Cómo manejar la ansiedad ocasionada por la cuarentena

En tiempos de crisis es completamente normal sentirse angustiado. Incluso, si padeces un trastorno de ansiedad generalizada (TAG), tus síntomas podrían intensificarse, por lo que es importante continuar con tu tratamiento.

La pandemia ocasionada por el COVID-19 y la cuarentena preventiva impuesta como estrategia para disminuir el número de contagios pueden generar estrés y aumentar la ansiedad tratamiento en la gente.

La angustia y el estrés pueden expresarse de las siguientes formas:

  • Miedo y preocupación por la salud propia y la de tus seres queridos.
  • Alteraciones del sueño o cambios en el patrón de alimentación.
  • Dificultad para concentrarte.
  • Empeoramiento en las afecciones de salud crónicas y de salud mental.
  • Aumento en el consumo de alcohol, tabaco u otras drogas.

Si bien cada persona reacciona diferente al encierro, es fundamental atender la ansiedad cuando se presente.

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Estrategias para manejar la ansiedad ocasionada por la cuarentena

Conozca los tratamientos para tratar la ansiedad

De acuerdo con la doctora Alejandra Armijo de la Clínica Dávila, una de las estrategias más efectivas para sobrellevar la cuarentena es continuar con la rutina diaria, al menos de lunes a viernes; es decir, establecer horarios para levantarse, trabajar y comer.

Estas son algunas formas de lidiar con el estrés, la inquietud y la preocupación durante la cuarentena:

1. Organiza tu rutina de trabajo 

Es cierto que en casa tienes más distractores, pero procura establecer un horario para trabajar y cúmplelo. Recuerda que el home office es trabajar desde casa, no trabajar a todas horas.

2. Mantén horarios fijos para tus comidas

Esto te ayudará a no caer en atracones, pues la ansiedad puede ocasionar que comas más de la cuenta, y no necesariamente por hambre.

3. Incorpora actividad física a tu día

Ya sea por la mañana o por la tarde, dedícale tiempo a algún ejercicio que te guste. No se trata de salir de la cuarentena con un súper cuerpo, sino de que esta actividad te ayude a tranquilizarte y despejar tu mente.

4. Establece un tiempo para tus momentos de descanso y haz lo que más te guste hacer (leer, cocinar, jugar o, incluso, recostarte en tu cama).

5. Sí, estar informado es importante, pero no caigas en excesos

Dedicar mucho tiempo a redes sociales y noticias que hablen de lo mismo puede ser contraproducente y muy molesto. De nuevo, establece un horario para informarte.

6. Comunícate con tu familia y amigos

Uno de los efectos más terribles que puede ocasionar el aislamiento es comenzar a perder contacto con la gente que quieres. Por ello, utiliza la tecnología a tu favor y platica con las personas en las que confíes sobre cómo te sientes y cómo se sienten ellos. Después de conversas sobre lo que están viviendo, cambien de tema; armen un club de lectura virtual o jueguen en línea.

7. Si la ansiedad persiste e interfiere gravemente con tus actividades diarias, contacta con un experto en salud mental. Seguro encontrarás a alguien que pueda atenderte en línea.

8. Ahora, si padeces alguna enfermedad mental, continúa con tu tratamiento y presta atención a tus síntomas, sobre todo si se agravan. Contacta a tu psiquiatra, psicólogo o especialista en salud mental para que te atienda.

9. Si tienes hijos, define los espacios para tus actividades como para las de ellos, pero no dejes de estar al pendiente de lo que hacen y cómo se sienten.

Por último, ten en cuenta que habrá días en los que no puedas seguir tu rutina al pie de la letra. No pasa nada; haz lo que puedas. No es necesario sobre exigirte. Este es un momento de crisis y harás lo que esté en tus manos para salir de él.

Conoce 10 señales rápidas que pueden ser indicios de ansiedad

La ansiedad es un estado de intranquilidad, desesperación o angustia ante un evento o situación. Si bien es normal experimentar cierto grado de ansiedad en algún punto de nuestra vida, ésta puede llegar a ser patológica y ocasionar problemas graves en nuestra salud física y mental.

¿Qué es el TAG?

Cuando hablamos de un Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG), aludimos a la preocupación y ansiedad excesivas que genera cualquier acontecimiento sin que este tenga un motivo concreto que ocasione dicha preocupación. Es importante señalar que el miedo o la angustia son irracionales y desproporcionados; sin embargo, quien padece este trastorno no los percibe de tal forma.

Una persona con un trastorno de ansiedad está a la expectativa de que todo salga mal y no puede dejar de preocuparse por cada aspecto de su vida como la familia, la salud, la escuela o el trabajo.

El tratamiento para la ansiedad puede incluir psicoterapia, medicación o ambas, dependiendo del tipo de ansiedad y sus síntomas. También pueden ser funcionales técnicas de relajación, como el yoga o la meditación guiada. Si sospechas que puedes padecer un trastorno de ansiedad, a continuación te decimos 10 señales rápidas que pueden ser indicios de ansiedad.

¿Cómo detectar la ansiedad? 10 señales rápidas

Los síntomas de la ansiedad se manifiestan en dos esferas: sensaciones somáticas y sensaciones psíquicas. Las primeras se refieren a los síntomas físicos que puede ocasionar la ansiedad, mientras que las sensaciones psíquicas incluyen todo lo que sucede a nivel cognoscitivo, conductual y afectivo. De acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-V, las señales abarcan:

1. Inquietud o sensación de estar atrapado, agitado o muy nervioso.

2. Fatigarse con facilidad.

3. Dificultad para concentrarse. También puede manifestarse como si la mente quedara en blanco.

4. Irritabilidad persistente.

5. Problemas de sueño, ya sea que se manifiesten como dificultad para dormirse, para continuar dormido, sueño inquieto o insatisfactorio.

6. Tensión muscular.

Asimismo, la clasificación de los Criterios Diagnósticos de la CIE–10 (OMS) incluye los siguientes síntomas:

7. Autonómos: palpitaciones, taquicardia, sudoración, temblor y sequedad en la boca.

8. Dificultad para respirar, sensación de ahogo, dolor o malestar en el pecho, náuseas, malestar abdominal.

9. Relacionados con el estado mental: sensación de mareo, inestabilidad o sensación de desvanecimiento, despersonalización, miedo a perder el control, volverse loco o perder el conocimiento y miedo a morir.

10. Generales: sofocos, escalofríos, aturdimiento, sensación de hormigueo, inquietud o incapacidad para relajarse, sentimiento de estar al límite o bajo presión, tensión mental, sensación de nudo en la garganta y dificultad para tragar.

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Con base en el DSM–5, si la ansiedad y la preocupación responden a tres o más de los síntomas mencionados, es probable que padezcas un trastorno de ansiedad que debe ser diagnosticado y tratado por un especialista.

En cuanto a los Criterios Diagnósticos del CIE–10, es necesaria la presencia de por lo menos cuatro síntomas de los que se enumeran, y al menos uno de ellos debe pertenecer al grupo de autónomos.

Pese a que existen diferencias en ambos criterios diagnósticos, es fundamental destacar que estas no son sustanciales. Es más, su nivel de concordancia es bastante alto, por lo que son una buena base para el diagnóstico de la ansiedad.

Igualmente, hay que tomar en consideración que, para diagnosticar un Trastorno de Ansiedad Generalizada, los síntomas deben manifestarse constantemente durante un periodo de 6 meses como mínimo.

Si te identificaste con alguno de los síntomas mencionados en este artículo, acude con un especialista en salud mental que pueda asesorarte y darte el tratamiento que necesitas.

Trastorno de ansiedad generalizada. Cuando la preocupación es incontrolable.

Es normal que algunas situaciones en tu vida te generen ansiedad, ya que los problemas cotidianos como la falta de dinero, problemas de salud, con la familia o con tu pareja te preocupan, pero ¿qué sucede cuando esta preocupación se va al extremo?

 

 

¿Qué es el trastorno de ansiedad generalizada?

 

 

Las personas que padecen de trastorno de ansiedad generalizada se preocupan extremadamente, llegando al punto de sentirse nerviosas por situaciones como las que ya mencionamos e, inclusive, por situaciones que aún no han sucedido, lo cual no les permite mantenerse concentradas en sus actividades.

Aunque este es un trastorno hereditario, aún se desconoce por qué algunas personas lo padecen y otras no. Analicemos algunas señales y síntomas que caracterizan este síndrome, que suele desarrollarse durante la adolescencia o la adultez temprana, aunque también los niños lo pueden padecer.

 

 

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1. Preocupación incontrolable

Este es un síndrome que puede dar tanto a niños como a adultos y, en el caso de los niños, estos suelen preocuparse excesivamente por su rendimiento escolar o en algún deporte que estén practicando, así como en un temor a que sucedan catástrofes como terremotos o conflictos.

En el caso de los adultos, su preocupación es con base en las situaciones diarias, tales como su estabilidad en el trabajo, temen perderlo de un momento a otro, les preocupa su salud, el no lograr cumplir con todas sus responsabilidades, el bienestar de sus hijos, etc.

 

 

2. Problemas para dormir

Los problemas para concentrarse sumados a la preocupación incontrolable hacen que dormir no sea tan fácil, generándote dificultad para dormir o para permanecer dormido, pues aun estando dormido la preocupación continúa.

 

 

3. Sentirte cansado

Aunque no parezca real, estar pensando en demasía en diferentes situaciones genera cansancio y esto hace que con frecuencia te sientas cansado, aun habiendo descansado.

 

 

4. Sentirte irritable o con nervios

Tienes problemas para controlar tus preocupaciones convirtiéndose en algo incontrolable y esto a su vez te produce sentimientos de nerviosismo, dificultad para relajarte, te sorprenden fácilmente o desarrollas movimientos nerviosos en tu cuerpo como tics o temblores.

 

 

5. Síntomas físicos

Tienes dolores de cabeza, dolores musculares o de estómago, dificultad para tragar, molestias inexplicables, ganas de ir al baño con frecuencia, sudas en demasía, te sientes mareado o sientes que te ahogas porque te falta el aire.

Todos estos síntomas te hacen difícil el rendimiento en tu vida diaria en todos los campos como el laboral, escolar o, aun peor, en la convivencia con tus familiares y amigos. Aun así, existen tratamientos para la ansiedad.

 

 

 

Qué es el trastorno de ansiedad generalizada

 

 

 

Tratamientos

Un tratamiento para la ansiedad muy común es la psicoterapia. También se usan medicamentos o una combinación de ambos, pero ya aquí es el doctor tratante el que decide cuál tratamiento te será de gran ayuda y según el caso, estos consisten en:

 

 

1. Psicoterapia

En especial se recurre a una llamada terapia cognitivo-conductual que te enseña diferentes formas de pensar, comportarte y reaccionar ante las diversas situaciones que se te presenten y así lograr reducir la preocupación incontrolable.

 

 

2. Medicamentos

Después de que el médico ya te ha hecho un estudio para determinar cuál sería el mejor tratamiento en tu caso y las dosis que se adapten a tus necesidades, puede recetarte diferentes medicamentos.

Tales medicamentos pueden ser inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS), benzodiazepinas, inhibidores de recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN) u otros medicamentos serotoninérgicos.

 

 

Sin importar el tratamiento que te dé el médico, no lo abandones tan pronto te sientas bien, o empieces a ver mejorías. Evita automedicarte y siempre acude a un especialista en el tema, ya que, si estas preocupaciones no son tratadas a tiempo, la posibilidad de que empeoren en vez de desaparecer es enorme.

 

¿Qué papel ocupa la psicoterapia para el tratamiento de la ansiedad?

Vivir con miedo, presión, inseguridad, desconfianza y nerviosismo es el pan de cada día de la sociedad contemporánea. Se llama ansiedad y afecta a 322 millones de personas en el mundo. Afortunadamente, existen tratamientos para este desorden mental, que incluyen medicamentos y psicoterapia, prometiendo disminuir los síntomas y el desarrollo del padecimiento.

 

 

Síntomas

 

 

Es una condición que paraliza tu cuerpo y no permite que tu mente deje de activarse con pensamientos obsesivos, oscuros y llenos de miedo. Las mujeres padecen mayormente esta patología en comparación con los hombres.

 

 

Características principales de la ansiedad:

 

 

  • Miedo.
  • Evasión de convivencia social.
  • Insomnio.
  • Fatiga.
  • Baja energética.
  • Estrés.
  • Irritabilidad.
  • Pensamientos de muerte.
  • Desvalorización.
  • Baja autoestima.
  • Episodios de crisis.
  • Depresión.
  •  Llanto.

 

 

Pareciera que no existe salida de la ansiedad cuando estás viviéndola, la mente no se detiene y las emociones toman el control de nuestros días. Es una enfermedad mental que va desgastando las ganas de seguir viviendo y repercute en la salud física.

 

 

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Tratamiento

 

 

Un tratamiento adecuado puede salvar tu vida y brindarte las herramientas que necesitas para avanzar y seguir adelante con felicidad. El acompañamiento psicoterapéutico ofrece herramientas para calmar los episodios de ansiedad.

Etimológicamente, psico significa espíritu, alma o ser, y terapia aquel que cuida del otro. Un psicoterapeuta trabaja de la siguiente manera:

 

 

  •  Escucha.
  •  Respeta.
  •  Ofrece compresión.
  •  Pone atención al paciente.
  •  Ayuda a encontrar soluciones a los problemas.

 

 

La ansiedad se puede dejar atrás cuando se decide retomar el camino de la vida, reestructurar las relaciones personales y enfocar la mente a avanzar y no estancarse en los miedos.

En México se registraron 6,808 suicidios en el año 2018 y las cifras han ido en aumento cada año, señalando la urgencia de tratar este padecimiento.

 

 

Tratamiento

 

 

Etapas del tratamiento

 

 

  • 1. Psicoeducación: Monitoreo del desarrollo de la ansiedad, identificar las emociones, conductas y pensamientos.
  • 2. Desarrollo de habilidades: Control de pensamiento y conductas.
  • 3. Utilizar las habilidades en casos de ansiedad.
  • 4. Avances: Evitar recaídas hasta concluir el tratamiento.

 

Llevar un acompañamiento terapéutico para poder controlar las crisis de ansiedad formula nuevas conductas y patrones de pensamiento. Es más fácil identificar cuándo viene el episodio de ansiedad y saber mantener la calma sin caer en el caos.

Los terapeutas ofrecen guías y un espacio para poder desbordar de manera segura los pensamientos y emociones que te afectan si estás en crisis. Muchas veces funcionan como un espejo, donde nos podemos ver reflejados al escuchar y observarnos desde afuera. Este proceso colabora en adoptar una nueva perspectiva de nuestro sentir y pensar, haciéndonos responsables de nosotros mismos.

Complementar la psicoterapia con acciones propias, fortalece y acelera el proceso de sanación. Te puedes apoyar con otros elementos:

 

 

  • Libros de autoayuda.
  • Grupos de apoyo.
  • Meditación.
  • Ejercicio.
  • Llevar un diario de pensamiento y emociones.
  • Desarrollar un plan de acción en pequeñas cuestiones de la vida: levantarse de la cama, escuchar música, salir al parque.

 

 

El propósito principal de atender la ansiedad es resolver desde la raíz los conflictos que atrapan la mente y paralizan con ataques de pánico al cuerpo. Aprender a reconocer los signos, las causas y las soluciones realmente atiende el problema, en lugar de solamente curar los síntomas pasajeros.

Sin lugar a duda, la ansiedad afecta la calidad de vida y este padecimiento afecta a quien se encuentre vulnerable. Se puede encontrar a los profesionales en instituciones públicas o prácticas privadas, en línea o redirigido por algún conocido. Lo importante es tomar la decisión ahora y atenderse cuanto antes.

La psicoterapia ofrece ser una gran solución para la ansiedad y su tratamientoofreciendo las herramientas que las personas necesitan para resolver los problemas sin afectar el desarrollo de su vida.

 

TAG Trastorno de Ansiedad Generalizada, qué es y cómo tratarla

¿Te sientes ansioso la mayor parte del tiempo por muchos motivos diferentes? ¿Ya casi no recuerdas cuándo estuviste relajado y tranquilo por última vez? ¡Cuidado! Puedes estar padeciendo una de las enfermedades psiquiátricas más comunes: el TAG o trastorno de ansiedad generalizada. En esta nota analizaremos qué es, cuáles son sus causas y cómo tratarla.

Síntomas y causas del TAG

El trastorno de ansiedad generalizada se caracteriza por una preocupación excesiva e incontrolable por varias cosas diferentes a la vez.

En realidad sentir ansiedad es normal, todos nos hemos sentido ansiosos alguna vez y hemos estado preocupados por alguna cosa en particular. Pero una vez que el problema desaparece, cesa la preocupación.

Sin embargo, las personas con TAG:

Se preocupan demasiado por asuntos menores y cuestiones de la vida cotidiana.

– Su zozobra es mucho mayor que la de otras personas.

– Tienen pensamientos negativos sobre algo que podría ocurrir.

– Una vez que comienzan a preocuparse ya no pueden dejar de hacerlo.

Estas características suelen estar acompañadas por síntomas como incomodidad física, fatiga, dolor muscular, problemas para dormir y dificultades para concentrarse.

Como bien lo explica la ADAA (Anxiety and Depression Association of America), entre el 3 y el 5 % de la población padece este trastorno. El riesgo es mayor en mujeres de entre los 30 y 59 años de edad.

Aunque no se conocen sus causas exactas, influyen factores biológicos, antecedentes familiares y experiencias estresantes a lo largo de la vida. También se relaciona con la existencia de hiperactividad en las áreas del cerebro relacionadas con emociones y comportamiento, o enfermedades crónicas dolorosas como la artritis.

Según la Organización Mundial de la Salud, la prevalencia de los trastornos mentales es cada vez mayor. Debemos estar atentos a sus signos y síntomas pues actualmente la posibilidad de padecer alguna de estas enfermedades está muy relacionada con el estrés de la vida cotidiana.

 

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¿Cuáles son los tratamientos para el TAG?

Hay varias opciones para el tratamiento del TAG. Estas estrategias pueden combinar sesiones de psicoterapia con medicamentos y cambios en el estilo de vida. Consulta con tu médico si puedes incluir terapias alternativas.

– Psicoterapia: el tratamiento de elección es la terapia cognitiva conductual. Su objetivo es cambiar pensamientos y comportamientos para que quienes la sufren aprendan a reconocer y controlar pensamientos ansiosos.

 

¿Cuáles son los tratamientos para el TAG?

 

– Medicamentos: por lo general se hace un plan de medicación a corto y largo plazo. Los medicamentos a corto plazo buscan relajar los síntomas físicos, como tensión muscular, dolor o calambres. El plan a largo plazo está compuesto por antidepresivos, algunas veces combinados con medicamentos contra la ansiedad.

– Cambios en el estilo de vida: el sedentarismo, la mala alimentación y hábitos como fumar o beber alcohol tienen una enorme influencia sobre el aumento del estrés y el malestar que pueden desembocar en el TAG. Los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a aliviar los síntomas de la enfermedad.

Se recomienda hacer ejercicio, llevar una dieta saludable, mejorar la calidad y cantidad de horas de sueño, y evitar los estimulantes y el consumo de alcohol.

– Terapias alternativas: entre las terapias alternativas se encuentran el yoga y técnicas de relajación. La fitoterapia nos ofrece distintas alternativas a partir de especies como la valeriana, con principios activos calmantes y relajantes, o la pasiflora, que contiene alcaloides y flavonoides de efecto sedante y analgésico.

Nuestras recomendaciones

Es importante saber que en el TAG los síntomas son acumulativos y el malestar es tan grande que puede interferir con tus actividades cotidianas, tu trabajo y tus relaciones con los demás.

Si sientes que no puedes controlar tu ansiedad, no lo dejes pasar. ¡Consulta con tu médico!

¿Existe un tratamiento eficaz para la ansiedad?

Sentir ansiedad durante distintas etapas de la vida es algo sumamente normal, pero cuando esta comienza a complicar la vida diaria de quien la padece, es necesario encontrar un tratamiento adecuado de manera rápida y efectiva. Existen diferentes tipos de ansiedad y tratamiento indicados de acuerdo al caso específico.

Este trastorno se identifica debido a los constantes y repentinos episodios de temor y preocupación intensos, que llegan al grado de ataques de pánico difíciles de controlar; estas crisis resultan muy angustiantes para el paciente, impidiéndole desarrollarse con normalidad en diferentes aspectos de su vida.

Por esa razón ampliaremos tus conocimientos acerca de los tratamientos que se suelen seguir para combatirla.

 

Ansiedad y tratamiento

Se trata de un estado emocional que puede afectar a toda la población sin importar género, edad o país de procedencia, aunque se intensifica en personas que sufren otros trastornos de índole mental o que se encuentren atravesando por circunstancias desfavorecedoras en su vida.

Algunas de las consecuencias del trastorno abarcan el deterioro en las relaciones sociales y familiares, imposibilidad para desarrollarse correctamente en el ámbito profesional o realizar tareas que antes resultaban sencillas, como hacer las compras o pasear al perro.

Cabe recalcar que es necesario acudir con un especialista, puesto que, como lo hemos mencionado, existen diferentes tratamientos de acuerdo al grado presente en cada persona, el cual puede ser no farmacológico, farmacológico o mixto.

 

Tratamiento no farmacológico

Este tratamiento, como su nombre lo indica, no hace uso de ningún fármaco para su recuperación. Se suele acompañar de psicoterapia, la cual ayudará al paciente a encontrar mejores formas de focalizar su energía y reducir su proclividad; algunas veces, intentando profundizar en las causas de la misma. Esto ayudará a la persona a tener un mayor control sobre la enfermedad.

Es muy útil para pacientes con TAG (trastorno de ansiedad generalizada), fobia social, trastorno de pánico, trastorno obsesivo compulsivo y fobias a elementos específicos. Un método muy efectivo para combatir este diagnóstico es la terapia cognitivo conductual, mejor conocida como TCC. Esta terapia puede ayudar, entre otras cosas, a:

– Reconocer y de ese modo reemplazar aquellos pensamientos que puedan provocar pánico.

– Manejar el estrés en situaciones clave y aprender a relajarse cuando los síntomas vuelvan a presentarse.

– Tomar control sobre la forma distorsionada con la que se percibe la realidad y de ese modo desvanecer ideas obsesivas que la originan.

Existe, dese luego, la opción de ofrecer al paciente algunas hierbas aromáticas que promueven un estado de relajación; tales como tomillo, hierba de San Juan, Romero y Citronela.

Sus efectos pueden variar de acuerdo a cada persona e intensidad de los síntomas.

 

¿Existe un tratamiento eficaz para la ansiedad?

 

Tratamiento farmacológico

El médico es quien deberá suministrar el medicamento apropiado para cada persona de acuerdo a la edad, si ya tiene un tratamiento previo, si presenta ideas suicidas o ha intentado cometer suicidio, la tolerancia a ciertas fórmulas, embarazo, entre otros.

Es imprescindible que, una vez te encuentres bajo tratamiento farmacológico no lo suspendas bajo ninguna circunstancia, ya que podrías correr el riesgo de sufrir los síntomas relacionados con la abstinencia.

 

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Tratamiento mixto

Este tratamiento hace uso de psicoterapia, terapias grupales (si el especialista lo considera pertinente) y un sistema de fármacos. Se trata de un tratamiento que, gracias a su eficacia, se ha convertido en el más empleado por los expertos. Usualmente culmina en un plazo máximo de cuatro a seis meses, en sesiones de una a dos horas durante los días que el médico considere pertinentes.

Recuerda solicitar ayuda en cuanto percibas los síntomas, evitar el consumo de drogas o alcohol y mantenerte cerca de quienes te aman. Se puede controlar la ansiedad con tratamiento adecuado y oportuno. No dejes pasar mucho tiempo antes de pedir ayuda.

Conoce las consecuencias de padecer ansiedad

La ansiedad es una emoción que se manifiesta ante algún episodio de estrés o tensión, funciona como un mecanismo de alerta que puede producir sensaciones muy intensas y desagradables, llevando al paciente a creer que esta sufriendo un ataque al corazón. Sin un tratamiento a tiempo para la ansiedad, la activación emocional que producen los síntomas puede llevarnos a desarrollar otros problemas de salud.

 

Por lo anterior, enumeramos las diez consecuencias más importantes de sufrir trastorno de ansiedad:

 

Problemas de garganta: En momentos de ansiedad la voz puede volverse ronca, así mismo, los altos niveles de estrés hacen que los fluidos se desvíen hacia zonas fundamentales del cuerpo, lo que provoca espasmos en los músculos de la garganta, produciendo resequedad y dificultades para tragar la saliva o los alimentos.

 

Reacciones del hígado: Cuando el cuerpo pasa por situaciones de estrés, el sistema suprarrenal produce una cantidad excesiva de la hormona de estrés llamada cortisol, haciendo que e hígado produzca más glucosa, es decir, más azúcar. Para las personas que sufren diabetes, puede representar graves problemas de salud.

 

Reacciones cutáneas: Ante una situación de estrés el sistema nervioso simpático envía más sangre a los músculos, lo que acelera el envejecimiento de la piel y aumenta la transpiración e inflamaciones. El flujo sanguíneo también puede provocar enrojecimiento de las mejillas.

 

La actividad del Bazo: El bazo libera glóbulos blancos y rojos adicionales con el fin de distribuir más oxigeno en el cuerpo ante una situación de estrés.

 

Tensión en los músculos: Ante la ansiedad el cuerpo se tensa de manera natural, creando presión en los grupos musculares. La ansiedad crónica suele llevar al límite esta tensión, provocando rigidez en los hombros, dolor en el cuello, dolor de cabeza e incluso migraña.

Corazón: La ansiedad o estrés crónico pueden llevar al paciente a correr más riesgo de sufrir problemas cardiovasculares, producidos por el aumento constante del ritmo cardíaco. La ansiedad a largo plazo está relacionada con la hipertensión, la arritmia, los derrames y los ataques del corazón.

 

Los pulmones: Algunos estudios han demostrado el vinculo entre la ansiedad y el asma, ya que las personas que padecen asma tienen más posibilidades de sufrir ataques de pánico.

 

El cerebro: Lo primero que se activa ante un ataque de ansiedad es la respuesta psicológica a dicha condición, afectando a diferentes áreas del cerebro determinantes para la memoria de corto y largo plazo. El estrés crónico puede activar de manera constante el sistema nervioso, y así mismo otros sistemas del cuerpo, generando fatiga y poca energía.

 

Sistema inmunitario: Se ha descubierto que, ante situaciones de estrés, el paciente tiene más posibilidades de sufrir gripe o congestión, debido a que es más vulnerable a las infecciones.

 

Estómago: A largo plazo, la ansiedad puede afectar los intestinos y la abstracción de nutrientes, provocando ardores, hinchazón, diarrea, incluso a veces la falta de control de los esfínteres. La ansiedad también puede alterar el metabolismo, la persona puede presentar obesidad.

 

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De modo que, si las consecuencias físicas de la ansiedad asustan, las psicológicas pueden llegar a ser aun más graves. Algunos síntomas como la inseguridad o el temor pueden llevarnos a una situación de aislamiento social o a mantenernos dentro de la casa debido al miedo.

 

La consecuencia psicológica más frecuente de la ansiedad es la depresión, seguida del trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de pánico o fobias.

 

Por último, es indispensable tratarse con un especialista, puesto que todo lo anterior puede afectar gravemente nuestras relaciones sociales, laborales y familiares. Esta ruptura con nuestras relaciones más importantes nos puede llevar a adicciones, como el alcohol y las drogas, afectando gravemente nuestra calidad de vida.

 

¿Qué es una crisis de ansiedad?

Todos los seres humanos vivimos la ansiedad como una emoción que responde a momentos de tensión. No obstante, no todas las personas sufrimos trastornos de ansiedad. Un paciente que sufre este trastorno experimenta miedo o niveles de estrés muy altos que pueden llegar incluso a paralizarle. Un tratamiento contra la ansiedad es de gran ayuda, ya que evita que el paciente sufra una crisis de ansiedad o ataque de pánico.

 

Consideremos ahora, qué es una crisis de ansiedad, cuáles son los síntomas y qué debemos hacer ante una de estas crisis.

 

¿Qué es una crisis de ansiedad?

 

Una crisis de ansiedad se presenta cuando el paciente sufre manifestaciones corporales, como: taquicardia, respiración rápida, acompañada de un suspiro de vez en cuando, sudoración, escalofríos, temblor, sensación de vacío en la boca del estómago, visión borrosa, tensión muscular, etc., también puede sentir una intensa conmoción, acompañada de una grave sensación de pérdida de control o de estar muriéndose.

 

Según un estudio publicado por la Sociedad Internacional de Trastornos Afectivos, más del 10% de la población adulta ha sufrido uno de estos ataques. Las crisis de ansiedad también se conocen como ataques de ansiedad o ataques de pánico, en resumidas palabras, una crisis es una reacción emocional de alarma, que llega a provocar miedo. Este miedo que se presenta durante estos ataques corresponde al desconocimiento de los síntomas.

 

Una particularidad que cabe resaltar, es que los síntomas de estos ataques son parecidos a la angustia que produce presentar una exposición, una cita de trabajo, o un examen, con la diferencia que las crisis se presentan sin tener razones aparentes, haciendo que la persona experimente miedo debido el desconocimiento de lo que le está pasando, y este miedo a su vez alimenta los síntomas, tornándose la situación en una especie de circulo vicioso. Por ejemplo: Un paciente que experimente taquicardia, puede creer que esta teniendo un ataque al corazón, el miedo ocasionado por lo anterior prolonga o aumenta la taquicardia.

 

Veamos ahora, cuáles son los síntomas de una crisis de ansiedad:

 

Síntomas de una crisis de ansiedad

 

  • Incremento brusco de la sensación de ansiedad o miedo.
  • Palpitaciones fuertes.
  • Sudoración.
  • Sensación de estar fuera de la realidad.
  • Sensación de estar fuera de sí mismo.
  • Temor a morir o a perder el conocimiento.
  • Opresión de tórax.
  • Entumecimiento u hormigueo.

 

Para que se reconozca una crisis de ansiedad el paciente debe experimentar el síntoma principal que es el incremento brusco de la sensación de ansiedad y miedo, más cuatro de los síntomas anteriormente mencionados. Durante una crisis todos estos síntomas aparecen de manera brusca y de forma repentina. La duración de esta depende del control de los síntomas por parte del paciente o del tiempo en que se demore en distraerse.

 

La mayoría de tratamientos para la ansiedad incluyen toma de medicamentos y psicoterapia, los medicamentos tomados en el momento adecuado pueden evitar que los pacientes con trastorno de ansiedad experimentes estas crisis.

 

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¿Qué podemos hacer frente a una crisis de ansiedad?

 

Lo primero que debemos hacer es intentar que el paciente se distraiga de los síntomas que esta experimentando, para esto se recomienda:

 

  • Mantener al paciente en una conversación activa. Esto es muy difícil, puesto que cualquier persona en esta situación lo que intentará es tratar de sobrevivir a lo que le esta pasando, el reto consiste de hacerlo hablar.

 

  • Es importante que el paciente entienda que lo que le esta pasando no llegará a hacerle daño, hay que procurar que entienda que esos mismos síntomas los sentimos ante situaciones habituales o que hacen parte de nuestra cotidianidad.

 

  • Hacer que la situación sea normal, es decir, no llamar la atención respecto de lo que esta pasando y evitar que las personas alrededor se den cuenta de lo que está pasando.

 

Para finalizar, es de suma importancia que los pacientes con trastorno de ansiedad tengan claro que ante una crisis de ansiedad lo primero que van a intentar hacer es recuperar el control, esta necesidad genera angustia y esta angustia hace que los síntomas sigan existiendo, atrapándolo en una situación sin salida. Consultar un especialista e informarse todo lo posible sobre los síntomas puede ser de gran ayuda a la hora de enfrentar cualquier crisis de pánico o de ansiedad que se presente.

 

¿En qué consisten los tratamientos para la ansiedad?

Un tratamiento para la ansiedad es un conjunto de medios que se utilizan para tratar la enfermedad, llegar a la esencia de lo que desconocemos de la misma y transformarla.

 

Ahora bien, revisemos el concepto de ansiedad:

 

La ansiedad es una emoción como lo son la alegría, la tristeza, o el miedo. Aparece de manera automática como una reacción ante situaciones de cambio, cuando enfrentamos un escenario difícil o al sentirnos preocupados. La podemos experimentar en distintas situaciones y con distinta intensidad a lo largo de nuestra vida. En algunos casos, más allá de ser una reacción normal llega a ser una respuesta adaptativa, debido a que consigue que nuestro cuerpo y nuestra mente este en constante estado de alerta en la cual tomar decisiones o estar pendiente de los detalles sea más difícil.

 

La reacción ante los eventos de la vida anteriormente mencionados es más sencilla si los niveles de ansiedad son moderados, no obstante, hay ocasiones en los que la ansiedad o bien aparece con mucha frecuencia o bien aparece con mucha intensidad, llegando a bloquear directamente a la persona.

 

En tales casos efectivamente podemos estar ante un problema de ansiedad y esto puede generar un gran malestar en la persona que lo experimenta.

 

Algunas veces la ansiedad aparece como un síntoma aislado, pero en otras la ansiedad es el factor común de otros trastornos, por ejemplo, las fobias de todo tipo. La ansiedad también es el síntoma principal cuando se trata de un problema de pensamiento obsesivo compulsivo o los problemas de timidez.

 

En el caso de la ansiedad generalizada en el que la persona tiene muchas preocupaciones que son insistentes en su cabeza, existe el recurso farmacológico, siendo muy útil y muy interesante, pero también es verdad que en otros tantos los fármacos no ayudan a enfrentarse al problema y no lo soluciona, siendo además altamente peligroso para el paciente, debido a que desencadena muchas veces en una adicción poco favorable para tratar el problema de raíz.

 

En líneas generales y una vez que se ha llevado a cabo un proceso de evaluación en el que efectivamente se determina que estamos ante un problema de ansiedad, hay tratamientos o procedimientos que se pueden seguir, siempre y cuando sean indicados por el especialista.

 

A continuación, veremos los tratamientos más comunes para tratar la ansiedad:

 

  • Tratamiento psicofarmacológico: Actúa químicamente sobre los sistemas de neurotransmisión tratando de regular la actividad de determinadas áreas del sistema nervioso implicadas en el trastorno a tratar, en este caso: la ansiedad.

 

Para el tratamiento de la ansiedad se emplean dos tipos de fármacos: los ansiolíticos y los antidepresivos. Los ansiolíticos producen un efecto tranquilizante, actúan reduciendo los síntomas de ansiedad en cuestión de minutos y disminuyendo tanto la intensidad como la frecuencia de los episodios de angustia.

Los antidepresivos reestablecen las funciones primordiales de los neurotransmisores, de manera que, aunque no resolveremos nuestros problemas si tenemos una oportunidad de observar la realidad desde otro punto de vista más objetivo y sereno para tomar después las decisiones más apropiadas.

 

No olvidemos que el tratamiento psicofarmacológico tiene como la mayoría de tratamientos algunas contraindicaciones, tales como: alteraciones en la concentración y de atención, náuseas, dolores de cabeza, incremento transitorio de la ansiedad y dependencia.

 

  • Psicoterapia: Consiste principalmente en eliminar los temores que pueden dar lugar a síntomas somáticos que el paciente percibe, así como reducir las interpretaciones erróneas de las diferentes sensaciones corporales, junto a la anulación de las conductas que provocan ansiedad o angustia.

 

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Algunos especialistas usan tratamientos combinados, logrando excelentes resultados a corto y mediano plazo, obteniendo efectos mucho más rápido que si se abordan tratamientos psicofarmacológicos o psicoterapéuticos por separado.

 

Para quienes padecen ansiedad, más allá de aclarar si se cura o se mejora, se puede controlar o es crónica, las cuestiones básicas son dos: por un lado, si la ansiedad genera problemas importantes de salud, y por otro lado, si resulta incapacitante, de modo significativo, respecto de los proyectos de la persona o el mantenimiento de su equilibrio social.

 

También debemos tener en cuenta que, en algunos casos, la ansiedad coexiste con otros trastornos, lo que condiciona su evolución y la respuesta a los tratamientos.

 

 

Tipos de Ansiedad

La ansiedad es un estado emocional normal y común entre la población, incluso todos en algún momento hemos llegado a sentirla, ya que, en la mayoría de los casos, se presenta ante situaciones inesperadas, de miedo, estrés, incertidumbre o tensión. A continuación, le contamos de que se trata y 7 tipos de ansiedad existentes.

 

La ansiedad es una sensación que viene acompañada de sentimientos y pensamientos llenos de temor y sufrimiento ante una situación real o supuesta, que imagina que va a suceder. Esta se presenta en momentos específicos y temporales, pero en algunos casos se convierte en un trastorno que perdura y domina nuestras vidas, en este caso es indispensable buscar ayuda médica para definir un tratamiento para la ansiedad.

 

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Decir “trastorno de ansiedad” significa que sus consecuencias han llegado a afectar el correcto funcionamiento en aspectos de la vida de quien la padece, ya sea en sus relaciones sociales, familiares o laborales. Pues, en este caso se provoca un nivel de angustia e inestabilidad tal que deteriora la cotidianidad de las personas.

 

Cabe mencionar que con un tratamiento para la ansiedad adecuado, quien la padece puede aprender a controlar los síntomas y alcanzar una mejor calidad de vida. Sin embargo, cada persona reacciona de manera diferente, así que se han establecido distintos tipos de ansiedad que explicaremos a continuación:

 

Trastorno de ansiedad generalizada (TAD)

Es una sensación de preocupación constante y difícil de controlar, que no depende de situaciones de estrés, sino que aparece en cualquier momento, incluso, quien la padece puede no saber el motivo ni la causa. Tiende a interferir en el día a día ya que la persona siente siempre que algo malo sucederá.

 

Mutismo selectivo

Es usual en momentos de nerviosismo al momento de interactuar con desconocidos, en esa situación se tiene incapacidad para iniciar conversaciones o responder a ellas. Sin embargo, estas personas pueden comunicarse sin problema, siempre y cuando se encuentren en un entorno familiar.

 

Trastorno de pánico

Un ataque de pánico consiste en un trastorno debilitante, pues produce una sintomatología aguda, donde las personas experimentan sensaciones de muerte o ahogo, causando problemas psicológicos y físicos. Estos suelen durar entre 10 a 30 minutos, varias veces al día provocando agotamiento.

 

Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

Hay pensamientos ansiosos que interfieren en el comportamiento humano, lo cual, en algunos casos, puede ser positivo. El TOC se caracteriza porque llegan pensamientos intrusivos que llevan a la persona a realizar rituales compulsivos como solución, por ejemplo, lavarse las manos varias veces al día para evitar contagiarse.

 

Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT)

Aparece a raíz de una situación traumática que ha provocado altos niveles de estrés psicológico, la persona revive el momento una y otra vez, experimentando pesadillas, ira, irritabilidad, etc.

 

Agorafobia

Se asocia al miedo de estar en espacio abiertos, produce angustia al sentirse desprotegido e indefenso, quienes sufren de este trastorno tienden a encerrarse en casa como tratamiento para su ansiedad.

 

Ansiedad por separación

Es un complejo más frecuente en niños, y consiste en un fuerte miedo al separarse físicamente de alguien con quien se tiene un vínculo estrecho.

 

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Sufrir de algunos de los trastornos antes mencionados requiere un cuidado especial, pues los eventos crónicos pueden llevar a buscar soluciones drásticas e irreversibles, por este motivo recomendamos que se acuda a un especialista para que establezca un tratamiento para la ansiedad que ayude a mejorar la calidad de vida. Si tiene dudas al respecto, contáctenos para resolver sus inquietudes.

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