Lo que necesitas saber sobre la neurofisiología

El cuerpo humano es una gran estructura que funciona en total armonía. Para que ese equilibrio se mantenga es necesario que cada sistema funcione adecuadamente, en especial el sistema nervioso y lo relacionado al funcionamiento neuronal, el cual es analizado y revisado por la conocida neurofisiología. Así que preste atención, porque le explicaremos todo lo concerniente a esta ramificación de las llamadas neurociencias.

 

Antes de abordar el tema de la neurofisiología, su significado y funcionabilidad en la medicina moderna, es necesario conocer la importancia que representa el sistema nervioso en nuestro cuerpo. Empecemos.

 

Inicialmente, el sistema nervioso es el conjunto de estructuras fiscas que se encuentran conformadas por el tejido nervioso y los receptores de información, entre los que se encuentran las muy conocidas neuronas. La función de dichos receptores y nervios es el de recibir, interpretar y dirigir la información, por medio de impulsos eléctricos a lo largo del sistema, con el fin de ejecutar una reacción eficaz a dicha información proveniente del entorno y del cuerpo mismo.

 

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De este modo, el sistema nervioso nos permite reconocer, entender y reaccionar a los estímulos que nos rodean, ayudándonos a responder de manera correcta. Es por ello que, cuando el sistema nervioso falla, cientos de reacciones, interpretaciones y respuestas se ven afectadas de manera directa, lo que complica sustancialmente la manera en la que interactuamos con nuestra cotidianidad. Es por tal razón que para identificar las falencias que aquejan al sistema de manera temprana, se recurre a la neurofisiología, rama de la neurología que determina el desarrollo, dificultades y diagnósticos a nivel sistémico, que cualquier paciente puede llegar a padecer.

 

En ese orden de ideas, ¿qué es la neurofisiología?

 

Bien, como ya lo mencionamos, es una de las ramas de la neurología, la cual se encarga del estudio de la actividad bioeléctrica del sistema nervioso, con el propósito de determinar fallas en los métodos de lectura, interpretación y reacción a la información que recibe constantemente el paciente, del exterior y del cuerpo mismo.

 

De esta manera, el análisis de comportamiento neuronal, prescribe la manera en la que el sistema nervioso desarrolla sus facultades orgánicas, las cuales coadyuvan al paciente a correlacionarse con su entorno. Así pues, la finalidad y funcionalidad de la aplicación de la neurofisiología permite fomentar la aplicación de los estudios terapéuticos en cuanto a las enfermedades que se relacionan al sistema nervioso, es decir, por medio de los análisis propios que ofrece esta neurociencia, se pueden otorgar diagnósticos eficaces en pro del bienestar neuronal del paciente, ayudándolo ciertamente a recibir un tratamiento adecuado y sobre todo, a tiempo, con el único propósito de mejorar su calidad de vida.

 

¿Qué analiza la neurofisiología?

 

Teniendo en cuenta lo anterior, el sistema nervioso se compone de distintas partes, por lo que el enfoque de revisión y diagnóstico de la neurofisiología se centra en los siguientes puntos de recepción corporal:

 

  • Médula espinal.
  • Encéfalo.
  • Neuronas y nervios.
  • Órganos de función vital (pulmones, sistema digestivo, sistema circulatorio).

 

Para suplir los aspectos mencionados hay que tener en cuenta que existen distintas bases clínicas y valoraciones físicas del sistema, las cuales se pueden llevar a cabo por medio de algunos exámenes como:

 

  • Electroencefalografía.
  • Cartografía cerebral.
  • Electromiografía.
  • Electrococleografía.
  • Polisomnografía, entre otros.

 

Recuerde, el chequeo a tiempo del sistema nervioso por medio de la neurofisiología logra evitar enfermedades serias que pueden desembocar en una degeneración progresiva de la calidad de vida, tanto física como mentalmente.

 

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Si requiere más información sobre este u otros sistemas de valoraciones y diagnósticos no dude en contactarnos. En el Centro de Neurodesarrollo nos enfocamos en la realización eficaz de análisis de tipo neuronal y mental, así como de la ejecución de prescripciones personalizadas y de tratamientos óptimos para mitigar los efectos de las enfermedades propias del sistema.

Conozca los principales problemas del sueño

Uno de los aspectos fundamentales para llevar una buena calidad de vida, es el dormir bien, ya que de este modo se le permite al cerebro entrar en un estado de relajación, mitigando su funcionalidad y permitiéndole al cuerpo regenerarse y recuperar las energías gastadas a lo largo de una jornada extenuante en el trabajo o en el estudio; sin embargo, existen múltiples enfermedades que impiden el correcto desarrollo del sueño. ¿Cuáles son? se lo explicamos a continuación.

 

Vivimos en una actualidad extenuante, en el que permanecemos sobreestimulados por la realidad, esto sin duda hace que el cuerpo baje energías y termine agotándose progresivamente, aun así no todo está perdido, ya que nuestro cuerpo puede tener acceso al sueño, ese espacio en el que el cuerpo inicia su estado de descanso, reparación y relajación, en el que se ejecutan distintas actividades relevantes para el óptimo desarrollo de nuestra mente y cuerpo. Pese a esto, cada vez son más las personas que padecen algún tipo de complicación que entorpece este proceso tan necesario para todas las personas.

 

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el 40% de la población sufre de alguna alteración del sueño. Alarmante, ¿verdad?

 

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Lo anterior ha hecho que el surgimiento de las clínicas del sueño se popularice, ya que estas son las encargadas de realizar análisis y diagnósticos en pro del correcto tratamiento de problemas relacionados con el descanso. Cabe destacar que la necesidad de estos espacios, se da por la falta de conocimiento frente a las enfermedades relacionadas con el sueño, por lo que es muy común que los pacientes confundan sus síntomas y tomen caminos errados para su tratamiento. Para disipar las dudas frente a esto último, vamos a explicarle cuáles son las enfermedades relacionadas con el sueño, más comunes:

 

Apnea del sueño:

Es uno de los más comunes trastornos. La apnea del sueño es una falencia de carácter respiratorio que se produce durante el tiempo de descanso. Este problema puede darse en distintas etapas del sueño, pero la más común se relaciona al estado de relajación del tejido blando de la garganta, lo que ocasiona una obstrucción de las vías respiratorias, esto genera fuertes ronquidos o en el peor de los escenarios, la obstrucción total del paso de aire.

 

Hay que tener en cuenta, que si la apnea del sueño no es tratada a tiempo, puede desencadenar en una disfunción crónica en la que se puede sufrir mayores riesgos de padecer infartos, problemas cardio o cerebro vasculares e hipertensión arterial.

 

Insomnio:

La característica central de esta afectación es que sus problemas no solo se relacionan directamente con el descanso, sino que de presentarse prolongadamente, puede afectar la manera en la que se desarrolla la conducta del paciente. Como uno de los trastornos más comunes, el insomnio puede presentarse como una simple dificultad de conciliar el sueño, así como de despertarse de manera abrupta a lo largo del tiempo de descanso, no dormir totalmente o despertarse mucho antes de la hora habitual.

 

Parasomnia:

Aquí se encuentran distintos problemas relacionados al descanso, en los que se destacan: el bruxismo, sonambulismo, enuresis, parálisis del sueño o pesadillas.

 

Estas son tan solo algunos de los problemas más populares en las clínicas del sueño, sin embargo existen muchos otros, que más adelante explicaremos.

 

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Recuerde que un descanso adecuado le permite tener un equilibrio mental y físico que lo ayudará a desempañarse de la mejor manera en sus entornos.

 

Si desea mayor información sobre diagnósticos, tratamientos o análisis en cuanto a los estudios del sueño, no dude en contactarnos. En el Centro de Neurodesarrollo contamos con profesionales disponibles para llevar de la mejor manera su caso particular.

¿Cómo tratar el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad?

Una de las afectaciones neurobiológicas que más causa problemas entre los niños, su familia y su entorno, es el ya conocido Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad o TDAH, el cual afecta directamente la conducta y el manejo emocional del niño. Por dicho impacto, queremos explicarle algunos de los tratamientos que existen en la medicina moderna para controlar los efectos que tiene esta afectación en la vida cotidiana de su hijo.

 

Como lo hemos mencionado en post anteriores, el TDAH es un trastorno de origen neurobiológico, el cual trastoca la conducta, emociones y niveles de impulsividad en los niños diagnosticados. El TDAH afecta no solo al niño, sino que también al entorno en el que él se desarrolla, ya que le impide tener una correcta evolución en relación a las interacciones sociales. Dicha afectación generalmente es diagnosticada antes de los 12 años de edad, sin embargo, un buen tratamiento para el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad hace la diferencia a la hora de ayudar al infante en la desaparición total de sus efectos.

Los síntomas centrales de dicha afectación se clasifican en tres grandes grupos, los cuales son:

 

Falta de atención

Cuando el niño hace parte de este primer grupo, es porque su mayor complicación está relacionada a una conducta puramente trasgredida por el déficit de atención. Según estudios esto es más frecuente en las niñas.

 

Impulsividad

 En este caso el comportamiento predominante es la hiperactividad y los impulsos desmedidos.

 

Combinada

Aquí el niño padece los tres síntomas nucleares del TDAH qué son: impulsividad, hiperactividad y déficit de atención.

 

Reconocer a qué grupo pertenece su hijo ayuda a definir el tratamiento, sin embargo, no es la única variable que se tiene en cuenta a la hora de aplicarlo, ya que se revisan niveles de intensidad, afectación, aspectos como la edad y demás. Existen distintos tipos de tratamiento como lo es el uso de fármacos, acompañamiento psicopedagógico y psicología conductual, entre otros.

Los tratamientos más populares y efectivos son:

 

Tratamiento psicológico:

Este tratamiento tiene el objetivo de ayudar a los pacientes a controlar el impacto de los síntomas. En ocasiones este tratamiento se realiza con la familia del niño, ya que ésta funciona a la vez como apoyo. Hay que tener en cuenta que este tratamiento se divide en dos terapias que son:

 

  • Terapia conductual:

    Funciona para identificar las conductas que se desean cambiar, haciendo uso de técnicas como el refuerzo positivo, economía de fichas, extinción, sobrecorrección.

  • Terapia cognitiva:

    Se centra en establecer un proceso de aprendizaje que coadyuve en el fortalecimiento de la memoria y en la correcta toma de decisiones. Para ello, se aplica al niño que padece déficit de atención, técnicas de autocontrol, autoinstrucciones, inhibición de respuesta y técnicas de resolución de conflictos.

 

Tratamiento farmacológico:

Este tipo de tratamiento es totalmente personalizado, ya que los síntomas varían de paciente en paciente, por lo cual es imprescindible que el profesional explique los síntomas, causas, efectos neurológicos, evolución y consecuencias del trastorno, así como las alternativas que existen para tratarlo.

 

Una vez informada la familia sobre el TDAH, se pasa a analizar los síntomas en el paciente, los trastornos asociados, la actitud de la familia y del niño sobre la medicación, la experiencia del niño y su efecto de respuesta ante el tratamiento y la duración de los efectos.

 

Hay que tener presente que el tratamiento busca la disminución de los síntomas nucleares en un tiempo un poco menos prolongado.

 

Tratamiento psicopedagógico:

Es considerado como uno de los mejores tratamientos, ya que parte del entendimiento del niño, su entorno y su cotidianidad, para así mismo ayudarlo a comprender que no es un problema y que puede transformar los síntomas negativos en opciones que mejoren su calidad de vida. En sí, es un proceso de enseñanza y aprendizaje.

 

En las intervenciones realizadas por los profesionales se encuentran el anticipar, planificar, monitorizar, organizar, evaluar y establecer rutinas.

 

Tratamiento multimodal:

Este tratamiento se caracteriza por ser una combinación de los tratamientos anteriores, lo que busca es reducir los síntomas, yendo de la mano con la disminución de las complicaciones y el impacto que tiene el Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad en el niño.

 

Ya conociendo los tipos de tratamiento y recibiendo una consulta y diagnóstico adecuados, podrá elegir lo que mejor se adecue a su hijo, todo desde el acompañamiento óptimo de un profesional. Si requiere mayor información sobre los tratamientos no dude en contactarnos.

 

En Centro de Neurodesarrollo estamos para ayudar a su hijo a mejorar su calidad de vida.

¿Cómo identificar si su hijo sufre de algún trastorno del lenguaje?

Identificar a tiempo cualquier tipo de afectación física o cognitiva ayuda a determinar, de manera temprana, un tratamiento eficaz para combatir el problema. Lo anterior se aplica a cualquier tipo de falencia, por ello hoy queremos explicarle las señales de alerta que debe tener en cuenta para determinar si su hijo padece uno de los trastornos más comunes: retraso del lenguaje.

 

El trastorno o retraso del lenguaje es una dificultad generalizada que afecta directamente al desarrollo comunicacional del niño, lo que se traduce en una amplia complicación para entender lo que dicen otros, o para darse a entender. Como sabemos, el desarrollo del lenguaje representa un gran porcentaje de relevancia en el correcto avance mental, cognitivo, emocional y físico de todo ser humano, por lo que presentar problemas en esta área significa tener complicaciones en otros puntos.

 

De este modo, el identificar la falta de comprensión o de expresión del lenguaje en el niño, ayudará a detectar a tiempo las falencias y a tratarlas de manera mucho más eficiente. Recuerde, un tratamiento a tiempo hace la diferencia en la resolución de los trastornos y de su impacto en la vida de los niños.

 

Generalmente este tipo de problemas se identifican durante la edad escolar, ya que el niño se encuentra más en contacto con otros y requiere realizar actividades en las que involucra una mayor interacción y comunicación. Sin embargo, existen algunas señales que, de prestarles atención, le ayudará a usted a identificar los trastornos del lenguaje mucho más temprano.

 

Primero, ¿qué tipo de retrasos del lenguaje existen?

 

Dentro de la gama de trastornos, podemos encontrar algunos como:

 

  1. Trastorno específico del lenguaje: problemas de comprensión y de expresión, en especial en la estructura gramatical y en el léxico utilizado por el niño.
  2. Dislalia funcional: mejor conocido como trastorno fonológico, es decir, el niño presenta dificultades para articular palabras, haciendo que ciertos sonidos sean transformados, omitidos o sustituidos.
  3. Disartria: o dislalia orgánica, hace referencia a la dificultad para articular palabras a causa de alteraciones cerebrales relacionadas a las fibras nerviosas.
  4. Disglosia: es un tipo de dislalia orgánica, la cual se da por alteraciones morfológicas, lo que hace que se dificulte considerablemente la pronunciación.
  5. Disfemia: es un trastorno de fluidez, cuya representación más clásica es la tartamudez, en la que se produce dificultades en la producción del habla.
  6. Afasias: dificultad para comprender, expresar o repetir el lenguaje, debido a lesiones cerebrales.

 

Síntomas a tener en cuenta

 

Si el niño presenta dos o más de las siguientes dificultades, preste atención:

 

  • Vocabulario limitado.
  • Sustituye palabras precisas por términos generales (muletillas) como: ah, eso, cosa, etc.
  • Presenta una gran dificultad para aprender nuevas palabras.
  • Confunde los tiempos verbales.
  • Repite ciertas frases o palabras.
  • Presenta frustración por no poder comunicarse correctamente.
  • No habla mucho.
  • Por momentos sus oraciones no tienen sentido.
  • Problema para seguir indicaciones.
  • Dificultad para organizar sus ideas y pensamientos.

 

Hay que tener en cuenta que detectar dichos síntomas no es tan sencillo, por ello nuestros expertos recomiendan prestar atención a los siguientes parámetros:

 

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Primer año de vida:

Voz monótona.

Poca entonación.

Dificultades en la producción de sonidos.

No escucha, o no gira la cabeza cuando alguien le habla.

No hace gestos comunicativos, como el saludar con la mano.

 

Segundo año de vida:

Tiene dificultades para entender las ordenes más sencillas.

Dice muy pocas palabras.

Debe esforzarse demasiado para aprender nuevas palabras.

Dificultad para construir oraciones.

Habla de forma incomprensible.

 

Tercer y cuarto año de vida:

Escucha poco.

No entiende en gran medida el significado de oraciones largas.

Reemplaza regularmente algunas palabras con gestos.

Omite letras.

No se logra comunicar con niños de su edad.

Omite los verbos, artículos o preposiciones.

 

Recuerde, si su niño presenta alguno o más síntomas, es señal de que posee un retraso de lenguaje, por lo que requiere del acompañamiento de un profesional para disminuir el impacto del trastorno y para ayudar al niño a sobrellevarlo.

 

Así que, si necesita diagnósticos, tratamientos y asesoría frente a estos problemas, no dude en contactarnos.

 

En Centro de Neurodesarrollo velamos por ayudarle a usted y a su familia a tener una mejor calidad de vida.

 

Conozca las ventajas de la estimulación temprana en los niños

Apoyar el desarrollo de nuestros niños no es tarea del todo complicada, lo único que se requiere es amor y constancia para darle a su hijo las mejores herramientas que le permitirán crecer e interactuar de la mejor manera con su entorno y con sí mismo. Así que preste atención, le explicaremos de qué se trata y cómo llevarla a cabo con su hijo.

 

Fortalecer el desarrollo psicomotor, emocional, físico e intelectual del bebé; eso es lo que permite la estimulación temprana, la cual se puede llevar a cabo desde el vientre, con el fin de crear vínculos emocionales y respuestas acertadas a los estímulos del exterior.

 

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La estimulación temprana se conoce como el conjunto de métodos y formas de interactuar con el bebé desde el vientre materno, con el fin de desarrollar y potencializar por medio de juegos, masajes, ejercicios, actividades y recursos sonoros y visuales, sus capacidades emocionales, cognitivas y físicas.

 

¿Cómo ejecutar la estimulación temprana?

 

Puntos a tener en cuenta:

 

  • Lo más importante antes de ejecutar una rutina de estimulación temprana con su hijo, es tener en cuenta que no hay que sobresaturarlo, no lo recargue de información, porque la respuesta que recibirá de él será frustración y estrés, y es lo que menos queremos fomentarle.
  • Hay que tener en cuenta que la estimulación se puede hacer desde el vientre materno, hasta los 6 o 7 años de edad. Este es el promedio de edad en el que se lleva a cabo el desarrollo emocional, social y de personalidad del niño.
  • Aunque haya aspectos y áreas catalogadas de prioridad, siempre será necesario trabajar todas las áreas con igual constancia.
  • No hay un tiempo determinado en el que se verán los resultados reflejados o en el que se vea alcanzado el objetivo inicial. Las bases de la estimulación temprana radican en la paciencia y la continuidad de las actividades que se realicen con el bebé.
  • Las actividades y los objetivos planteados para el niño deberán ir cambiando y evolucionando al ritmo del desarrollo. Nunca hay que presionar los resultados.
  • Cada bebé evoluciona a su ritmo y a su manera.
  • Las actividades de estimulación temprana ayudan considerablemente al desarrollo de los niños que presentan alguna dificultad cognitiva o motriz, sin embargo, los niños sanos pueden también llevarlas a cabo.

 

¿Qué se debe hacer?

 

El primer paso es la consolidación de un vínculo emocional y afectivo con el bebé, con ello se pueden observar mejor sus respuestas y la total disposición de realizar las actividades de la mejor manera, ya que lo asociará con momentos de diversión.

 

Las áreas que se deben trabajar son:

 

  • Motricidad gruesa y fina: hace referencia con el desarrollo motriz y la fortificación de los músculos, el equilibrio y la coordinación de ojos y manos.
  • Lenguaje: aquí se influye en la capacidad de comunicación del niño y con el niño, por medio de reconocimiento de gestos y movimientos, así como de acercamiento con su entorno.
  • Cognición: se trabaja la parte cognitiva e intelectual, es decir la capacidad de aprendizaje y el entendimiento de señales y respuesta de estímulos.
  • Desarrollo personal: se fortalece aspectos como la independencia del niño, durante actividades cotidianas.
  • Social: se le da al niño las bases para que pueda evolucionar e interactuar con su entorno.

 

Recuerde que la estimulación temprana es la base que constituye el desarrollo futuro del niño.

 

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Recuerde que, en los primeros años del niño, el cerebro está en total alerta, aprendiendo constantemente todo lo que su entorno le puede ofrecer, por ello le recomendamos llevar a cabo procesos de estimulación temprana de la mano de un profesional.

 

Si desea mayor información sobre las diferentes terapias que se pueden desarrollar con su hijo, comuníquese con nosotros.

 

En el Centro de Neurodesarrollo estamos para guiarlo.

 

 

Beneficios de la terapia de juego en el desarrollo de los niños

El juego es el lenguaje de los niños, por medio de él pueden mostrar sus sentimientos y emociones, sus realidades y en ciertos casos, sus conflictos. Es por ello que los especialistas en psicoterapia infantil hacen uso de él para establecer diagnósticos y tratamientos eficaces en pro de la calidad de vida del infante.

La terapia de juego se ha posicionado como una alternativa para determinar las causas y efectos de los problemas de conducta en los niños, lo que permite una visión completa de la manera en la que el niño se comunica con su entorno a través de dinámicas enfocadas en su expresión. Para entender el proceso hagamos una revisión de términos.

 

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¿De qué se trata la psicoterapia infantil?

 

La psicoterapia infantil hace referencia a la variedad de técnicas y métodos que se llevan a cabo en niños y jóvenes que muestran o que padecen dificultades emocionales y conductuales, bajo el principio de la comunicación. Es decir, se busca la manera en la que el niño se sienta cómodo en un ambiente propicio para la confianza y el avance y así, poder establecer vínculos de comunicación que lo ayuden a reconocer y superar sus dificultades, todo de la mano de un experto y de su familia.

 

La manera de ejecutar la psicoterapia depende del niño, cada dificultad y cada proceso es distinto entre sí, por lo que los tiempos de la terapia pueden variar según la magnitud del problema y de la disposición del niño.

 

Entonces, ¿qué es la terapia de juego?

 

La terapia de juego es uno de los métodos más eficaces de la psicoterapia, ya que por medio de ella se pueden crear vínculos fuertes de comunicación entre el niño, su familia y el terapeuta, ya que puede expresarse libremente por medio de estrategias didácticas.

 

Esto le ofrece al niño:

 

  • Apoyo emocional.
  • Bases para la resolución de conflictos.
  • Entendimiento de las emociones y de los problemas que pueden aquejarlo.
  • Mejora de las relaciones familiares y sociales.
  • Mejora en la autoestima.
  • Reducción de la ansiedad, la depresión o el estrés.
  • Cambios de comportamiento en pro del bienestar.

 

La terapia de juego ayuda a superar las siguientes dificultades emocionales y conductuales en el niño:

 

  • Trastornos de la conducta, como actitudes desafiantes, agresivas o regresivas.
  • Trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH).
  • Déficit de habilidades sociales.
  • Trastornos de aprendizaje
  • Depresión.
  • Ansiedad.

 

Técnicas de la terapia de juego:

 

La terapia de juego tiene un fundamento comunicacional y de acompañamiento en el que se analiza y evalúa la forma en la que el niño se expresa mediante diferentes elementos y actividades. La técnica central que provee el éxito de la terapia es la observación. El terapeuta observa la manera en la que niño maneja los diferentes elementos como: las muñecas, la pintura o las máscaras; y cómo ejecuta los roles dentro de su proceso, como en la lectura de cuentos, realización de dibujos, representaciones dramáticas y demás, que favorezcan la expresión de sus sentimientos.

 

El juego como elemento de comunicación permite al terapeuta reconocer los problemas del niño por medio de su exteriorización emocional y la representación de sus experiencias de forma simbólica, esto los ayuda a procesar la información de manera consciente e incluso elaborando y aprendiendo la forma en la que puede superar sus dificultades.

 

Los pasos generales de una terapia de juego son:

 

  • Disposición del espacio de juego: se le presenta al niño el espacio con los juguetes y demás elementos, de manera organizada y accesible, esto con la finalidad de que el niño escoja; esto permite la construcción de un clima y de un ambiente adecuado en el que el infante se sentirá cómodo.
  • Roles: una vez establecido el espacio de juego, y mientras se incrementa el vínculo de confianza entre padres, niños y terapeuta, se empiezan a proponer mecánicas de juego.
  • Análisis: durante todo el proceso se lleva a cabo un análisis que permite el diagnóstico eficaz para así plantear otras formas de juego que ayuden al niño a expresarse más enfáticamente.

 

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Hay que tener en cuenta que existen varias formas en las que el niño se pueden expresar con su entorno, y cada forma representa la manera más acertada según el problema del pequeño, por lo que el proceso es de paciencia, acompañamiento constante y atención.

 

Es conveniente prestar atención a todas las señales de alerta que pueden llevarnos a intuir que nuestros hijos requieren del acompañamiento de un psicoterapeuta.

 

Si desea mayor información sobre ésta u otras dificultades que atacan a nuestros niños, no dude en contactarnos. En el Centro de Neurodesarrollo podemos ayudarle.

 

 

¿Cómo ayudar a un niño que padece Déficit de Atención con Hiperactividad?

Manejar el comportamiento de un niño con Déficit de Atención es una tarea compleja, en especial porque se desconoce la manera en la que el trastorno funciona y los efectos que trae consigo. Así que tome nota, porque le compartiremos algunos consejos para sobrellevar la situación y convertirse en el guía y compañero de su hijo.

 

El Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) hace que los niños que lo padecen tengan la incapacidad de controlar sus impulsos, concentrarse, finalizar tareas, prestar atención en situaciones concretas o mantenerse en quietud. Lo anterior no solo afecta el ritmo de vida del niño, también trasforma de manera radical su ambiente familiar y educativo.

 

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En algunas condiciones el niño solo presenta la falta de atención o la hiperactividad, pero también es común ver la combinación de ambas afectaciones. Sin embargo, cualquiera que sea el panorama, el trastorno representa un reto en el manejo de la conducta del niño y su desarrollo con el entorno, del que hace parte fundamental.

Hay que tener en cuenta que lo más importante ante este tipo de problemas es el acompañamiento por parte de los padres, esto representa el centro del tratamiento y ayuda al niño a modificar sus conductas de manera óptima.

 

Los padres se deben convertir en compañeros en el manejo del déficit de atención, ya que de ellos depende que el niño pueda tener una evolución eficaz.

 

De acuerdo, mi hijo tiene Déficit de Atención con Hiperactividad, pero ¿de qué se trata?

Como ya lo hemos mencionado, el trastorno hace referencia a la incapacidad del niño para concentrarse, terminar tareas o mantener una conducta calmada y tranquila. Esta incapacidad nace de una necesidad de mantenerse en constante movimiento y alerta, por lo que la característica central de este problema es la impulsividad.

El problema del Déficit de Atención con Hiperactividad no es solo emocional o conductual, también es fisiológico. Por ello para realizar un correcto tratamiento para el TDAH, es necesaria la revisión al detalle de las causas y los síntomas que presente el niño.

Las señales que identifican al trastorno son los siguientes:

 

  • Inquietud constante, tendencia de movimiento y dificultad para quedarse quieto o para esperar.
  • Problemas para quedarse en silencio.
  • Impaciencia.
  • Tendencia a interrumpir, hablar precipitadamente o no escuchar.
  • Problemas de descuido.
  • Tendencia a distraerse fácilmente.
  • Imposibilidad de seguir el hilo de alguna actividad o conversación.
  • Problemas para organizar o clasificar.
  • Memoria deficiente.
  • Tendencia a no terminar tareas o deberes.
  • Problemas para seguir normas
  • Problemas para evaluar las consecuencias de sus acciones.

 

¿Cómo ayudar a su hijo?

 

El tratamiento para el TDAH puede ser variado, pese a esto el mejor tratamiento está en casa. El apoyo de los padres es fundamental para la evolución del niño, todo en pro de su calidad de vida.

Las siguientes son estrategias que puede ir implementando en el día a día del niño:

 

Manejo del entorno:

La prioridad es instituir normas que le ayuden a identificar cómo, cuándo y dónde debe actuar y la manera de hacerlo. Para ello establezca rutinas y hábitos, planifique horarios, normas y responsabilidades y monitoree su cumplimiento.

 

Manejo de la información:

Ayúdele a recordar y a exteriorizar la información por medio de carteles, dibujos o relojes. Esto le permitirá seguir las normas, terminar deberes y a establecer tiempos de ejecución.

 

Manejo de los procesos:

Por medio de guías externas establezca estrategias de adaptación de la conducta. Para ello motívelo a pensar en voz alta y a repetir en alto sus deberes, de igual modo muéstrese como un ejemplo cognitivo, demuéstrele que puede encontrar soluciones a diferentes dilemas y que él puede hacer lo mismo.

 

Otra de las estrategias es la auto-instrucción, en donde se le motiva al niño a detenerse y pensar para encontrar soluciones. Así, él dejará de lado el impulso de actuar y pondrá un alto para dedicarlo a la reflexión.

 

Lo más importante en este proceso es el correcto uso de la imaginación y de la creatividad, enfoque sus energías en aspectos en los que él puede divertirse, aprender y gestionar el uso de su tiempo.

 

El usar la didáctica como una manera de ayudarlo a controlarse frente a algunas situaciones en donde debe esperar, guardar silencio o quietud, le permitirá recordar situaciones pasadas y a entenderlas desde el exterior.

Otros consejos:

  • Estructure hábitos.
  • No haga énfasis en sus problemas, engrandezca sus fortalezas.
  • Los mejores resultados ante el Déficit de Atención inician en casa.
  • Ayude al niño a desarrollar niveles de responsabilidad.
  • No lo sobreproteja, acompáñelo.

 

Recuerde que el Déficit de Atención con Hiperactividad es un trastorno en gran medida conductual, por lo que su acompañamiento y apoyo es imprescindible. Sin embargo, tenga en cuenta que acceder a tratamientos con especialistas ayudará a alcanzar resultados eficaces, con la finalidad de que el niño pueda aprender a controlar sus impulsos y lleve una vida tranquila y feliz.

 

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Si desea conocer más sobre ésta y otras dificultades relacionadas con la conducta de nuestros niños, no dude en contactarnos, en el Centro de Neurodesarrollo estamos para ayudarle a usted y a sus hijos.

Qué es y cómo identificar los problemas de aprendizaje en nuestros hijos

Existen múltiples factores que hacen que los niños tengan dificultades para entender o desarrollar ciertas actividades dentro del aula. Detectarlas a tiempo y lo más importante, entenderlas, ayudará al niño a mejorar su calidad de vida. ¿Cómo saber si nuestro hijo sufre de problemas de aprendizaje? y ¿qué hacer al respecto?, se lo explicaremos a continuación.

Los problemas de aprendizaje son una condición que afecta directamente la capacidad de aprender. Esto no hace referencia a la inhabilidad del niño para adquirir conocimientos, o a problemas e insuficiencias intelectuales, todo lo contrario, ésta condición se caracteriza por un ritmo de aprendizaje distinto en el niño, el cual, bajo ciertas circunstancias, requiere de mayor ayuda y más atención.

 

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Las dificultades en el aula se presentan porque el cerebro actúa de manera diferente al momento de adquirir y retener información. De esta manera los problemas de aprendizaje pueden ser múltiples, así como sus causas y sus tratamientos.

 

Un buen diagnóstico ayuda a identificar si su hijo sufre o no de alguna dificultad de aprendizaje.

 

Hay que tener en cuenta que los problemas de aprendizaje pueden ser dificultades o debilidades leves, moderadas o severas, por lo que identificar las causas y llevar a cabo sus tratamientos, harán la diferencia en la calidad de vida del niño.

 

Problema de aprendizaje no es sinónimo de deficiencia intelectual, generalmente los niños que presentan las dificultades, suelen tener una inteligencia normal o superior.

 

Los problemas de aprendizaje más comunes son:

 

Problemas de cálculo (discalculia):

Dificultad para realizar ejercicios matemáticos o para entender el significado del número, haciendo que el niño no razone los conceptos básicos de las matemáticas.

 

Problema de lectoescritura (disgrafía):

Omisión, sustitución o inversión de letras al escribir o leer, falta de fluidez en la lectura, dificultad para escribir claramente o para seguir las mecánicas de la escritura.

 

Problema de lectura (dislexia):

Amplia dificultad para leer, escribir e incluso para hablar. El niño lee sin entender, confunde palabras y no logra decodificar su significado. Aunque sea confundida con la disgrafía, el impacto de la dislexia es más fuerte y es un problema que no desaparece con el tiempo.

 

Inmadurez viso-motriz (dispraxia):

Problema para coordinar la visión con los movimientos del cuerpo. Generalmente dificulta la escritura y la realización de actividades manuales. El niño puede presentar problemas en la ejecución de dictados, alinear números, escribir en tableros o mantener una buena postura.

 

¿Es el trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) un problema de aprendizaje?

Aunque sea muy popular asociar el TDAH a los problemas de aprendizaje específicos, ciertamente no lo es. Muchos de los niños con este trastorno pueden aprender sin dificultades o sin ayudas especializadas. Sin embrago, según los expertos, los niños con TDAH tienen más probabilidades de desarrollar los problemas anteriormente mencionados.

 

Señales y signos para identificar si su hijo sufre de problemas de aprendizaje:

La asociación de dos o más síntomas es una señal de alerta, por lo que se recomienda la atención de un especialista. Dentro de los principales signos se encuentran:

 

  • Problemas para pronunciar.
  • Problemas de concentración.
  • Realización de actividades de manera lenta.
  • Dificultad para aprender el abecedario, los números, los colores o las formas.
  • Dificultad para seguir instrucciones.
  • Problemas para usar adecuadamente los lápices, tijeras u otros elementos de clase.
  • Problemas para hacer relación entre letras, palabras o números.
  • Errores de lectura constantes.
  • Problemas de compresión de lectura.
  • Bajo rendimiento académico.

 

La mayoría de las veces se identifican los síntomas hasta la edad escolar, por lo que brindar una atención temprana de la mano de un neurólogo pediatra, ayudará al niño a superar y a manejar de la mejor manera su problema de aprendizaje.

 

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Si cree que su hijo presenta un problema de aprendizaje, póngase en contacto con especialistas para llevar a cabo un proceso de diagnóstico y tratamiento eficaz. En el Centro de Neurodesarrollo contamos con procesos óptimos para la realización de un acompañamiento constante entre los niños y sus padres, liderado por un neurólogo pediatra.

¿QUÉ HACER CUANDO SU HIJO SUFRE DE DOLOR DE CABEZA?

LOS DOLORES DE CABEZA SON POCO COMUNES EN LOS MENORES, POR TAL MOTIVO NO SE DEBEN PASAR POR ALTO

Del mismo modo en que resulta preocupante que nuestros hijos pasen por episodios de fiebre o malestar estomacal, también es alarmante cuando ellos sufren de dolor de cabeza. De hecho, a diferencia de otros trastornos, cualquier tipo de cefalea en niños resulta llamativa, pues éstas no son tan comunes en esa población y, cuando aparecen, se relacionan con el hambre o el cansancio. Sin embargo, cuando el dolor persiste, el menor puede estar padeciendo de migrañas o cefaleas recurrentes, y es necesario dirigirse a un especialista que lleve a cabo un diagnóstico y proponga el tratamiento que garantice la calidad de vida del niño.

Actualmente, el dolor de cabeza en niños ha mostrado un importante incremento debido a lo propensos que son a estar en constante contacto con pantallas y sonidos que saturan sus sentidos. Además la alimentación insuficiente y los horarios de descanso deficientes empiezan a evidenciar sus efectos en la población infantil. Por lo anterior, el Centro de Neurodesarrollo recomienda que exista una moderación y supervisión sobre los hábitos del niño.

No obstante, si el malestar continúa, éste puede deberse a:

  • Infecciones.
  • Alergias.
  • Ansiedad o estrés.
  • Efectos causados por algún medicamento.
  • Sensibilidad frente a ingredientes culinarios.
  • Lesiones craneales.
  • Irritación sinusal.
  • Problemas dentales.
  • Exposición a toxinas.
  • Aneurismas o tumores.

Y debido a la amplia variedad de posibilidades, es fundamental asistir al especialista y determinar las causas del dolor de cabeza por medio de un cuadro médico, exámenes físicos, e incluso un electroencefalograma. En términos generales, el dolor de cabeza en niños no representa amenazas graves, pero es importante descartar la probabilidad de que el menor sufra de cefaleas tensionales o migrañas.

 

¿Por qué propiamente estas dos?

Según las estadísticas, los niños son una población altamente vulnerable a las cefaleas tensionales, las cuales son producidas por un elevado índice de estrés. Éste puede ser causado por las inquietudes típicas del crecimiento, las preocupaciones en el colegio, el ambiente familiar, ente otras, y es importante evaluar el entorno del pequeño.

Por otro lado, y a diferencia del imaginario popular, los niños también son víctimas de la migraña. Claro, por lo general ésta aparece cuando el menor ha alcanzado la adolescencia, aunque ello no significa que los niños están exentos de tal malestar, pues la migraña puede aparecer, especialmente cuando se tiene un familiar mayor que haya presentado crisis similares. Y a pesar de que en algunos casos la migraña puede ser comprendida gracias a síntomas como el vómito, las náuseas o el dolor de estómago recurrente, en otras situaciones los signos no son tan evidentes y es recomendado consultar al neurólogo pediatra cuanto antes.

 

Tratamiento para la migraña

Cuando nuestros hijos muestran los primeros indicios de migraña, la medida básica que debemos tomar es recurrir al silencio. Cuando una persona, grande o pequeña, pasa por un episodio de dolor de cabeza intenso, es importante disponerles un espacio oscuro, lejos de cualquier luz intensa o parpadeante, y aislado de ruidos fuertes. De ese modo, la migraña puede reducir considerablemente en periodos de cuatro horas o menos.

Aun cuando los dolores se vean efectivamente reducidos gracias al aislamiento, la visita al especialista se convierte en una obligación con el fin de determinar un tratamiento para la migraña del niño y garantizar su calidad de vida. El neurólogo pediatra, a partir de los exámenes pertinentes, explora las características del dolor de cabeza y, en algunas ocasiones, procede a realizar exámenes complementarios para descartar problemas graves como las aneurismas y los tumores. Luego, cuando el cuadro está estructurado, se pueden medicar analgésicos y preventivos según el caso, y se dictan medidas higiénico-dietéticas para reducir los factores que desencadenan las crisis.

Una vez el tratamiento para la migraña ha sido establecido, el neurólogo pediatra propone una serie de visitas para analizar la evolución del malestar del niño. También, en ciertos casos, se le propone al menor y a sus padres llevar un “diario” en el que se anota cada crisis sufrida. Este diario debe mencionar las características del dolor, el momento del día y demás. Sumado a ello, se recomienda reducir las situaciones en las que el niño se pueda encontrar en lugares cerrados y concurridos, la exposición prolongada al sol sin protección, y se motiva la realización de actividades lúdicas extraescolares y relajantes como los deportes. Si el dolor de cabeza persiste, a veces es pertinente restringir el consumo de quesos, frutos secos, embutidos, chocolate y plátano. Cuando el malestar no cesa, es obligatorio consultar de nuevo al neurólogo pediatra, quien propondrá un tratamiento para la migraña más específico, con medicación profiláctica y de analgésicos para prevenir nuevas crisis.

Entonces, pese a que la migraña no es un malestar muy presente en menores, es importante no permitir que ésta pase desapercibida y llevar a cabo todas las prevenciones necesarias para evitar que el niño sufra constantemente. Además, es indispensable consultar al especialista quien evalúa, descarta y diagnostica la enfermedad y propone un tratamiento.

Conozca qué son los problemas de lenguaje

Uno de los puntos determinantes en el desarrollo de cualquier niño es el lenguaje y las formas en las que interactúa y se comunica con su entorno. Por ello queremos explicarle qué son y cómo identificar los principales problemas del habla que pueden afectar el desarrollo mental y cognitivo de su hijo.

El correcto desarrollo físico, mental y cognitivo de los niños es la prioridad de todo padre y pediatra, sin embargo, hay algunos trastornos que pueden presentarse y que requieren de atención y de un tratamiento óptimo para poder sobrellevarlos y así, evitar situaciones conflictivas a futuro. Uno de los más comunes son los problemas del lenguaje o también conocidos como trastornos del habla. Pero, ¿qué impacto pueden tener en el ritmo de vida de los niños?, preste atención.

 

¿Qué son los problemas de lenguaje?

 

Los trastornos del habla son todos los problemas que reflejan un retraso en el desarrollo psicolingüístico del niño, sin embargo, estos problemas suelen ser temporales y no reflejan grandes complicaciones en la cotidianidad del infante. Aun así, es necesario prestar atención a cualquier señal de alerta, con el fin de brindar un acompañamiento, junto con un tratamiento adecuado que evite que el problema del lenguaje se intensifique con los años.

 

Los problemas de lenguaje, de no ser tratados a tiempo, pueden significar problemas serios de comunicación en la vida adulta.

 

En sí, los problemas de leguaje pueden representar:

  • Complicaciones para darse a entender o para comunicar de manera clara y satisfactoria un mensaje.
  • Conflictos para entender un mensaje y reproducirlo.

¿Cuáles son los problemas de lenguaje más comunes?

 

Como ya se mencionó, los problemas de lenguaje hacen referencia a las dificultades que tiene el niño al momento de articular palabra o de dar a entender sus ideas, ya sea por orden cognitivo o por falta de entendimiento de los mensajes. Los problemas pueden ser variados y específicos. Los identificados por los logopedas (profesionales en el estudio y entendimiento de las alteraciones del lenguaje y de todos los trastornos de audición), han sido repartidos en tres categorías, éstas son:

 

  1. Disartrias: son todas las afecciones físicas que hacen que el niño tenga una dificultad marcada en el habla, a causa de problemas en los músculos que intervienen al momento de realizar dicha acción.
  2. Dislalias: en esta categoría entran los problemas y trastornos que enmarcan las alteraciones fonéticas en los procesos de comunicación. Entre los diferentes tipos están:
    1. Dislalias fisiológicas: esto se da cuando los músculos y órganos utilizados en el habla no se encuentran lo suficientemente maduros para articular palabras. La dificultad es totalmente normal, a menos que las falencias se mantengan en el tiempo.
    2. Dislalias audiógenas: este problema de lenguaje tiene su raíz en los problemas de audición del niño, ya que le impide reconocer e imitar las palabras y de esta forma poder expresarse correctamente.
    3. Dislalias funcionales: puede ser en algunas ocasiones una consecuencia de una dislalia fisiológica prolongada. En otras palabras, es un problema que impide la articulación del mensaje.
    4. Dislalias orgánicas: defectos físicos en los órganos que intervienen en el proceso del habla.
  1. Disfemia: alteraciones que se pueden reconocer por medio de espasmos o repeticiones, como, por ejemplo: la tartamudez. Esta afectación se da en gran medida por una coordinación limitada de la ideomotricidad cerebral.

 

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Es por ello que los tipos de trastornos del lenguaje se pueden delimitar en:

 

  • Dificultades receptivas: el niño presentará conflicto para entender lo que se le dice.
  • Dificultades expresivas: el niño tendrá problemas para expresar sus ideas.
  • Dificultades mixtas: incapacidad para entender y usar el lenguaje.

 

Así que, si nota en su hijo problemas en la manera en la que intenta expresarse, no se alarmes, y llévelo con un profesional, esto ayudará a determinar el nivel del problema de lenguaje y su tratamiento más adecuado. Recuerde, cada niño es un mundo distinto, y cada uno crece y se desarrolla de manera diferente, por lo que la mejor ayuda que le puede ofrecer es su atención y acompañamiento.

En el Centro de Neurodesarrollo tenemos expertos en problemas de lenguaje, y tenemos metodologías y técnicas médicas que pueden ayudar al niño a sobrellevar sus dificultades tempranas, por ello no dude en comunicarse con nosotros.

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