5 ejercicios sencillos para problemas del lenguaje

Por medio del lenguaje podemos expresar nuestras ideas y comunicarlas a los demás, hacer que nos entiendan y, a su vez, entender lo que quieren decirnos. Por eso, para cualquier padre es fundamental que los niños puedan expresar sus ideas sin ningún problema. Sin embargo, son muchos los niños que padecen problemas del lenguaje, lo cual no quiere decir que sean menos inteligentes o no comprendan bien las cosas.

 

Lo cierto es que los trastornos de lenguaje son muy comunes durante la niñez. Por eso es importante tener en cuenta que, para que el niño pueda superar estos problemas, es necesario que, además de la ayuda profesional que reciba, también cuente con el apoyo de los padres. Ellos, por medio de juegos y ejercicios especiales, pueden ayudarle a mejorar su lenguaje.

 

1. Repetición de frases y palabras

 

Se trata de uno de los ejercicios más sencillos y a su vez más efectivos para que el niño pueda aprender a decir las palabras correctamente. Lo único que tienes que hacer es pedirle al niño que repita las palabras o frases que tú digas lentamente, para que el niño pueda escucharlas claramente y a su vez tratar de pronunciar todos los fonemas.

 

Este ejercicio también puede ser muy divertido para el niño si lo combinas con trabalenguas o cuentos cortos. Además de esto, es importante que también los demás miembros de la familia se comuniquen frecuentemente con el niño, para de este modo poder ayudarlo a aprender nuevas palabras y la manera adecuada de pronunciarlas.

 

 

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2. Ejercicios de silencio

 

Se trata de un ejercicio en el cual lo principal es realizar sonidos que el niño pueda captar para luego preguntarle cuál fue el sonido que escuchó. Por medio de este ejercicio, se les facilita a los niños el distinguir la duración e intensidad de los sonidos que escuchan, además de que mejoran en su capacidad para localizar los sonidos. Para que este ejercicio pueda ser realmente efectivo, es necesario que lo realices en una habitación en la que no haya ningún tipo de ruido, pues de ese modo el niño podrá concentrarse mejor.

 

Juegos divertidos que ayuden a estimular el lenguaje

 

 

3. Juegos divertidos que ayuden a estimular el lenguaje

 

Hay juegos que, dependiendo de la edad que tengan los niños, pueden ser mucho más divertidos y a su vez pueden ayudar a trabajar mejor estos problemas. Uno de esos juegos es el ahorcado. Por medio de este juego, el niño trabaja principalmente el vocabulario y la memoria.

 

4. Implementar la lectura

 

Leer es un excelente ejercicio para que los niños puedan mejorar su lenguaje. Por medio de la lectura, los niños van aprendiendo nuevas palabras, cómo suenan y la forma correcta de decirlas. Gracias a la lectura, se les facilita pronunciar las palabras más difíciles de decir para ellos; además se fomenta su creatividad y se estimula la imaginación.

 

5. Ejercicios faciales

 

Son muchos los ejercicios que se pueden hacer para ayudar a los niños a mejorar los problemas que tienen con el lenguaje. Algunos más sencillos que otros, pero, sin duda alguna, todos muy efectivos para ayudar a tratar ese problema.

 

Inflar las mejillas y luego desinflarlas es uno de esos ejercicios. Además, también suele ser muy divertido para los niños, pues se pueden alternar las mejillas o incluso retener un poco de agua en la boca y luego ir soltándola lentamente.

 

Es importante que tomes en cuenta que, para que estas dificultades con el lenguaje puedan ser resueltas al 100 %, es necesario prestarle atención al desarrollo del niño. Cada uno de ellos es único y presentará variaciones en el desarrollo del habla muy distintas entre sí.

 

 

 

¿Cuándo debo llevar a mi hijo al neuropediatra?

La mayoría de los padres, en especial si son primerizos, están muy pendientes del desarrollo de sus bebés y niños pequeños. En realidad no hay edades exactas para alcanzar el dominio de las habilidades básicas; lo importante es que ese avance sea progresivo. Pero si te parece que tu hijo tiene dificultades de desarrollo o problemas evidentes del sistema nervioso, quizás sea el momento de consultar con un neuropediatra en CDMX.

 

¿Cuándo solicitar una consulta con el neuropediatra?

 

Para comenzar, digamos que el neuropediatra forma parte del equipo de atención pediátrica, y que debe ser el médico de atención primaria quien evalúe y determine la necesidad de una consulta.

 

De manera que si tienes preocupaciones respecto del desarrollo del bebé o niños pequeños, es necesario comentarlas con el pediatra que lo atiende habitualmente. Será este quien evalúe y determine la necesidad de una consulta con el especialista.

 

Más allá de los casos en los que se identifica el riesgo de daño neurológico, como recién nacidos de muy bajo peso, convulsiones, malformaciones u otras situaciones que el pediatra puede determinar, se recomienda realizar una evaluación del neurodesarrollo tres veces durante el primer año de vida, a los 18 meses, entre los tres y cuatro años de edad y al comenzar la edad escolar. Estos momentos representan los hitos del desarrollo en los que es decisiva una intervención oportuna.

 

Casos más frecuentes y estudios que se realizan

 

La neurología pediátrica se dedica al diagnóstico y tratamiento de afecciones neurológicas, es decir, problemas de la médula espinal, el cerebro, el sistema nervioso y problemas musculares. Recordemos que las especialidades pediátricas atienden a tus hijos desde que nacen hasta los 18 años de edad.

 

Según The Child Neurology Foundation los casos más frecuentes son: en un 40 a 50%, epilepsia; 20%, problemas de retraso en el desarrollo, aprendizaje o comportamiento, y 20%, migraña o dolor de cabeza. Solamente el pequeño porcentaje restante está compuesto por enfermedades raras o inusuales.

 

Las pruebas o estudios más comunes que pueden indicar los neurólogos pediátricos son:

 

  • Electroencefalograma: para comprobar la actividad eléctrica del cerebro o en caso de convulsiones o epilepsia.
  • Resonancia magnética o tomografía computarizada: son estudios de imágenes para comprobar la actividad del cerebro y la columna vertebral. Se utiliza en caso de afecciones genéticas.
  • Punción lumbar: se toma una muestra del líquido cefalorraquídeo, para buscar signos de infecciones o inflamación.
  • Análisis de sangre: se utiliza para detectar desde signos de infección o inflamación hasta trastornos genéticos.

 

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¿Cómo se desarrollan la consulta y el tratamiento?

 

Cómo se desarrollan la consulta y el tratamiento

 

 

La derivación al neuropediatra puede resultar un poco intimidante… ¿Es tu caso? Déjanos decirte que en la actualidad los pediatras especializados en problemas del sistema nervioso cuentan con muchos recursos para lograr la rehabilitación física, cognitiva y emocional de sus pequeños pacientes.

 

En primer lugar el neuropediatra escuchará tu relato y seguramente te hará algunas preguntas sobre el problema, para luego decidir los estudios a realizar. Así podrá avanzar en un diagnóstico y más adelante en el tratamiento a seguir.

 

En todo momento trabajará en equipo con el pediatra de tu hijo, y también con auxiliares como fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos y otros especialistas pediátricos.

 

Los problemas neurológicos en la infancia requieren atención continua y seguimiento, pero su éxito se basa, fundamentalmente, en la participación de la familia.

 

Conclusiones

 

Los padres y otros integrantes de la familia como hermanos y abuelos son piezas clave para ayudar a los niños con problemas neurológicos a superar sus dificultades y desafíos.

 

La crianza amorosa en un hogar cálido, la dedicación y el aprendizaje para estimular a los bebés con dificultades y ayudarlos a mejorar son tanto o más importantes que los medicamentos y tratamientos clínicos. ¡Recuérdalo!

 

 

 

¿Qué tipo de enfermedades trata el neurólogo?

 

Algunos seres humanos pueden presentar diversos trastornos del sistema nervioso desde que nacen hasta los 18 años, etapa en que dicho sistema ha llegado a cierta madurez. Estos trastornos son los que atiende un neurólogo pediatra.

 

La neuropediatría es una disciplina del conocimiento que se especializa en estudiar los diferentes aspectos que se reúnen en el funcionamiento correcto de los niños para un desarrollo y maduración de sus capacidades basadas en el desarrollo neurológico.

 

Esta rama del conocimiento tiene también subespecializaciones como la neurología crítica (UCI neonatal y UCI pediátrica). Todas ellas afectan el ámbito social y educativo de los niños.

 

Algunos padecimientos que trata un neurólogo pediatra

 

Entre las diversas alteraciones del sistema nervioso que pueden presentarse desde muy temprana edad se encuentran las siguientes:

 

  1. Epilepsia. Esta enfermedad causa episodios de alteración transitoria y repentina del cerebro, quienes la padecen sufren convulsiones periódicas. Se da cuando las neuronas tienen una anómala actividad eléctrica o se sufre de una malformación en el sistema nervioso. Puede ser de carácter hereditario o debido a un traumatismo.
  2. Parálisis cerebral infantil (PCI). Es un conjunto de trastornos crónicos que impiden la autonomía de movimientos. El individuo que la padece es afectado en su motricidad, la postura de su cuerpo, y puede también presentar problemas tanto en visión, como en lenguaje y audición.
  3. Prematuridad. Cuando un ser humano nace antes de las 37 semanas de gestación es posible que presente daños debido a la inmadurez de sus órganos, incluso de manera general.
  4. Retraso mental o discapacidad intelectual. La persona no tiene una inteligencia global eficiente y se puede deber a muy diversas situaciones.
  5. Trastornos del sueño. Cuando alguien no puede dormir bien se producen leves trastornos neurológicos que es necesario tratar porque crean un círculo vicioso, al no atenderlos alientan dichas alteraciones.
  6. Trastorno déficit de atención por hiperactividad (TDAH): Es un trastorno de la conducta, que se traduce en intolerancia a la frustración, hiperactividad e incapacidad de concentrarse con facilidad ante los estímulos. Es uno de lo principales problemas que provocan un bajo rendimiento escolar en los estudiantes.
  7. Autismo. Se caracteriza por presentar dificultades de comunicación y por lo tanto interactuar socialmente con su entorno.
  8. Síndrome de Asperger. Es una variante más sutil del autismo.
  9. Cefalea. Se trata de dolores de cabeza que en ocasiones comienzan desde pequeño y se hacen intensos durante la adolescencia.

 

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Diez síntomas para identificar trastornos del sistema nervioso

 

Diez síntomas para identificar trastornos del sistema nervioso

 

A partir de la lista de trastornos mencionados podemos establecer una lista de síntomas que pueden indicarnos cuando pueden requerir atención especializada nuestros hijos:

 

  1. Presencia de signos muy evidentes de retraso mental.
  2. Manifestaciones de dislexia y otros trastornos del aprendizaje.
  3. El niño o niña tiene constantes dolores de cabeza.
  4. El pequeño o pequeña no escuchan. No se interrelacionan con facilidad y mantienen más cercanías con lo inanimado.
  5. Cuando los médicos detectan una malformación cerebral.
  6. Cuando se diagnostica algún problema en el sistema nervioso
  7. El niño es hiperactivo y presenta un déficit de atención.
  8. Podemos intuir que su desarrollo motor no es el adecuado, le cuesta trabajo y es lento en realizar funciones básicas de movimiento.
  9. Detectamos que no puede hablar, que existe un trastorno de lenguaje.
  10. Las convulsiones y ausencias se presentan como parte de las crisis epilépticas.

Visita a un neuropediatra: la prevención nunca está de más

 

Varios de los trastornos mencionados deben identificarse lo antes posible, cuando el niño o niña está recién nacido, para atenderlos cuanto antes. Otros de estos trastornos se presentan durante el desarrollo infantil, de ahí que las visitas con los pediatras de manera esporádica sean importantes.

 

 

Métodos de estimulación temprana ¿son efectivos?

Existe un proceso natural entre madre e hijo que inicia en la concepción. Al nacer, ella lo toma en sus brazos, lo desliza a su pecho y empieza a desarrollar una estimulación temprana en su bebé.

 

Este es un buen comienzo, pero es importante continuar satisfaciendo las necesidades inmediatas que tendrá el pequeño recién nacido, ya que de eso dependerá su desarrollo productivo en la sociedad.

 

Estimulación temprana: qué es y cómo funciona

 

Consiste en interactuar con el bebé desde el vientre, creando así vínculos afectivos y emocionales con su exterior. Hacer eso fortalece desde la infancia su sistema físico, emocional e intelectual.

 

Según la Doctora Constanza Segura Otálora, del programa Children´s Sport, lo más importante durante los primeros años de vida del infante es proporcionarle estímulos y apoyos que ayuden a la maduración de sus sentidos.

 

Por ello si buscas que tu hijo desarrolle habilidades principales, la estimulación te ayudará centrándose en potenciar las destrezas  motrices al vez de completar las demás áreas que apoyan su desarrollo mental y socioemocional.

 

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Cinco métodos prácticos y funcionales

 

Es evidente que en el desarrollo del niño hay etapas específicas en las que puede aprender mejor, por ello la estimulación temprana puede valerse de los siguientes medios:

 

1. Estimulación motriz

Ayuda a coordinar sus músculos con los sentidos visual y auditivo, además le brinda al bebé la posibilidad de que pueda mover mejor su cuerpo. Puede emplearse el uso de instrumentos musicales, música para bailar o algún ejercicio sencillo.

 

2. Estimulación del lenguaje

Ayuda a que comprenda mejor lo que se habla a su alrededor. Por ejemplo, al leerle un cuento el niño entiende de mejor manera lo que escucha y a su vez desarrolla su habla. Se puede utilizar canciones, fotos, marionetas o hasta su teléfono inteligente con la debida supervisión.

 

3. Estimulación cognitiva

Tiene como objetivo potenciar la capacidad de razonar de su bebé. Por eso, todos los métodos que se empleen deben buscar hacer al niño pensar y moverlo a expresarse. Con un pequeño de hasta ocho años,  puedes implementar preguntas sencillas. Por ejemplo, se le puede pedir que mencione dónde están y el nombre de las partes de su cuerpo. Ya con un niño más grande sería compartir datos curiosos.

 

4. Estimulación social

Se basa en brindarle la guía para que él niño aprenda a distinguir cuándo es bueno el apoyo de otras personas y cómo manejar los problemas. Enséñele a compartir sus juguetes con otros niños, ser generoso en fiestas con sus amiguitos, primos y demás familiares, así como a recoger sus juguetes cuando termine de jugar.

 

5. Estimulación de desarrollo personal

Se enfoca en fortalecer aspectos básicos, como ser independiente frente a situaciones comunes. Se le motiva a decidir dónde quiere estar y por qué, a que exprese lo que siente y,  sobre todo, lo que necesita.

 

Algunos bebés necesitan más tiempo que otros pues sus patrones de desarrollo son distintos. Actualmente hay centros de estimulación temprana enfocados en ayudar a desarrollar lo antes mencionado.

 

 

Cinco métodos prácticos y funcionales

 

 

¿Son estos métodos efectivos?

 

Quizás se pregunte qué tan efectivos son estos métodos. Estudios demuestran que todos los niños tienen un 95 % de habilidades básicas, un 50 % en habilidades avanzadas y, en su mayoría, un 10 % en habilidad superior.

 

Lo antes dicho deja claro que solo se requiere de hacer que el potencial del infante se desarrolle a través de las técnicas que se han mencionado y otras más que existen.

 

En conclusión, las técnicas de estimulación en los infantes mejoran día a día. Así que debemos aprovechar todos los medios para impulsar las habilidades del niño y fomentar su desarrollo personal.

 

 

¿Qué es el CPAP y para qué sirve?

La terapia de presión positiva sobre las vías respiratorias, abreviada en inglés CPAP, está entre uno de los tratamientos más comunes para la apnea del sueño. Esta terapia utiliza un aparato que consiste en colocar una máscara en la nariz del paciente para lograr una presión positiva continua en las vías respiratorias y con esto evitar los ronquidos y otros síntomas.

 

¿Cuándo se debe usar regularmente la presión positiva?

Los médicos suelen recomendar el uso de la presión positiva sobre las vías respiratorias cuando el paciente presenta síntomas de apnea moderada a severa. Por ende, el paciente deberá valorar su calidad de vida para usar este método terapéutico.

 

Uno de los problemas que el paciente suele encontrar al decidir usar este método es la incomodidad al momento de estar en su cama. Esto debido a que quita independencia al movimiento durante el sueño. Cuando dormimos generalmente nos movemos de un lado hacia otro en busca de la posición más confortable. Esto es uno de los puntos en que el paciente se verá puesto a prueba las primeras noches de uso.

 

Los médicos calificados especialistas del sueño afirman que se debe tener paciencia para que logre adaptarse a este nuevo estilo de vida, ya que con el tiempo todos terminan acostumbrándose.

 

De esta manera garantizan obtener un mejor nivel de vida suprimiendo los trastornos que implican no tratar la apnea del sueño.

 

El médico deberá hacer un ajuste de la presión positiva que cada paciente debe usar. Este ajuste va respaldado por un estudio polisomnográfico que generalmente se obtiene de la primera noche de uso. Sin embargo, puede ajustarse en otra noche exclusiva en caso de ser necesario para el paciente.

 

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¿Qué pasa si no se trata adecuadamente la apnea del sueño?

Es común que el paciente se niegue a aceptar que tiene el problema. Por eso es muy importante no hacer caso omiso sobre lo que el médico especialista del sueño nos indique.

 

¿Qué pasa si no se trata adecuadamente la apnea del sueño?

 

El no atenderse adecuadamente la apnea del sueño trae como consecuencia vivir con los síntomas siguientes: Ronquidos fuertes, dolor de cabeza, problemas de aprendizaje, baja potencia sexual, despertar repentinamente con frecuencia, pausas respiratorias frecuentes, somnolencia durante el día, depresión, tendencia a la irritación con los demás, bajos reflejos, visitas nocturnas frecuentes al baño y boca reseca entre otros.

 

Si la apnea del sueño no se trata a tiempo puede causar problemas crónicos más preocupantes, tales como la hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y enfermedades cerebrovasculares. Por eso es muy importante no restar importancia a la detección de los síntomas y acudir por ayuda con el médico especialista.

 

¿Qué mejoras recibe el paciente en esta terapia?

El paciente en un debido tratamiento usando la presión positiva sobre las vías respiratorias adecuadamente, podrá reintegrarse a su vida escolar o laboral normal. Los trastornos como irritación y depresión irán desapareciendo gradualmente. La concentración en las actividades será notable así como la ausencia del sueño diurno.

 

Es gratificante para el paciente de apnea del sueño bajo este tratamiento. Muchas de las mejoras que consiga a corto y largo plazo harán que esté motivado con seguir con el tratamiento. Todo esto aun sin mencionar que reduce mucho el riesgo de desarrollar enfermedades como hipertensión arterial, diabetes y afecciones cerebrovasculares entre otras.

 

La continuas idas nocturnas al baño se reducirán desde el comienzo y esto hará que se sienta el beneficio inmediato.

 

Es muy importante no desistir en usar este método terapéutico. La salud del paciente, como la tranquilidad de la familia, serán un beneficio para todos, y la vida en la casa mejorará.

¿Cuáles son los primeros síntomas de una parálisis facial?

Se define como parálisis facial, a la pérdida total o parcial de movimiento en los músculos de la cara. Regularmente sus efectos son temporales y en contadas personas se sufre parálisis de manera permanente.

 

También se le llama parálisis de Bell, en honor al cirujano escocés Sir Charles Bell, que describió por primera vez este síntoma. Esto sucede cuando el nervio séptimo par craneal, que controla el movimiento de los músculos faciales se ve afectado por alguna razón, provocando una parálisis en uno o los dos lados del rostro.

 

Este tipo de afección la sufren tanto hombres, como mujeres y niños. Los adultos mayores de 65 años son más propensos a sufrir una. Respecto a los niños se han dado casos en menores de 13 años. También las personas con diabetes y mujeres embarazadas pueden sufrir este problema.

 

Síntomas de parálisis facial

En ocasiones hemos sentido en algún musculo de nuestra cara un breve hormigueo o el temblar de alguna zona de nuestro rostro de manera casi imperceptible y eso pudiera causar preocupación. Pero esto no necesariamente quiere decir que estamos sufriendo una parálisis. Entonces, ¿cómo saber si estamos o no sufriendo una parálisis facial? A continuación enlistamos algunos síntomas:

 

 

Síntomas de parálisis facial

 

  • Dificultad para hacer gestos. No podemos hacer movimientos normales como sonreír, cerrar los ojos, mover los labios, levantar las cejas, mover las mejillas, etc.
  • Debilidad muscular. Perdemos fuerza muscular que va de menos a más, puede ser en un lado del rostro o los dos. La sensación va aumentando conforme pasan las horas y puede llevarse hasta días en desarrollarse la afectación por completo. Se llega a sentir que un lado de la cara se cuelga. Lo que comúnmente llamamos que “la cara se nos va de lado”.
  • Disminución en la capacidad de mover la mandíbula o saborear los alimentos. Como el nervio facial que se daña o inflama se encarga de transmitir las señales del sentido del gusto, entonces se complica hacer algo tan normal como el disfrutar del sabor de la comida.
  • Babear. Se dificulta controlar la cantidad de saliva y no se puede evitar que salga por un lado de la boca.
  • Dolor en la mandíbula o en la parte trasera de la oreja del lado donde está sufriendo la parálisis.
  • Lagrimeo anormal en uno de los ojos.
  • El oído del lado afectado se vuelve muy sensible al sonido.
  • Dolor de cabeza intenso.

 

Aún no se puede afirmar de manera exacta qué produce la parálisis en el rostro. Las causas más comunes son por inflamación del nervio facial, consecuencias de un daño cerebrovascular e inclusive puede ser el reflejo de un nivel de estrés muy alto.

 

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Además, podemos mencionar otras causas más complejas que también provocan inmovilidad en los músculos faciales. Se han relacionado ciertas infecciones de virus y bacterias con la parálisis. Como ejemplo, podemos mencionar la enfermedad de Lyme, meningitis viral y herpes simple, entre otras.

 

¿Existe un tratamiento?

Es lo primero que nos preguntamos cuando nos sucede esto. En los casos donde es una parálisis no grave, el tiempo de recuperación puede ser desde uno hasta seis meses. Los síntomas usualmente desaparecen en ese lapso.

 

Pero, como cada caso es distinto, los tratamientos necesarios se determinan evaluando detenidamente al paciente. Existen tratamientos orales, como los desinflamatorios del sistema nervioso y terapias físicas que ayudan a recuperar la movilidad de los músculos.

 

Independientemente del nivel de gravedad, siempre es recomendable que en los primeros indicios o sospechas de sufrir una parálisis facial, consulte inmediatamente a su médico de cabecera o de confianza. Si percibe entumecimiento prolongado en su rostro o dolor de cabeza muy intenso, acuda al hospital lo antes posible.

Terapia del habla: todo lo que necesitas saber

¿Sabes que existen diferentes razones por las que una persona puede desarrollar o padecer alguna forma de trastorno del habla y del lenguaje? Estudios estiman que hasta el seis por ciento de los niños presenta este problema y que el tratamiento temprano favorece la posibilidad de mejora a través de una terapia del lenguaje.

 

En la vida adulta, los trastornos del habla y el lenguaje se pueden producir por accidentes cerebrovasculares, lesiones por golpes, tumores y meningitis; y en algunas ocasiones como efecto posterior a operaciones cerebrales. En estos casos, acceder también lo más pronto a una terapia permitirá a tu paciente rehabilitarse y reinsertarse a su vida cotidiana.

 

Es importante que sepas distinguir los trastornos del lenguaje de los trastornos del habla. Los primeros tienen que ver más con la formulación de ideas a través de la palabra, y los segundos por errores evidentes y frecuentes en la emisión de sonidos.

 

¿Qué dicen los expertos?

De acuerdo con Cameron Sellars, investigador de la Enfermería Real de Glasgow, Escocia, y uno de los más reconocidos expertos en estudios del lenguaje; las afecciones del habla pueden tener repercusiones importantes en el desarrollo de las personas que las padecen, incluyendo problemas en el rendimiento escolar, la socialización y las emociones.

 

Actualmente existen diferentes tratamientos para resolver problemas del lenguaje, que pueden ir desde ejercicios sencillos para fortalecer los músculos involucrados en el acto de hablar y comer, hasta el uso de tecnología avanzada, como la realidad virtual.

 

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La Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición, clasifica cuatro formas de trastorno del habla: los relacionados con la fluidez en la enunciación de las palabras, las dificultades en la articulación de los sonidos de las silabas, los problemas de voz y las relacionadas con el acto de comer, conocidas estas últimas como disfagia oral.

 

Los terapeutas suelen recomendar el tratamiento cuando se presentan problemas de audición, problemas cognitivos, musculatura oral debilitada, autismo, labio leporino, autismo o problemas motores por efecto de alguna discapacidad intelectual o motora.

 

terapia del lenguaje y del habla

 

La terapia del lenguaje y del habla se trabaja individualmente o en pequeños grupos, y pueden variar en intensidad y duración según las necesidades de los pacientes y las estrategias del terapeuta. Durante la terapia, el especialista puede intervenir directamente en los comportamientos del habla del paciente o enseñarle a adaptarse al entorno lingüístico; generalmente los terapeutas ofrecen recomendaciones a los padres y profesores o a cuidadores, en el caso de personas mayores.

 

Tanto en la escuela como en el hogar y el círculo cercano, es importante que se generen entornos inclusivos que favorezcan el proceso terapéutico. Así como el que los padres actúen lo más pronto posible al detectar en sus hijos dificultades de habla, ya que se ha comprobado que estas tienen mayor probabilidad de solución si se comienza la terapia antes de los tres años de edad.

 

Recuerda que la buena disposición de ánimo ante una persona que presenta dificultades de habla, y particularmente si perteneces la entorno cercano, puede favorecer su equilibrio emocional, mejorar la comunicación interpersonal y grupal con ella y, por consecuencia, favorecer también el éxito de la terapia.

 

En conclusión

La Clínica Mayo recomienda favorecer la expresión de ideas sin corregir errores, así como no adelantarse al paciente en sus esfuerzos por terminar las frases que quiere decir. Procura ver a los ojos a tu paciente mientras habla, y trata de reducir las distracciones del ambiente en el que sucede la conversación; asimismo, intenta exponer tus dudas si no entiendes lo que dice.

 

Si el paciente percibe el apoyo de sus seres queridos y todos siguen con disciplina las recomendaciones del especialista así como las indicaciones en la terapia, seguramente corregirá su problema.

Clínicas del sueño: ¿Te cuesta dormir bien?

Si miras al techo, das vueltas en la cama y piensas en algún problema surgido en el trabajo, casa o familia, seguramente estarás experimentando problemas por los que no logras conciliar el sueño. Al día siguiente es muy probable que te sientas cansado, sin energía y en algunos casos deprimido.

 

Probables causas de la falta de sueño

Lamentablemente, hoy día los trastornos del sueño nos pueden afectar tanto a los adultos como a los niños.

 

De acuerdo a los especialistas, bajo un ritmo de vida normal y equilibrada las horas de sueño deben ser entre siete y ocho al día. Pero la vida rápida y moderna que actualmente tenemos, aunado al excesivo tiempo que pasamos usando tabletas, celulares y computadoras, han provocado que disminuya drásticamente el tiempo que ofrecemos a nuestro cuerpo para descansar.

 

Cuando el insomnio se prolonga por más de un mes se vuelve crónico. Regularmente los trastornos del sueño están relacionados con depresiones u otros problemas físicos. Así que sería bueno que evaluaras qué cosas son las que te están quitando el sueño y qué ayuda podrías y que esté a tu alcance.

 

Probables causas de la falta de sueño

 

La ingesta de algunos alimentos en exceso, problemas emocionales y físicos pueden provocar que pierdas el sueño de manera temporal o permanente. Algunos ejemplos son:

 

  • Malos hábitos alimenticios: existen bebidas y comidas que inhiben el sueño. Por ejemplo, el café, por su alto contenido de cafeína estimula al sistema nervioso de manera que dificulta que logres relajarte lo suficiente para conciliar el sueño.

 

Además, cenar alimentos pesados como las carnes rojas y alimentos altos en grasas, especialmente ya a altas horas, provoca que nuestro sueño sea menos profundo y que nos despertemos constantemente.

 

  • Estrés: comúnmente producido por el exceso de trabajo, problemas familiares y de salud. En otros casos pensar en problemas imaginarios también puede producirte estrés o por estar pasando por una situación traumática.
  • Apnea del sueño: las vías respiratorias que se ubican en la parte superior a la garganta se cierran bloqueando la circulación del aire. Esto produce lapsos de entre 10 segundos y hasta tres minutos donde se inhibe la respiración, resultando en un sueño de mala calidad, además de que pueden surgir problemas cardíacos.

 

Todo lo anterior provoca que vivamos diferentes etapas del insomnio, las cuales tienen síntomas que podemos distinguir:

 

  • Etapa 1: dificultad para conciliar el sueño.
  • Etapa 2: despertar con frecuencia durante toda la noche.
  • Etapa 3: despertar y no volver a conciliar el sueño a lo largo de la noche.

 

Como resultado de no dormir bien, experimentamos síntomas de insomnio como dormirte en el transporte público o incluso mientras conduces. Otros, por tener trabajos nocturnos, experimentan la somnolencia porque la luz solar interfiere con su tiempo de descanso.

 

Cuando el sueño no regresa enseguida

 

Se ha descubierto que la somnolencia prolongada puede provocar enfermedades como:

 

  • Obesidad.
  • Riesgo de padecer diabetes.
  • Hipertensión arterial.
  • Riesgo de un derrame cerebral.
  • Riesgo de desarrollar cáncer.

 

Por lo anterior, es bueno analizar qué podemos hacer para mejorar nuestra calidad de descanso y cuándo buscar ayuda para tratar este trastorno.

 

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Analizar el estado de tu cuerpo cuando duermes y las costumbres que tienes antes de ir a la cama son solo algunas de las cosas a evaluar en las clínicas del sueño.

Por medio de sensores evaluarán tu nivel de oxigenación (si es adecuada o no), los ronquidos y el patrón respiratorio entre otros estudios. Tal vez notes que el trastorno del sueño es grave o crónico, pero no es un caso perdido.

Con la ayuda de un profesional podrás lograr dormir lo que tu cuerpo necesita. Algunos tratamientos serán más sencillos que otros, pero es vital que busques ayuda profesional, por tu salud y la tranquilidad de quienes te rodean.

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