Terapia de juego como recurso terapéutico

El juego es un recurso terapéutico ampliamente utilizado por la psicopedagogía para intervenir en trastornos que sufren los niños en su neurodesarrollo o funcionamiento cognitivo, especialmente los asociados a un déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y al lenguaje. A continuación, te explicamos por qué la terapia de juego o ludoterapia es una forma eficaz de resolverlos.

A través de juguetes y dinámicas ajustadas a su nivel madurativo, con posibilidades de interacción libre, relajación y entretenimiento, la ludoterapia actúa de forma agradable, insospechada y progresiva sobre el sistema nervioso central. Contrarresta los efectos directos de estos desórdenes psicológicos, que suelen generar ansiedad, temor, conflictividad, frustración, estrés, baja autoestima y rechazo (del entorno familiar, escolar o social) en plena infancia, incluso desde muy temprana edad.

 

TDAH infantil

La introducción de actividades lúdicas con láminas de colores, balones, cuerdas, fichas y bloques de construcción para el tratamiento de la hiperactividad, inatención e impulsividad severas durante la niñez, que reflejan una conducta desadaptada o incoherente respecto a los patrones regulares de desarrollo cerebral por edad, ha significado las siguientes bondades.

 

Desarrolla el autocontrol

Jugar en grupo y con un objetivo activa la observación, cognición y cooperación. Enseña a tus pequeños a esperar su turno, seguir instrucciones, respetar las reglas, calmarse, controlar sus impulsos, saber perder, planificar, organizar y guardar las cosas, intentar nuevamente una acción e incrementar su motivación al logro. Esto equivale a un mayor dominio de su personalidad, mejor carácter y adaptabilidad social.

 

Incrementa la concentración y motivación

La terapia psicopedagógica en torno a juegos relacionados con fichas, cartas y puzzles contribuye a que los niños fijen su atención, se mantengan en estado de alerta o en una tarea durante un lapso de tiempo y memoricen cosas específicas, lo cual se traduce en mayor constancia, interés y esfuerzo consciente.

 

Mejora la socialización y autoestima de tus hijos

El juego influye positivamente en el desarrollo de la capacidad asertiva y autonomía de los niños. Se convierte en una oportunidad de ensayar y aprender nuevos comportamientos, afinar decisiones, reflexionar, reconocer, respetar y empatizar con otros, prever consecuencias de sus actos y entrenar habilidades sociales. Todo ello conlleva a una mejor autovaloración y a la disminución del miedo, rabia, envidia, aislamiento, inseguridad e infelicidad.

 

Problemas de lenguaje

Comunicarnos de forma oral nos permite exteriorizar desde temprana edad nuestros pensamientos y sentimientos, a la vez que relacionarnos con las demás personas. Sin embargo, para muchos niños representa un reto difícil lograr expresarse con el acierto y fluidez que deberían tener. La ludoterapia ha resultado de gran utilidad para afrontar tartamudez, dislalias y demás trastornos del lenguaje.

 

Favorece la construcción morfosintáctica

Los juegos imaginativos permiten a los niños verbalizar en diferentes tiempos, idear oraciones complejas e interactuar prolongadamente con terceros de forma entretenida, sin enfrentarse a presiones o correcciones incómodas. Esta práctica sirve para tanto para adquirir mayor vocabulario y expresividad como para modelar el lenguaje mediante conversaciones asistidas.

 

Promueve el pensamiento simbólico

Existen actividades lúdicas con objetos o tarjetas donde los más pequeños pueden conocer nuevas palabras y asociarlas a otras cosas, es decir, los significados y significantes. Ello permite despertar su curiosidad por términos incomprensibles o desconocidos, desarrollar la actividad cerebral, la lógica, la deducción y la creatividad.

 

Impulsa la competencia comunicativa

Asimismo, con técnicas del juego incides en el aprendizaje de los turnos de conversación, de las pausas respiratorias, énfasis y movimiento de labios, mandíbula y lengua en la pronunciación, la estructura de un diálogo y las reglas pragmáticas del lenguaje para un uso funcional en cualquier circunstancia.

Queda evidenciado que por sus múltiples beneficios la terapia lúdica es de gran ayuda para nuestros niños y una preparación efectiva para la vida.

 

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Beneficios de la terapia de juego en el desarrollo de los niños

El juego es el lenguaje de los niños, por medio de él pueden mostrar sus sentimientos y emociones, sus realidades y en ciertos casos, sus conflictos. Es por ello que los especialistas en psicoterapia infantil hacen uso de él para establecer diagnósticos y tratamientos eficaces en pro de la calidad de vida del infante.

La terapia de juego se ha posicionado como una alternativa para determinar las causas y efectos de los problemas de conducta en los niños, lo que permite una visión completa de la manera en la que el niño se comunica con su entorno a través de dinámicas enfocadas en su expresión. Para entender el proceso hagamos una revisión de términos.

 

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¿De qué se trata la psicoterapia infantil?

 

La psicoterapia infantil hace referencia a la variedad de técnicas y métodos que se llevan a cabo en niños y jóvenes que muestran o que padecen dificultades emocionales y conductuales, bajo el principio de la comunicación. Es decir, se busca la manera en la que el niño se sienta cómodo en un ambiente propicio para la confianza y el avance y así, poder establecer vínculos de comunicación que lo ayuden a reconocer y superar sus dificultades, todo de la mano de un experto y de su familia.

 

La manera de ejecutar la psicoterapia depende del niño, cada dificultad y cada proceso es distinto entre sí, por lo que los tiempos de la terapia pueden variar según la magnitud del problema y de la disposición del niño.

 

Entonces, ¿qué es la terapia de juego?

 

La terapia de juego es uno de los métodos más eficaces de la psicoterapia, ya que por medio de ella se pueden crear vínculos fuertes de comunicación entre el niño, su familia y el terapeuta, ya que puede expresarse libremente por medio de estrategias didácticas.

 

Esto le ofrece al niño:

 

  • Apoyo emocional.
  • Bases para la resolución de conflictos.
  • Entendimiento de las emociones y de los problemas que pueden aquejarlo.
  • Mejora de las relaciones familiares y sociales.
  • Mejora en la autoestima.
  • Reducción de la ansiedad, la depresión o el estrés.
  • Cambios de comportamiento en pro del bienestar.

 

La terapia de juego ayuda a superar las siguientes dificultades emocionales y conductuales en el niño:

 

  • Trastornos de la conducta, como actitudes desafiantes, agresivas o regresivas.
  • Trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
  • Déficit de habilidades sociales.
  • Trastornos de aprendizaje
  • Depresión.
  • Ansiedad.

 

Técnicas de la terapia de juego:

 

La terapia de juego tiene un fundamento comunicacional y de acompañamiento en el que se analiza y evalúa la forma en la que el niño se expresa mediante diferentes elementos y actividades. La técnica central que provee el éxito de la terapia es la observación. El terapeuta observa la manera en la que niño maneja los diferentes elementos como: las muñecas, la pintura o las máscaras; y cómo ejecuta los roles dentro de su proceso, como en la lectura de cuentos, realización de dibujos, representaciones dramáticas y demás, que favorezcan la expresión de sus sentimientos.

 

El juego como elemento de comunicación permite al terapeuta reconocer los problemas del niño por medio de su exteriorización emocional y la representación de sus experiencias de forma simbólica, esto los ayuda a procesar la información de manera consciente e incluso elaborando y aprendiendo la forma en la que puede superar sus dificultades.

 

Los pasos generales de una terapia de juego son:

 

  • Disposición del espacio de juego: se le presenta al niño el espacio con los juguetes y demás elementos, de manera organizada y accesible, esto con la finalidad de que el niño escoja; esto permite la construcción de un clima y de un ambiente adecuado en el que el infante se sentirá cómodo.
  • Roles: una vez establecido el espacio de juego, y mientras se incrementa el vínculo de confianza entre padres, niños y terapeuta, se empiezan a proponer mecánicas de juego.
  • Análisis: durante todo el proceso se lleva a cabo un análisis que permite el diagnóstico eficaz para así plantear otras formas de juego que ayuden al niño a expresarse más enfáticamente.

 

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Hay que tener en cuenta que existen varias formas en las que el niño se pueden expresar con su entorno, y cada forma representa la manera más acertada según el problema del pequeño, por lo que el proceso es de paciencia, acompañamiento constante y atención.

 

Es conveniente prestar atención a todas las señales de alerta que pueden llevarnos a intuir que nuestros hijos requieren del acompañamiento de un psicoterapeuta.

 

Si desea mayor información sobre ésta u otras dificultades que atacan a nuestros niños, no dude en contactarnos. En el Centro de Neurodesarrollo podemos ayudarle.

 

 

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