa muscular por vivir emociones intensas. Cabe señalar que este tipo de trastorno es muy poco frecuente en la primera infancia, pero existen casos de niños con este problema.

Otros síntomas relacionados

Existen otros síntomas que pueden presentarse en la etapa infantil, y que pueden ser un indicio de un problema del sueño. Por ejemplo, pesadillas muy intensas y constantes, dificultad para despertarse, amanecer confundido, emitir palabras y sonidos estando dormido, etc.

Se desconocen aún las causas exactas de muchos de estos trastornos. Los especialistas han podido comprobar, a través de su experiencia, que pueden existir razones físicas, neurológicas, emocionales y ambientales, entre otras.

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Hace 17 años ,el doctor David Rapoport, del Centro de Trastornos del Sueño de la Universidad de Nueva York, calificó el dormir mal como “una de las epidemias más graves del cambio de siglo”. Por eso, se recomienda acudir a un centro médico especializado en este tipo de problemas, para recibir la ayuda física y sicológica que requiere tu hijo o hija al sufrir de este tipo de afecciones.

Identificación previa de trastornos del lenguaje

Para el National Institute on Deafness and Other Communication Disorderslos trastornos de lenguaje, tanto en niños como en adultos, son una perturbación de índole comunicativa, que afecta todas las áreas de la vida de la persona que lo padece. El paciente se ve impedido a hacer un uso normal del habla, por lo cual requiere de una terapia del lenguaje, que le ayude a desarrollar sus habilidades de comunicación.

¿Cuáles son los tipos de trastornos de lenguaje que existen?

Hasta el momento, se reconocen tres tipos diferentes de trastornos del lenguaje. Cada uno de ellos presenta distinciones claves pero todos se caracterizan por impedir que la persona pueda hacer un uso correcto del habla. También se ve afectada la forma en que el paciente logra procesar y analizar el contenido del lenguaje.

1. Trastorno del lenguaje expresivo: quien lo padece no logra expresarse con propiedad y éxito ante los demás.

2. Trastorno del lenguaje receptivo: quien lo padece no puede entender por completo lo que los otros intentan decir.

3. Trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo: es una combinación de los dos anteriores.

¿Cuáles son los síntomas que se presentan?

Qué hacer ante un problema de lenguaje

Todas las personas tienen distintos niveles de vocabulario, gramática y sintaxis. Sin embargo, con el debido esfuerzo y uso del sentido común, es posible que todos nos comuniquemos con todos. Cuando la labor de expresar nuestras ideas y ser capaces de comprender la información que los demás comunican se vuelve una tarea insoportablemente difícil, hay que comenzar a prestar atención. Los síntomas de los trastornos del lenguaje incluyen:

  • Tardar un tiempo superior al promedio para lograr conectar las ideas en oraciones completas.
  • Incapacidad para ampliar el vocabulario, esto es, utilizar continuamente las mismas palabras.
  • Dificultad para acatar órdenes o instrucciones, por resultar estas incomprensibles. Esto tiene que suceder siempre y todas las veces, para poder ser considerado un síntoma.
  • Presentar frecuentes errores gramaticales tanto al escribir como al hablar, ya sea por errores en los tiempos de los verbos, omitir conectores o por cambiar el significado de las palabras.
  • Sentir constantemente que no se pueden encontrar las palabras adecuadas para expresar los pensamientos, opiniones, sentimientos o emociones que se experimentan.
  • No poder entender, bajo ninguna circunstancia, un lenguaje figurado o metafórico, interpretar siempre de manera literal todo lo que se escucha y dice.
  • Nulo nivel de concentración de lectura.
  • Carencia de comprensión e interpretación de textos escritos.
  • Los textos que se escriben no presentan un método de organización claro o coherente.
  • Al momento de hablar se usan exclusivamente frases cortas y de estructura sencilla.
  • La persona se mostrará tímida, en el mejor de los casos, para hablar con personas que no conoce. El hecho de tener que comunicarse puede resultar confuso y amenazante, lo que puede dar como resultado que el paciente desarrolle una conducta hostil, incluso agresiva.

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¿Qué hacer ante un problema de lenguaje?

La mejor opción es acudir a un centro médico que pueda tratar al paciente con un especialista, el cual va a diagnosticar y aconsejar el tratamiento pertinente para hacer frente al problema. Un trastorno del lenguaje puede afectar el entorno familiar, social, laboral y académico de quien lo padece, e incluso generar serios estragos en la autoestima y la personalidad. Es muy importante para su bienestar que cada individuo logre comunicarse con todos aquellos que le rodean.

Poder entablar una comunicación de una forma acertada, entendible y eficaz es una de las grandes ventajas que tiene el uso del lenguaje en los seres humanos. Por eso, al notar que algo anda mal, lo más aconsejable es buscar ayuda.

 

Neurología pediátrica y la importancia en los más pequeños

Conforme la medicina ha avanzado, los seres humanos hemos podido explicar fenómenos de salud que antes nos eran desconocidos. Esto ha posibilitado un mejor cuidado y atención médica para muchas personas, incluidos los menores de edad. En este desarrollo de la medicina ha tenido gran importancia  el surgimiento y la evolución de profesionales de la salud, entre quienes se encuentra el neurólogo pediatra. 

¿Qué es un neurólogo infantil?

La pediatría es la rama de la medicina que se encarga de atender las enfermedades de los niños. La neurología es la especialidad médica que se aboca al diagnóstico y al tratamiento de los padecimientos del cerebro, el sistema nervioso, la columna vertebral y los músculos. Entonces, el neurólogo infantil es el especialista que atiende a pacientes menores de edad que presentan desordenes en su sistema nervioso, en su cerebro, en su columna vertebral o en sus músculos. Este tipo de padecimientos tiene distintas y diversas maneras de hacerse evidentes.

¿Por qué es importante esta especialidad médica?

Desafortunadamente, cada día son más los niños que desarrollan o nacen con algún tipo de enfermedad que afecta su cerebro o su sistema nervioso. Al igual que cualquier otra persona, los más pequeños tienen el derecho a una calidad de vida digna, que les brinde la oportunidad de desarrollar una existencia plena. Con el adecuado tratamiento, el niño puede realizar distintas labores personales, familiares, académicas y sociales, que, de otra manera, le podrían resultar difíciles. Es muy importante brindar una atención de neurología pediátrica para:

  • Combatir la debilidad muscular en los miembros del niño.
  • Disminuir crisis epilépticas con el consecuente riesgo de un accidente.
  • Mitigar dolores de cabeza o migrañas.
  • Dar la debida atención a conmociones cerebrales.
  • Diagnosticar, dar tratamiento y conseguir un equilibrio en el estilo de vida de pacientes con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH), autismo, síndrome de Tourette, problemas de sueño, parálisis cerebral o cualquier otro tipo de discapacidad mental.
  • Brindar atención profesional ante trastornos de retraso de lenguaje, desarrollo motor y coordinación motriz.
  • Dar acompañamiento integral en casos más graves como tumores, infección o inflamación cerebral; lesiones cerebrales por accidente o trauma; o padecimientos genéticos del sistema nervioso.

Neurología pediátrica y la importancia en los más pequeños

¿Cuándo se debe de acudir a un neurólogo infantil?

Se debe de acudir a un profesional de la salud infantil neuronal o a un centro especializado, en cuanto se sospeche o se observen los primeros síntomas de:

  • Retraso en el desarrollo normal y óptimo de la capacidad mental y física de un menor de edad, sin una explicación evidente.
  • Crisis epilépticas.
  • Retraso escolar severo e injustificado.
  • Dolores de cabeza continuos e insoportables.

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¿Cuál es el mejor tratamiento médico a seguir?

Sin duda alguna, cada paciente es distinto, por lo cual su diagnóstico y tratamiento también lo será. Sin embargo, hay ciertas pruebas que pueden ayudar al médico a dar con la mejor respuesta posible:

  • Realizar electroencefalograma, resonancia magnética nuclear y tomografía computarizada. Al tomar una imagen del cerebro y comprobar su actividad eléctrica, los doctores pueden entender mejor qué es lo que sucede.
  • Realizar análisis de sangre es de gran ayuda para detectar cambios en diversos niveles orgánicos o síntomas de infección en el paciente.
  • Efectuar una punción lumbral. Al tomar una muestra del líquido cefalorraquídeo se puede encontrar signos de inflamación o infección en el organismo.

Sin ninguna duda, la neurología infantil es una de las especialidades médicas más importantes hoy en día, pues ayuda a prevenir, tratar y, en muchas ocasiones, solucionar los problemas médicos que afectan la salud de los más pequeños.

 

¿Cómo es la atención psiquiátrica en México? Su positiva evolución

México goza de mucho prestigio en el campo de la psiquiatría a nivel global. De hecho, la revista Salud Mental, el medio de difusión oficial del Instituto Nacional de Psiquiatría en México, es avalada por el Institute for Scientific Information, base de datos científicos de alto impacto y relevancia a nivel mundial. Veamos el camino recorrido para llegar hasta aquí.

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Evolución histórica de la psiquiatría en México

¿Cómo es la atención psiquiátrica en México?

En el pasado, ya sea por ignorancia o por prejuicio, los enfermos mentales eran cruelmente relegados al olvido y al abandono en la mayoría de las naciones, brindándoles un cuidado y atención casi nulos o inhumanos. El derecho a una consulta psiquiátrica, en la cual un especialista decrete un diagnóstico y tratamiento, fue para muchos, durante largo tiempo, algo inaccesible.

  • En 1566, Fray Bernardino Álvarez funda el Hospital San Hipólito, después de ver la situación de pobreza y abandono a la cual se enfrentaban las personas que tenían las facultades mentales comprometidas.
  • En 1910, el presidente Porfirio Díaz inaugura el primer centro psiquiátrico público del país, el cual lleva por nombre “La Castañeda”. Debido a los conocimientos limitados que existían en aquella época, en dicho centro se interna sin distinción no sólo a personas con trastornos mentales, sino también a drogadictos, alcohólicos, prostitutas, homosexuales y vagabundos.
  • En 1938, se inaugura el Psiquiátrico de Enfermedades Mentales en la Ciudad de México.
  • En 1940, el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Nacional Autónoma de México se vuelve pionero en la investigación de la psiquiatría biológica.
  • En 1946, se crea la primera Unidad de Psiquiatría del Instituto Mexicano del Seguro Social.
  • En 1949, comienza a funcionar la Clínica San Rafael, institución médica que contaba con cerca de 150 habitaciones individuales para los pacientes.
  • En 1952, la Universidad Nacional Autónoma de México comienza a impartir de manera oficial e independiente la carrera de Psiquiatría. Es de destacar que antes la disciplina estaba ligada a la neurología.
  • En 1955, en diversas instituciones de salud mental se comienzan a realizar tratamientos farmacológicos. El uso de pastillas demuestra tener un alto y favorable impacto en los pacientes que sufren de ansiedad, depresión y esquizofrenia.
  • De 1960 a 1970, se constituye exitosamente una red de once hospitales psiquiátricos distribuidos a lo largo y ancho del país. Cabe mencionar que se funda también el primer hospital psiquiátrico para menores de edad.
  • En 1970, en las ciudades de Oaxaca, León y México, se fundan hospitales públicos de salud mental de nombre Granja.
  • En 1966, tiene su aparición la Asociación Psiquiátrica Mexicana de la mano del doctor Ramón de la Fuente Muñiz. La obra del Dr. de la Fuente fue tan amplia, profesional y relevante para el campo psiquiátrico del país, que hoy en día el Instituto Nacional de Psiquiatría lleva su nombre.
  • En 1971, se lleva a cabo en el país el Congreso Mundial de Psiquiatría.
  • En 1979, abre sus puertas el Instituto Nacional de Psiquiatría y se publica por primera vez la mencionada revista Salud Mental.
  • En 2003, la OMS (Organización Mundial de la Salud) lleva a cabo el estudio de Epidemiología Psiquiátrica en México. Dicha investigación arroja que cerca del 29% de la población ha presentado, al menos una vez en su vida, algún trastorno de la conducta catalogado dentro de la Clasificación Internacional de Enfermedades Mentales.

Es importante, ante la aparición de cualquier síntoma que comprometa la salud mental de las personas, buscar apoyo profesional. La psiquiatría ha recorrido un largo camino para obtener los conocimientos y herramientas con los que hoy puede ayudarnos.

10 Factores de riesgo del Síndrome de Apnea-Hipoapneas del sueño

 

La Sociedad Española de Sueño (SES) describe a la apnea de sueño como un síndrome respiratorio relacionado directamente con un padecimiento cardíaco y metabólico. Provoca  trastornos de índole cognitiva y conductual, además de una somnolencia diurna excesiva. ¿Cuáles son los factores de riesgo que pueden provocar o agravar la enfermedad?

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10 Factores de riesgo del Síndrome de Apnea-Hipoapneas

Durante un episodio de SAHOS, se produce una repetida y peligrosa obstrucción de la vía aérea superior (VAS) del paciente mientras este duerme. La VAS es la responsable de trasladar el aire a los pulmones, y durante la apnea este flujo se ve impedido. A continuación mencionamos cuáles son sus principales factores de riesgo:

  1. Edad. Los adultos mayores que sobrepasan los 65 años tienen una propensión mayor al síndrome. Los hombres tienen una probabilidad del 51% y las mujeres del 39% de desarrollar dicho trastorno.
  2. Género. Aunque los especialistas no han podido llegar a una conclusión clara al respecto, lo que sí admiten es que existe un riesgo mayor en los hombres que en las mujeres . Esto se puede deber a motivos hormonales o a los depósitos de grasa en el cuerpo humano.
  3. Menopausia. Si bien los hombres son más proclives a presentar la enfermedad, las mujeres no están exentas. Durante la menopausia, los índices de estrógenos y progesterona van a la baja, lo que puede favorecer la aparición del SAHOS.
  4. Obesidad. Si una persona almacena una cantidad de grasa mucho mayor a la que necesita para vivir, esto no solo afecta a su cuerpo de una manera estética, sino también morfológica. El tamaño de la VAS se ve reducido debido al bajo tono muscular del organismo.
  5. Consumo de alcohol. El alcohol actúa como depresor del sistema nervioso central, lo que,a su vez, afecta al sistema respiratorio, ya que disminuye la dilatación de los músculos de la faringe. 
  6. Consumo de narcóticos, barbitúricos y benzodiazepinas. Al igual que el alcohol, estas sustancias son depresoras del sistema nervioso central. Dificultan la dilatación de los músculos de la faringe, impidiendo así la correcta entrada de aire al organismo del paciente.
  7. Tabaquismo. Este hábito produce inflamación de la mucosa nasofaríngea que afecta a la VAS.
  8. Morfología craneofacial. Los cambios anatómicos en las recientes generaciones son un hecho incuestionable. Este proceso evolutivo, originado por una mayor masa cerebral y cambios drásticos en la dieta humana a lo largo del tiempo, trae consigo un aumento de incidencia de SAHOS en la población.
  9. Hipotiroidismo. Cuando la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea. la VAS también se ve afectada. La apnea durante el sueño es una de las consecuencias menos conocidas del hipotiroidismo, opacada por el aumento de peso y el letargo que lo caracterizan. Sin embargo, hay que tenerla muy en cuenta ya que posee la misma importancia.
  10.  Enfermedades neuromusculares. Como sucede con el alcohol y los narcóticos, el padecer una enfermedad de este tipo afecta a los músculos faríngeos, además de debilitar la fuerza del diafragma. Todo esto provoca que el sistema respiratorio se vea comprometido, lo cual causa que la SAHOS pueda presentarse como una complicación del cuadro clínico ya existente. Las personas con este tipo de historial deben incrementar sus medidas de seguridad.

Ninguno de estos factores son excluyentes el uno del otro. Hay quienes pueden presentar dos o más de ellos a lo largo de su vida, lo que se traduce en un mayor riesgo de sufrir de SAHOS. Es importante acudir un centro especializado en cuanto detectamos algún síntoma.

¿Cuánto podemos resistir el TDAH y cómo afecta la vida adulta?

Las siglas TDAH hacen referencia al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, un padecimiento mental que se caracteriza por el alto grado de impulsividad, la falta de atención e hiperactividad que muestran los pacientes.

Aunque hoy en día existe para el TDAH un tratamiento, se sigue pensando que este solo afecta a los niños, cuando la realidad es que también los adultos lo pueden padecer. Por eso mismo, hay muchas personas que viven con él y posponen su atención.

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¿Cómo identificar a un adulto con TDAH sin tratar?

Anteriormente, la Asociación Americana de Psiquiatría consideraba que el trastorno desaparecía en cuanto la persona entraba a la adolescencia. Recientemente se ha descubierto que esto es falso, ya que en más del 50 % de los casos de niños diagnosticados con TDAH se siguen manifestando los síntomas, aunque en un grado menor y más confuso que complica su descubrimiento. De ahí que los adultos vivan sin tratarlo y con las siguientes características:

  • Personas con un nivel muy marcado de desorganización que les impide llevar una vida bajo parámetros aceptables.
  • Dificultad para establecer prioridades, rigiéndose por estímulos impulsivos.
  • Incapacidad de planificar actividades a corto, mediano y largo plazo.
  • Problemas para lograr concentrarse durante breves períodos en tareas específicas.
  • Energía excesiva y manera de hablar sumamente rápida.
  • Mínima tolerancia ante las adversidades, la frustración, los imprevistos y el estrés.
  • Cambios frecuentes e injustificados de humor radicales.
  • No finalizar ninguna actividad o tarea que se comienza, sin importar las consecuencias de su demora, desidia o abandono.
  • Utilizar la creación de mundos fantásticos e inverosímiles como medio de escape de la realidad.

Consecuencias de no tratar el TDAH en la vida adulta

Como se podrá notar, la lista de los síntomas es también una lista de problemas, a los cuales un adulto con TDAH que no ha sido correctamente atendido se tiene que enfrentar en su día a día. El trastorno afecta de manera integral el desarrollo y la plenitud de la existencia de quien lo padece, de las siguientes maneras:

  • Bajo desempeño laboral, lo que origina numerosos despidos, renuncias o abandono de puestos de trabajo. Lo que a su vez se traduce en un constante desempleo.
  • Problemas económicos ante la incapacidad de regular, planificar y controlar los gastos.
  • Problemas con la ley provocados por una conducta impulsiva y errante.
  • Alta probabilidad de incurrir en consumo recurrente de sustancias.
  • Accidentes frecuentes de diversos tipos.
  • Relaciones familiares, sociales y afectivas inestables y poco duraderas.
  • Problemas recurrentes y prolongados de salud física y mental.
  • Baja autoestima al extremo de llegar a experimentar pensamientos de suicidio.
  • Sobrecargar los horarios con actividades, de tal manera que se vuelve imposible el poder cumplirlos.

¿Cómo resistirse al trastorno?

Si bien ninguna persona solicita padecer TDAH, una vez que se confirma el trastorno, existe un tratamiento a seguir para mejorar la calidad de vida.

  • Consultar a un especialista.
  • Tomar los medicamentos recetados en el orden establecido.
  • Acudir a terapia.
  • Hablar sobre el padecimiento que se sufre con el círculo de personas más allegadas, buscando una red de apoyo.
  • Establecer y cumplir métodos de organización en el espacio personal y laboral.
  • Limitar las distracciones del entorno.
  • Fomentar la gestión de tiempo y la autodisciplina como medios de lograr un control sobre sí mismo.
  • Limitarse a realizar una sola tarea a la vez durante un período. Además de no iniciar nuevas actividades hasta no finalizar las anteriores.

Padecer TDAH en un mundo sobrecargado de información no es fácil, pero tampoco tiene por qué resultar imposible tratarlo. Si bien la voluntad no es el único factor dentro de la ecuación de un tratamiento eficaz, sí juega un papel muy importante en la autoestima y confianza del paciente.

Dopamina y tratamiento para el déficit de atención

De manera breve, el TDAH es un trastorno mental que causa falta de atención e hiperactividad en las personas que lo padecen. Los estudios médicos señalan que la dopamina, neurotransmisor encargado de regular las emociones y los sentimientos, juega un papel clave en el tratamiento del déficit de atención. Esto se debe a que el TDAH inhibe la correcta sinapsis de la dopamina entre el córtex prefrontal y ganglios basales del cerebro, lo que provoca los síntomas del paciente.

Consecuencias de una disminución cerebral de dopamina

La dopamina no es el único neurotransmisor que se ve involucrado con el TDAH, también lo hacen la serotonina y la norepinefrina. Todos ellos llevan información de una neurona a otra, lo que se conoce como espacio sináptico. Cuando alguno o todos estos neurotransmisores no son capaces de entablar una comunicación normal entre las partes del cerebro, se crean las respuestas típicas del TDAH.

Esto es lo que provoca un bajo grado de dopamina en el cerebro humano:

  • Continua distracción. Incapacidad de concentrarse durante un período de tiempo aceptable en realizar una tarea. A menudo la atención hacia alguna actividad u objeto dura, en el peor de los casos, tan solo unos segundos o escasos minutos.
  • No se puede finalizar una labor, por lo cual se tiende a comenzar diversas actividades sin ser capaz de terminar ninguna.
  • No se miden las consecuencias de los actos debido a que no se puede anticipar cuáles serán los resultados de las acciones cometidas, ni tampoco se puede pensar con antelación cómo comportarse ante diversas circunstancias.
  • No se tiene una respuesta rápida de pensamiento ante estímulos imprevistos.
  • Se tiene una impulsividad cognitiva que impide un pensamiento claro y racional. Esto es lo que se conoce como tener una serie continua de ideas en la mente, sin lograr enfocarse o desarrollar una en concreto.
  • Nula planificación de actividades a corto, mediano o largo plazo.
  • Ineptitud para organizar tareas o regular gastos.
  • Alto grado de imprudencia y temeridad, lo que puede poner en peligro la integridad física, social, emocional y psíquica de la persona.
  • No se puede distinguir ni separar tareas por orden de importancia, urgencia o relevancia.

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¿Por qué es importante un tratamiento con dopamina?

Es importante recordar que todo procedimiento para tratar de contrarrestar los síntomas del TDAH, ayudando al paciente a mejorar su calidad de vida, tiene que ser avalado por un experto, en un centro médico profesional y seguro. Entre las ventajas de un grado óptimo de dopamina en el organismo se encuentran:

  • Grado óptimo de concentración en diversas actividades.
  • Trabajo intenso, prolongado y enfocado en distintos proyectos. Lo que se traduce en una alta motivación, perseverancia y satisfacción.
  • Alto grado de alerta, lo cual es indispensable para estar preparado ante situaciones, escenarios o encuentros imprevistos que pueden generar una carga de estrés considerable.
  • Buen estado de ánimo.
  • Mejora en la calidad de sueño y en la duración del mismo.
  • Incremento de la actividad física.
  • Mejor función general en el cerebro para atender, regular, procesar, ejecutar y comprender tareas complejas de diversas áreas.
  • Conducta prudente y disciplinada, lo cual se refleja en una mayor y mejor interacción social del paciente con sus prójimos en diversos entornos, tanto familiar, afectivo y laboral.

El trastorno de déficit de atención es una afección grave que puede impedir la calidad, complacencia y alegría en la vida de la persona que lo sufre. Un método médico vigilado orientado a ayudar al organismo a producir, regular y mantener un alto nivel de dopamina, puede realizar una diferencia considerable en el manejo, prevención y control de los peores síntomas.

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