Procedimiento integral para la parálisis facial

La parálisis facial es una afección crónica que consiste en la pérdida total o parcial del movimiento voluntario. Esto afecta un importante grupo de músculos del rostro. A simple vista, puedes apreciarla como una asimetría de las facciones, dificultad para levantar una de las cejas, sonreír, cerrar el ojo o pueden aparecer causar problemas del habla.

Aspectos que determinan el tratamiento de una parálisis facial

El tratamiento para hacer frente a esta afectación neurológica es multidisciplinario, por lo que requieres del trabajo en conjunto de cirujanos plásticos, otorrinolaringólogos, neurocirujanos, neurofisiólogos, fisioterapeutas, oftalmólogos, genetistas. De acuerdo con el doctor Luis Lassaletta del Hospital Universitario La Paz en Madrid, quien debería coordinar el tratamiento de una parálisis facial es el otorrinolaringólogo.

Aspectos a considerar

Antes de elegir el tratamiento para la parálisis facial, te contamos que es fundamental determinar el tipo de parálisis y cuáles son sus causas. De acuerdo con el médico Bernardo Hontanilla de la Clínica Universidad de Navarra, se debe tener en cuenta lo siguiente.

1. Tipo de parálisis: periférica o central.

2. Sus causas: si no tiene causa aparente, es probable que se trate de una parálisis de Bell. Entre los desencadenantes internos están los tumores, infartos o malformaciones cerebrales. Asimismo, los traumatismos en la cabeza, algunas enfermedades metabólicas o infecciones víricas y bacterianas pueden ocasionarla.

3.- La zona afectada: si hay un daño total o parcial en el rostro.

4. La intensidad: la clasificación de House Brackmann determina los grados de disfunción, de leve a parálisis total.

5. La duración: una parálisis suele aparecer después de unas horas y puede empeorar en las 24/48 horas siguientes. Por ello es muy importante que acudas al médico apenas se experimenten los síntomas.

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Tratamiento conservador y tratamiento quirúrgico

¿Cómo se identifican los síntomas relacionados con la parálisis facial?

Una vez determinado el tipo de parálisis y su causa, puede procederse de dos formas: mediante un tratamiento conservador o tratamiento quirúrgico. En ocasiones, será a partir del tratamiento conservador que se te derive a cirugía.

Parámetros a seguir

Los tratamientos varían en función del cuadro clínico y la etiología.

1. Si la parálisis fue ocasionada por un traumatismo, el tratamiento debe ser con corticoesteroides.

2. Si el origen fue una enfermedad vírica o bacteriana, es necesario el uso de antivirales o antibióticos.

3. Si la parálisis te afectó el ojo, es necesario llevar el tratamiento en conjunto con un oftalmólogo. Es importante que protejas el ojo con lentes de sol, gotas para la resequedad y parches para cubrirlo durante el sueño.

4. Una vez contrarrestada la causa, hay dos escenarios que pueden ocurrir dependiendo de la gravedad de la lesión: fisioterapia o cirugía.

¿Cuándo recurrir a un tratamiento quirúrgico y en qué consiste?

Se debe recurrir a la cirugía si el tratamiento conservador no funciona y el nervio aún se encuentra dañado. Existen dos tipos de técnicas de reconstrucción:

1.  Estáticas

Su objetivo es mejorar la apariencia física a través de la suspensión natural de la cara. Por ejemplo, para que logres cerrar el párpado, se utiliza una pesa de oro; mientras que para el resto de los tejidos, se utilizan tendones del paciente para simular el aspecto del lado sano.

2. Dinámicas

Tienen como misión lograr que muevas el rostro y recuperes la sonrisa. Dos técnicas comunes son la transferencia de nervios faciales y el trasplante muscular.

En la mayoría de los casos se consigue la recuperación total en un periodo de 4-6 semanas, especialmente en la parálisis espontánea o de Bell. Sin embargo, es necesario que acudas a rehabilitación para una recuperación más rápida e integral.

Parálisis facial: con qué trastornos podemos confundirla

La parálisis facial o parálisis de Bell es una afección relativamente común que se manifiesta con una debilidad repentina de tus músculos faciales, haciendo que la parte de la cara que se ve afectada tenga un aspecto caído. No debes confundirla con los síntomas de enfermedades más serias, de lo que hablaremos en este post.

Síntomas de la parálisis de Bell

  • Debilidad repentina de los músculos del rostro, que puede suceder en pocas horas o días.
  • Tienes dificultad para realizar gestos como sonreír o cerrar ambos ojos.
  • Presentas dolor en la zona de la mandíbula o de la oreja del lado afectado.
  • Padeces aumento de la sensibilidad de tu rostro en la parte afectada.
  • Dolor de cabeza.
  • Babeo.
  • Disminución del sentido del gusto.
  • Presentas cambios en la cantidad de lágrimas y saliva segregada.

Por lo general, la parálisis es temporal, solo hay unos pocos casos en los que podrías seguirla padeciendo durante el resto de tu vida.

 

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Con qué enfermedades la puedes confundir y cómo diferenciarla

Este tipo de parálisis se caracteriza por evolucionar muy rápidamente: normalmente en menos de 48 horas tus músculos afectados se encuentran paralizados. A menudo es también precedida de una infección viral. Eso te ayudará a no confundirla con las siguientes enfermedades:

Accidente o enfermedad cerebrovascular

Un accidente cerebrovascular, como una trombosis o embolia, puede producirte parálisis en la cara, pero también afecta a otros músculos de tu cuerpo. En la facial, básicamente se paraliza solo una parte de la cara. La embolia comienza súbitamente, pero suele aparecer junto con dificultad para hablar o caminar, debilidad en una extremidad o en todo el lado del cuerpo.

Además, en una parálisis del rostro no se puede mover la ceja y la frente de la parte afectada, algo que a veces sí es posible en la embolia. Por eso, un truco para que diferencies la parálisis de un accidente o enfermedad es que cierres los ojos. Si no puedes cerrar uno y además se ve la parte blanca del ojo (la llamada esclerótica), se trata de parálisis de Bell.

 

Con qué enfermedades la puedes confundir y cómo diferenciarla

 

El dolor que produce en la oreja es otro síntoma de que no se trata de un accidente cerebrovascular. No obstante, en caso de duda siempre es mejor acudir al médico o a urgencias lo antes posible.

Tumor en la parótida

En realidad, se trata de una parálisis de la cara, pero es importante mencionar que te la puede causar un tumor en la parótida para así actuar a tiempo, ya que frecuentemente estos tumores son malignos. Por ejemplo, puede tratarse de un carcinoma adenoide quístico o un carcinoma indiferenciado.

Puedes sospechar de un tumor especialmente si la parálisis ha evolucionado lentamente (a lo largo de varias semanas), si viene precedida de espasmos o si afecta selectivamente a una sola rama.

Neuralgia del trigémico

También la puedes confundir con la parálisis de Bell porque esta neuralgia afecta solo a una parte de la cara, pero no evoluciona a parálisis de esa parte. Solo se siente dolor y presión.

Causas de la parálisis de Bell

Las causas también te pueden ayudar a reconocer que se trata de una parálisis de Bell y no otra enfermedad. A menudo la origina uno de los siguientes virus:

  • Mononucleosis infecciosa (enfermedad de Epstein-Barr).
  • Herpes simple en el labio o los genitales.
  • Varicela o culebrilla (herpes zóster).
  • Rubeola.
  • Paperas.
  • Infecciones de citomegalovirus.
  • Gripe (influenza B).
  • Adenovirus (enfermedades respiratorias).
  • Coxsackievirus.

Para evitar la confusión de un accidente cerebrovascular con parálisis de Bell, es preciso que acudas lo antes posible al médico. Y, mientras tanto, observa si al intentar cerrar tus ojos no eres capaz de hacerlo con uno de ellos, tal y como hemos explicado.

¿Parálisis facial en jóvenes? Más frecuente de lo que se piensa

La parálisis facial en jóvenes es una condición médica que se hace más frecuente. Los seres humanos tenemos más de cuarenta músculos en el rostro, todos ellos cumplen funciones específicas por medio de las cuales podemos hacer gestos o expresiones voluntariamente.

 

El correcto funcionamiento de todos estos músculos depende la funcionalidad del nervio facial, el cual es el encargado de transmitir neuronalmente el estímulo para que se muevan los músculos. Cuando el nervio facial no realiza esta función es cuando se presenta un caso de parálisis facial.

 

El tipo de parálisis más común es la parálisis idiopática, también conocida como parálisis de Bell. Esta afectación puede atacar a personas de cualquier edad, pero es muy común que se presente en personas jóvenes, tanto hombres como mujeres.

 

Síntomas de la parálisis facial

 

  1. Pérdida de movimientos voluntarios: imposibilidad para parpadear y para levantar las cejas.
  2. Dificultad para ingerir alimentos y para beber.
  3. Puede manifestarse en dolores de cabeza y de oídos.
  4. Incapacidad para contener la saliva en la boca.
  5. Resequedad en la boca.
  6. Sequedad en los ojos.
  7. Pérdida progresiva del sentido del gusto.
  8. Flacidez en el rostro.
  9. Dificultades para hablar y para sonreír.
  10. Sonrisa asimétrica o parte del rostro caída.
  11. Dolor de mandíbula y en la parte posterior del oído en el lado afectado.

 

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Posibles causas de la parálisis en el rostro

 

La parálisis facial puede presentarse en la juventud, algunos de los factores de riesgo que se han identificado son el estado de embarazo (primer trimestre), infecciones en las vías respiratorias superiores y el padecimiento de diabetes. Por lo general, las causas de la parálisis de la cara suelen ser desconocidas, pero los especialistas han rastreado el origen de esta patología en afectaciones como:

 

  1. Infecciones virales que hacen que el nervio facial se inflame en reacción a los agentes patógenos y pierda su funcionalidad.
  2. Herpes genital y zóster, culebrilla y varicela.
  3. Tumores que afectan el sistema nervioso.
  4. Infartos cerebrales.
  5. Enfermedad de Lyme.
  6. Infecciones por citomegalovirus.
  7. Rubéola.
  8. Paperas.
  9. Enfermedades de las vías respiratorias (adenovirus).
  10. Gripe (influenza B).
  11. Mononucleosis de tipo infecciosa (Epstein-Barr).

Complicaciones de la parálisis de Bell

 

  • En casos leves, los efectos de la enfermedad desaparecen en menos de un mes. Cuando el caso implica la parálisis total del rostro se considera grave, y el tiempo de recuperación puede dilatarse bastante y dejar consecuencias permanentes.
  • Pérdida irreversible de la funcionalidad del nervio facial, puede provocar parálisis permanente y contracciones involuntarias de los músculos de la cara.
  • Conformación anormal y crecimiento descontrolado de estructuras nerviosas que generan rigidez permanente de ciertos músculos del rostro.
  • Daño severo del órgano ocular por la incapacidad de lubricación de la vista, ocasionando lesiones graves en la córnea.
  • Puede tener relación y síntomas similares a un accidente cerebrovascular, por lo que ante cualquier tipo de parálisis en el rostro se recomienda consultar al médico inmediatamente.

Tratamiento

 

El tiempo de recuperación de esta patología puede extenderse desde 1 a 6 meses, y el tratamiento se lleva a cabo mediante el uso de corticosteroides. Estos reducen la hinchazón del nervio facial, y de esta forma se espera el restablecimiento de sus funciones controlando el movimiento de los músculos de la cara.

 

Prevención

 

Se puede disminuir el riesgo de padecer esta enfermedad teniendo en cuenta algunas recomendaciones. Tratar las infecciones virales como es debido, lavar bien las manos para prevenir episodios infecciosos en las vías respiratorias, usar preservativo para disminuir el riesgo de contraer herpes y proteger el rostro en casos donde se esté expuesto a golpes.

 

 

¿Cuáles son los primeros síntomas de una parálisis facial?

Se define como parálisis facial, a la pérdida total o parcial de movimiento en los músculos de la cara. Regularmente sus efectos son temporales y en contadas personas se sufre parálisis de manera permanente.

 

También se le llama parálisis de Bell, en honor al cirujano escocés Sir Charles Bell, que describió por primera vez este síntoma. Esto sucede cuando el nervio séptimo par craneal, que controla el movimiento de los músculos faciales se ve afectado por alguna razón, provocando una parálisis en uno o los dos lados del rostro.

 

Este tipo de afección la sufren tanto hombres, como mujeres y niños. Los adultos mayores de 65 años son más propensos a sufrir una. Respecto a los niños se han dado casos en menores de 13 años. También las personas con diabetes y mujeres embarazadas pueden sufrir este problema.

 

Síntomas de parálisis facial

En ocasiones hemos sentido en algún musculo de nuestra cara un breve hormigueo o el temblar de alguna zona de nuestro rostro de manera casi imperceptible y eso pudiera causar preocupación. Pero esto no necesariamente quiere decir que estamos sufriendo una parálisis. Entonces, ¿cómo saber si estamos o no sufriendo una parálisis facial? A continuación enlistamos algunos síntomas:

 

 

Síntomas de parálisis facial

 

  • Dificultad para hacer gestos. No podemos hacer movimientos normales como sonreír, cerrar los ojos, mover los labios, levantar las cejas, mover las mejillas, etc.
  • Debilidad muscular. Perdemos fuerza muscular que va de menos a más, puede ser en un lado del rostro o los dos. La sensación va aumentando conforme pasan las horas y puede llevarse hasta días en desarrollarse la afectación por completo. Se llega a sentir que un lado de la cara se cuelga. Lo que comúnmente llamamos que “la cara se nos va de lado”.
  • Disminución en la capacidad de mover la mandíbula o saborear los alimentos. Como el nervio facial que se daña o inflama se encarga de transmitir las señales del sentido del gusto, entonces se complica hacer algo tan normal como el disfrutar del sabor de la comida.
  • Babear. Se dificulta controlar la cantidad de saliva y no se puede evitar que salga por un lado de la boca.
  • Dolor en la mandíbula o en la parte trasera de la oreja del lado donde está sufriendo la parálisis.
  • Lagrimeo anormal en uno de los ojos.
  • El oído del lado afectado se vuelve muy sensible al sonido.
  • Dolor de cabeza intenso.

 

Aún no se puede afirmar de manera exacta qué produce la parálisis en el rostro. Las causas más comunes son por inflamación del nervio facial, consecuencias de un daño cerebrovascular e inclusive puede ser el reflejo de un nivel de estrés muy alto.

 

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Además, podemos mencionar otras causas más complejas que también provocan inmovilidad en los músculos faciales. Se han relacionado ciertas infecciones de virus y bacterias con la parálisis. Como ejemplo, podemos mencionar la enfermedad de Lyme, meningitis viral y herpes simple, entre otras.

 

¿Existe un tratamiento?

Es lo primero que nos preguntamos cuando nos sucede esto. En los casos donde es una parálisis no grave, el tiempo de recuperación puede ser desde uno hasta seis meses. Los síntomas usualmente desaparecen en ese lapso.

 

Pero, como cada caso es distinto, los tratamientos necesarios se determinan evaluando detenidamente al paciente. Existen tratamientos orales, como los desinflamatorios del sistema nervioso y terapias físicas que ayudan a recuperar la movilidad de los músculos.

 

Independientemente del nivel de gravedad, siempre es recomendable que en los primeros indicios o sospechas de sufrir una parálisis facial, consulte inmediatamente a su médico de cabecera o de confianza. Si percibe entumecimiento prolongado en su rostro o dolor de cabeza muy intenso, acuda al hospital lo antes posible.

Parálisis facial: síntomas y tratamientos

La parálisis facial es la pérdida, ya sea total o parcial, del movimiento muscular de un lado del rostro, y los causantes de la misma suelen ser fallos en el nervio facial. Los síntomas de la parálisis facial son los movimientos involuntarios de diversos nervios y funciones del rostro, tales como la imposibilidad de levantar la ceja, sonreír y cerrar un ojo, así como diversas alteraciones del habla.

 

Existen diversas soluciones para tratarla, por o que te enumeramos algunos de los tratamientos más comunes y otros tantos síntomas a considerar.

 

Causas de la parálisis

 

A pesar de que las causas de la parálisis aún no están del todo claras, en muchas ocasiones se relacionan con la constante exposición a infecciones virales como estas.

 

  • Herpes genital y aftas.
  • Varicela o mejor conocida como herpes zóster.
  • Rubéola.
  • Gripe o influenza tipo B.
  • Paperas.
  • Infecciones relacionadas con citomegalovirus.
  • Malformaciones cerebrovasculares.
  • Tumores.
  • Infartos.
  • La yatrogenia o accidente quirúrgico.
  • Síndrome de Moebius.

Síntomas de la parálisis facial

Síntomas de la parálisis facialLa parálisis se asocia a una serie de síntomas, desde que inicia, hasta que se consolida. Comienza por un cuadro catarral o dolor molesto en la región facial. Suele establecerse en pocas horas, y es posible que empeore durante las siguientes 24 a 48 horas.

 

Posteriormente, se produce una asimetría causada por la falta de movimiento en un lado de la cara, imposibilitando así la sonrisa y el habla; además de la incapacidad para cerrar el ojo o mover las cejas. Sin mencionar las severas alteraciones en la respiración nasal, caída de la saliva y la acumulación involuntaria de alimentos en la parte posterior de la boca.

 

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Tratamientos posibles

La parálisis facial suele tener una exitosa recuperación. Existen diversos tratamientos a seguir, que se dividen principalmente en dos.

Tratamiento con medicamentos

 

El médico puede hacer uso de corticosteroides como la prednisona, un poderoso agente antiinflamatorio que reduce la hinchazón de los nervios faciales. Medicamentos antivirales, los cuales son beneficiosos para combatir la parálisis en algunos casos específicos. También se hace uso de la valaciclovir, la cual, en combinación con la prednisona, puede ser de gran ayuda cuando la parálisis es grave.

 

Tratamiento quirúrgico

 

En caso de que el tratamiento farmacológico no haya dado los resultados esperados, se pueden realizar algunas técnicas de reconstrucción para contrarrestar las secuelas producidas por esta afección.

 

Las dos técnicas de reconstrucción que existen, son las siguientes.

 

Estáticas. Esta técnica mejora considerablemente la apariencia física del paciente, ayudándole a cerrar y abrir correctamente el ojo. Para la técnica estática se implanta una pequeña pesa de oro en el párpado dañado para que pueda cerrarse por efecto de la gravedad. Con relación a la suspensión de tejidos, el médico eleva las partes del rostro que cuelgan mediante el uso de tendones, esto con la finalidad de que tenga una apariencia lo más natural posible.

 

Dinámicas. Esta técnica está orientada a conseguir que el paciente recupere la movilidad del rostro, para que pueda hablar y sonreír sin dificultad alguna. El médico, basado en las circunstancias particulares del paciente (causas de la parálisis, enfermedades asociadas a ella, edad, etc.) determinará la técnica más conveniente para él.

 

La fisioterapia

 

Tras la crisis ante una parálisis facial, los músculos del rostro pueden acortarse, lo que produciría contracturas persistentes incluso a lo largo del tiempo. Antes de que se presente esta situación se requiere la ayuda de un fisioterapeuta, el cual ayudará a ejercitar y masajear los músculos de la cara y prevenir que esto pueda suceder.

 

En la mayoría de los casos, la parálisis se mejora considerablemente después del tratamiento adecuado. Los síntomas de este problema comienzan a ceder tras algunas semanas y después de seis meses es posible una recuperación total de los síntomas.

Parálisis facial: ¿por qué se causa y cómo se recupera?

La parálisis de Bell, conocida comúnmente como parálisis facial, es un trastorno generalmente temporal, aunque sin el adecuado tratamiento puede dejar secuelas, esta afecta el nervio facial, ubicado en el séptimo par craneal, que controla el movimiento de los músculos del rostro. Su daño debilita o paraliza los músculos, y por tanto crea la característica de deformidad de la mitad de la cara.

 

¿Cuáles son las causas de la parálisis facial?

1. Lesiones o fracturas en las zonas de tránsito del nervio

 

Dado que la parálisis facial es el producto de una inflamación, cuando las zonas por las que pasa el nervio tienen lesiones, sean fracturas óseas, golpes, cambios repentinos de temperatura, o sarcoidosis, pueden afectar directamente al nervio facial, y por tanto generar que este se hinche, atrofiando el flujo de información que controla los músculos de la cara.

2. Tumores o problemas cardiovasculares

 

Otra causa, que también lesiona la zona del nervio, pero cuyo origen está ligado a la presión, constante o repentina del área, son los tumores y los accidentes cardiovasculares.

 

Algunos tumores al interior del cráneo, o la formación de quistes en el área del oído, presionan al nervio, haciendo que éste no pueda trasmitir la información motriz a los músculos de la cara. Los accidentes cardiovasculares​ también pueden bloquear la actividad del nervio, afectando los vasos que le llevan oxígeno y nutrientes.

3. Infecciones víricas o bacterianas

 

Por último, y una causa común de parálisis facial, son las infecciones por virus o bacterias, pues muchos microorganismos afectan directamente el funcionamiento del sistema nervioso central, tales como: herpes genital y aftas, varicela, culebrilla o herpes simple, mononucleosis infecciosa, rubéola, paperas, resfriado, influenza o la enfermedad de Lyme; deteriorando la actividad del nervio facial, obstruyéndolo o degenerándolo.

 

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¿Cómo recuperarse de la parálisis facial?

 

Es importante reconocer que por las múltiples causas que tiene éste trastorno, cada caso tiene un procedimiento único, que debe ser evaluado por un especialista, pues dependiendo del caso varían los medicamentos, el trabajo físico y los cambios en el estilo de vida. Pero con ayuda profesional los pacientes pueden recuperarse totalmente en poco tiempo.

 

Cómo recuperarse de la parálisis facial

 

1. Medicación

 

Dentro de los tratamiento, tanto de las causas de la parálisis de Bell, como al trastorno en sí mismo (recordemos que tiene múltiples causas) está el de recetar al paciente medicamentos analgésicos y antiinflamatorios para disminuir la hinchazón del tejido nervioso, como corticosteroides que deben ser usados durante y después del tratamiento.

2. Fisioterapia

 

La parálisis facial afecta a todos los músculos de la cara (del lado correspondiente) y por tanto es importante el trabajo con fisioterapeuta para recobrar la movilidad óptima y evitar las atrofias.

 

En ocasiones, la parálisis genera movimientos musculares intensos, que acortan los músculos y producen dolor en el paciente, o que evitan que el mismo nervio se pueda recuperar. En estos casos el fisioterapeuta ayuda a su relajación, y puede crear rutinas simples de ejercicios para prevenirlo o actuar en caso de que se presenten de nuevo incidentes.

3. Cirugía

 

Otra opción, menos recomendable por lo delicado de la intervención, y sus riesgos asociados, son los procedimientos quirúrgicos para reducir la presión sobre el área inflamada del nervio.

 

En algunas ocasiones, cuando no se ha actuado a tiempo con el tratamiento del trastorno, se requiere también cirugía para corregir las deformidades ocasionadas: párpados caídos, piel poco elástica, o desviaciones en la mandíbula, etc.

 

Recuerda siempre que éste trastorno es tratable, y si se aborda de forma adecuada no quedarán secuelas a largo plazo. Por ello si tienes parálisis facial o sus síntomas, busca la ayuda de expertos en el tema. No dejes la estética de tu rostro al azar.

¿Se puede prevenir una parálisis facial?

La parálisis facial se suscita cuando una persona ya no es capaz de mover ninguno o solo algunos músculos faciales, siempre de un solo lado de la cara. En casos muy extraños puede ocurrir de ambos lados. Es provocado por un daño en el nervio facial, el cual es el encargado de trasmitir señales de movimiento y todo tipo de información hacia la cara.

 

Causas

Las principales causas son:

  • Daño o hinchazón en el nervio facial.
  • Lesiones en el área cerebral encargada de enviar las señales a la musculatura facial.
  • Accidentes cerebrovasculares.
  • Tumores.
  • Infección en el cerebro o en tejidos circundantes.
  • En recién nacidos puede aparecer como consecuencia de traumatismos durante el nacimiento.

 

Síntomas que necesitas conocer

Usualmente, los síntomas de la parálisis hacen su aparición de modo gradual, hasta su culminación aproximadamente en 48 horas. Estos son algunos de los síntomas que se pueden experimentar:

  • Cambio en la sensación de una parte del rostro, el oído y alrededores.
  • Dificultad para realizar movimientos, beber y comer.
  • Dolor de cabeza.
  • Pérdida del sentido del gusto.
  • Resequedad ocular, así como en la boca.
  • Flaccidez facial.
  • Problemas para hablar y sonreír.
  • Sensación de debilidad en el rostro que puede durar algunos días.
  • En su etapa más avanzada, la persona puede llegar a sentir rigidez en el rostro, así como un tirón que jala sus músculos hacia un lado. También puede tener dificultades para cerrar el ojo.

 

¿Se puede prevenir la parálisis facial?

Desafortunadamente no se puede evitar la parálisis facial, pero existen diversos factores que incrementan los riesgos de sufrirla, por lo que es indispensable tenerlos muy en cuenta como una medida de prevención. Algunos consejos que te damos son:

  • Siempre sigue el tratamiento si padeces de alguna infección viral.
  • Lávate las manos con frecuencia con la finalidad de evitar infecciones respiratorias.
  • Nunca dejes de utilizar preservativos a la hora de tener relaciones sexuales, esto evitará contagios con virus como el herpes, que es causante de la parálisis facial.
  • Evita recibir golpes fuertes en el rostro, ya que también pueden provocar una parálisis.
  • Presta mucho cuidado si debes permanecer cerca de una persona con mononucleosis.
  • Evita a toda costa la picadura de la garrapata que puede infectarte con la enfermedad de Lyme.
  • Utiliza ropa apropiada para mantenerte protegido en caso de que tengas que salir a la montaña.

Se puede prevenir una paralisis facial

Tratamiento

Antes que nada, no debes olvidar que, ante una posible parálisis facial, lo más recomendable es acudir de inmediato con tu médico, quien ofrecerá el tratamiento adecuado.

Cabe recalcar que no todas las personas con este padecimiento requieren un tratamiento, en algunos casos los síntomas desaparecen por sí solos al cabo de un par de días. Pero en los casos de mayor gravedad, los músculos probablemente necesiten fortalecerse, de manera que es posible que requieran de fisioterapia.

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Dependiendo de la gravedad del caso, el médico especialista podrá recomendar el uso de algunos medicamentos; ejercicios faciales para mejorar los músculos de la cara; gotas lubricantes para ojos en caso de que el paciente no pueda cerrarlos en su totalidad. En algunas ocasiones se puede recurrir al uso de un parche para ayudar a la persona a dormir. El doctor también puede recomendar un masaje diario de calor húmedo para disminuir la molesta sensación de rigidez en el rostro.

Recuerda que, ante cualquier sospecha, lo más recomendable es acudir al médico. No olvides anotar todos los síntomas que padezcas, incluso si consideras que no tienen relación alguna. Lleva contigo información relevante; ¿vives demasiado estresado? ¿Últimamente has sufrido cambios importantes?

Realiza una lista de todos los medicamentos que estés consumiendo, incluyendo las dosis y el tiempo de tratamiento. Siéntete con la confianza de preguntarle a tu doctor todo lo que necesites saber sobre la parálisis facial y escucha atentamente sus recomendaciones.

Parálisis facial en niños ¿Qué tan grave es?

Cuando hablamos de parálisis facial hablamos del nervio facial, el cual es el responsable de los movimientos de la cara. Cuando el nervio sufre una parálisis deja de funcionar total o parcialmente, lo que es muy grave, sobre todo si el paciente es un niño, ya que este problema con lleva consecuencias funcionales que son peligrosas en la etapa de crecimiento.

 

 

Síntomas de la parálisis facial en niños

 

  • Los pliegues faciales y el pliegue naso-labial desaparecen.
  • Asimetría o deformidad facial.
  • La comisura de la boca se traslada hacia el lado que no ha sufrido la parálisis, debido a la debilidad muscular del lado afectado.
  • Es imposible cerrar el ojo de la parte afectada, así como fruncir el ceño e hinchar las mejillas.
  • Disminución o aumento del lagrimeo.
  • Mayor sensibilidad a los sonidos.
  • Se ve afectada la alimentación, en cuanto a la deglución y el sentido del gusto.
  • Los sonidos son molestos para el oído del lado afectado.

 

 

¿Por qué es posible que se produzca una parálisis facial en niños?

 

  • La mayoría de las causas que producen la parálisis facial en los niños suelen ser inflamatorias, como las infecciones.
  • Otra de las causas se debe a traumatismos en la zona o en el cráneo, puesto que el nervio facial pasa por zonas muy estrechas de éste.
  • En general es muy difícil ubicar la causa de esta parálisis, también conocida como parálisis de Bell. Se ha asociado este tipo de parálisis a las infecciones por virus simple y a la exposición al frío, algunas veces también se asocia con afecciones, como la otitis.

La parálisis de Bell es la más frecuente en la infancia, aparece de manera brusca y progresa haciéndose más evidente como máximo en setenta y dos horas. La mayoría de los pacientes se recuperan completamente.

 

 

¿Cómo se diagnostica la parálisis facial en niños?

 

Lo primero que debe hacerse es descartar una parálisis de origen central, por ello, lo más urgente es consultar con el pediatra, quien le hará al niño una valoración, acompañada de una exploración neurológica.

En la mayoría de los casos el medico indicará la realización de exámenes con el fin de encontrar signos de infección. Muchas veces el especialista también indica realizar un TAC, una resonancia craneal, estudios de electromiograma, conducción nerviosa y pruebas relacionadas con el oído.

Si se trata de una parálisis de Bell, el pronóstico es bueno, debido a que la movilidad se recupera entre los tres y seis meses, aunque en la mayoría de los casos sucede en pocas semanas. El tiempo de recuperación les da pautas a los médicos para descartar el tipo de parálisis y sus causas.

 

 

Parálisis congénita del nervio facial 

 

Este tipo de parálisis se debe generalmente a un traumatismo de nacimiento o de desarrollo, cuando es de desarrollo afecta un solo lado y se aprecia como una debilidad muscular, requiere tratamiento. Cuando es de nacimiento el 90% de los casos se mejoran sin tratamiento y en los casos más graves con cirugía.

 

Conoce más sobre: Causas de la parálisis facial

 

 

¿Cuál es el tratamiento para una parálisis facial en niños?

 

El tratamiento más común es con el uso de antiinflamatorios y protección en los ojos, con suero o lagrimas artificial. El paciente debe evitar la exposición a la luz o a peligros externos, además de usar gotas para los ojos durante el día. Si se sospecha que es causada por otitis, el medico lo combate como se sana una infección, no sin antes hacer los exámenes pertinentes. En los casos más complicados debe hacerse cirugía para descomprimir el nervio, tratando la causa que este produciendo el traumatismo.

Sea cual sea el motivo, hay que llevar al niño siempre a urgencias, una parálisis facial es una complicación que requiere atención inmediata, puesto que puede afectar de manera severa el desarrollo motor del niño.

Conoce los efectos secundarios de la parálisis facial

Los efectos secundarios de la parálisis facial se presentan con frecuencia entre un veinticinco a sesenta y cinco de los casos directamente en la zona afectada. En otras palabras, las tres cuartas partes de los pacientes con parálisis facial se recuperan 100% sin tener efectos secundarios. Pese a lo anterior, esto no siempre es así.

 

Consideremos ahora, ¿Qué es una parálisis facial?

 

Parálisis facial

 

La parálisis facial es un trastorno neuromuscular causado por una lesión en las vías motora y sensorial del nervio facial. Esto produce una alteración del movimiento en los músculos del rostro, en la secreción de saliva, lágrimas y en el sentido del gusto.

 

Síntomas de la parálisis facial

 

Los síntomas de la parálisis facial dependen del lugar donde se ocasionó la lesión del nervio facial.

Si la lesión es periférica, se puede presentar la pérdida del movimiento del lado afectado de la cara.

 

  • Los pliegues y arrugas de la cara están ausentes o indefinidos.
  • El párpado inferior, superior, las mejillas y las comisuras de la boca están caídas.
  • Incremento en la sensibilidad a los cambios de temperatura.
  • Mayor secreción de saliva y lágrimas.
  • Problemas visuales como consecuencia del trastorno de movilidad: visión borrosa o incompleta.
  • Dificultad para cerrar los ojos y pérdida del reflejo del parpadeo.
  • Derrame de los líquidos ingeridos.
  • Acumulación de los alimentos sólidos dentro de la encía y el maxilar.
  • Mordida involuntaria en las paredes de las mejillas al masticar.
  • Hipersensibilidad a los sonidos cotidianos, percibidos como insoportables, fuertes o dolorosos.
  • Dolor de oídos.
  • Pérdida del sabor en la mitad de la lengua.

 

La asimetría que ocasiona la parálisis es más visible cuando el paciente realiza los siguientes movimientos:

 

  • Formar arrugas en la frente al elevar las cejas.
  • Fruncir el entrecejo.
  • Arrugar la nariz.
  • Apretar los labios.
  • También se puede observar asimetría al sonreír y al hablar, algunas veces la voz adquiere un tono nasal.

 

¿Cuáles son los efectos secundarios de la parálisis facial?

 

Definimos los efectos secundarios o secuelas de la parálisis facial como: Trastorno o lesión que queda tras la curación de una enfermedad o traumatismo y que es consecuencia de ellos, en otras palabras, son problemas que resultan de los efectos tardíos de una enfermedad determinada o de un traumatismo que no ocurre en la fase activa.

 

El 25% de los pacientes que han experimentado una parálisis facial muestra efectos secundarios severos debido a una mala evolución, degeneración incompleta o aberrante del nervio.

 

Dentro de algunos efectos secundarios encontramos:

 

Sincinesia:

Consiste en un movimiento muscular no intencionado de la boca. Aparece a los tres o cuatro meses después de iniciada la parálisis.

 

Espasmo post paralítico:

Es un trastorno motor que se manifiesta en contracciones de los músculos inervados por el nervio facial.

 

Síndrome mioclónico secundario:

Sacudidas involuntarias de un músculo o un grupo de músculos.

 

Lagrimeo:

El lagrimeo se debe a un exceso de producción de lágrima por irritación de la superficie ocular o a un defecto en la evacuación de esta.

 

Las secuelas de la parálisis facial aparecen meses después de presentada la enfermedad, se presenta con más frecuencia en los pacientes de edad avanzada y siempre se puede encontrar un tratamiento, aun cuando se llevan padeciendo los síntomas por un largo periodo de tiempo.

 

Conoce más sobre: Causas de la parálisis facial

 

Algunos datos de interés sobre la parálisis facial

 

datos de interés sobre la parálisis facial

 

  • La rapidez de su aparición y evolución dependen de factores como el lugar de la lesión del nervio facial y de las causas que derivan el trastorno.
  • La evolución clínica es diferente para cada paciente.
  • Tiene un inicio repentino, dado que la mayoría de los pacientes se percatan de sus síntomas al despertar, se presume que empieza mientras el paciente está dormido.
  • Puede ser precedida por situaciones de estrés o ansiedad.

 

Para cerrar, cuando una persona sufre parálisis facial, es muy frecuente que escuche consejos sobre lo que debe hacer para recuperar la movilidad de la cara, en todos los casos es indispensable visitar al médico y ponerse a disposición del tratamiento indicado por este. Es importante tener en cuenta que se debe procurar que los movimientos sean lentos, evitando mover muchos músculos a la vez, esto nos evitará que el nervio facial empiece a funcionar de manera incorrecta, generando un daño crónico y dificultando una óptima recuperación.

 

Causas de la parálisis facial

La Parálisis facial o Parálisis de Bell es un trastorno temporal que se presenta en el nervio facial (séptimo par craneal), encargado de controlar el movimiento de los músculos del rostro. El daño de dicho nervio proporciona debilidad y/o parálisis de los músculos, haciendo que el rostro, o parte de él, quede completamente inmovilizado.

Dicho nervio, séptimo par craneal, es encargado de controlar movimientos básicos como parpadear, fruncir el ceño o sonreír, incluso, envía impulsos hacia las glándulas lacrimales y salivares, y manda las sensaciones del gusto desde la lengua hacia el cerebro. Así que cuando se produce la parálisis facial, es porque los mensajes enviados al cerebro, a través del nervio facial, se ven interrumpidos.

 

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Al sufrir una parálisis facial, parte del rostro pierde su lozanía y tiende a caerse, haciendo que se dibuje solo media sonrisa y que el ojo, del lado afectado, no cierre por completo. En la mayoría de los casos es una parálisis temporal, donde se logra una recuperación total al cabo de unos días o semanas, sin embargo, hay casos en los que se recupera la movilidad, pero quedan pequeños rezagos o muestras de haber sufrido una parálisis de Bell, de por vida.

Ahora bien, al hablar de las causas ingresamos en un dilema notorio, ya que estas aún no se conocen con exactitud, pues es un trastorno que se puede presentar a cualquier edad, siendo más común en mayores de 65 años y afecta de igual manera a ambos géneros. Aún así, se sabe que la parálisis facial es producida debido a la hinchazón del nervio facial, el cual al verse comprimido produce debilidad en los músculos, pero la causa que produce dicha inflamación es aún una incógnita.

 

Hasta la fecha, se ha justificado la parálisis como consecuencia o secuela de:

 

  • Fracturas del hueso temporal.
  • Heridas faciales profundas.
  • Cirugías para tratar tumores del trono encefálico.
  • Cirugías para tratar tumores de nervios adyacentes al nervio facial.
  • Accidente cerebrovascular.
  • Tumores que ejercen presión sobre el nervio facial.
  • Enfermedad de Lyme.
  • Sarcoidosis.
  • Infección por virus:
    • Herpes genital y aftas.
    • Varicela
    • Culebrilla
    • Mononucleosis infecciosa.
    • Rubéola.
    • Paperas
    • Resfriado
    • Influenza

 

En el caso de las causas infecciosas, tumorales e idiopáticas, se produce inflamación en algunos ganglios y nervios, ocasionando en este caso, la parálisis facial. Pero cuando se presentan causas traumáticas, el daño del nervio se produce por la ruptura de sus células, interrumpiendo la “comunicación” entre ellas, este caso tiende a producirse secuelas permanentes.

 

Entre los factores de riesgo, podemos mencionar que es más común en:

 

  • Mujeres embarazadas que se encuentran en el tercer trimestre de gestación, o en la semana siguiente al parto.
  • Personas con infección en las vías respiratorias.
  • Diabéticos.

 

Incluso, aunque los ataques de parálisis facial son poco comunes, se han presentado casos en los que se tienen antecedentes familiares y se indica una posible relación genética.

 

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En conclusión, si usted empieza a presentar síntomas como molestias detrás de un oído, siente estiramiento en un lado de la cara, le cuesta cerrar un ojo, se le dificulta comer o beber y presenta babeo o problemas para sonreír, le recomendamos que asista a un especialista de urgencia. Pues una vez que se presenta la parálisis facial, completa o incompleta, puede haber complicaciones irreversibles.

 

Cuide su salud y evite lesiones a largo plazo. Si desea ampliar la información respecto a la parálisis facial, no dude en contactarnos, estaremos gustosos de atenderle.

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