¿En qué momento debo llevar a mi hijo con un neurólogo pediatra?

Desgraciadamente, las enfermedades del sistema nervioso no discriminan a los pacientes por cuestiones de edad, lo cual provoca que incluso los niños sean propensos a padecerlas. La Asociación Americana de Pediatría define al neurólogo pediatra como aquel profesional que se concentra en detectar y tratar a los infantes que padecen trastornos de simples a severos en su sistema nervioso.

 

Señales para acudir al médico

Tu sistema nervioso controla el cerebro, los músculos, la columna vertebral y, por supuesto, los nervios. Por lo cual, los problemas de salud originados por él pueden ocasionar convulsiones, dolores de cabeza y retrasos en el desarrollo. ¿Cómo puedes saber cuándo acudir a un profesional?

  • Primero, sufrir de dolores de cabeza es normal en cualquier etapa de la vida. Lo que no es normal es que estos se repitan de manera constante y que su intensidad sea tal que impida que el niño pueda desarrollar sus actividades cotidianas.
  • Un episodio de convulsión siempre es una alarma de que la actividad eléctrica del cerebro presenta patrones inadecuados. La respuesta correcta ante esta clase de situaciones es que acudas inmediatamente a un hospital y solicites la atención de un especialista en la materia.
  • También has de hacerlo en caso de que el niño presente cualquier tipo de distrofia muscular o sean frecuentes los escenarios de dolor y entumecimiento en las extremidades corporales.
  • Es importante detectar a tiempo un severo retraso en el desarrollo de habilidades cognoscitivas, físicas y de psicomotricidad en el infante. Préstale atención si tropieza reiteradamente o no puede sostener objetos con las manos, sin importar que tan grandes o pequeños sean estos.
  • Mira si presenta una conducta poco habitual, por ejemplo, que el niño no tenga un control sobre su propio comportamiento. Tal es el caso del síndrome de Tourette, tics o el trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
  • Observa las muestras evidentes de autismo, tales como patrones de insistencia por repetir actividades, nulo interés en estímulos externos y problemas de comunicación tanto en el uso de lenguaje verbal como en el uso de lenguaje no verbal.
  • Retraso en el habla, severa incapacidad para reconocer o pronunciar ciertas letras y palabras, además de no poder imitar sonidos.
  • Si tiene un bajo rendimiento académico como consecuencia de uno o varios de los síntomas anteriores de la lista, pueden ser señales de una discapacidad intelectual.
  • Problemas continuos para conciliar el sueño, cuadros de sonambulismo o insomnio.
  • Nacer de forma prematura es otra causa.
  • Todos los niños que presenten encefalopatía, parálisis o infecciones a los pocos días de nacidos, o incluso desde el momento mismo de su nacimiento.
  • Presenta frecuentemente la sensación de vértigo o mareo.
  • Sufre de manera repetida desmayos aparentemente inexplicables.

 

¿Cuál es la labor del médico?

Como todo doctor, un neurólogo infantil tiene la responsabilidad y el deber de atender de la mejor manera posible a todos sus pacientes y tratar de buscar que, a pesar de su condición médica, los niños puedan desarrollar un estilo de vida que les permita disfrutar de su existencia.

Antes de declarar cualquier diagnóstico, el doctor deberá solicitar una serie de pruebas tales como un electroencefalograma, resonancia magnética nuclear, punción lumbar y análisis de sangre. Esto con la intención de determinar si el caso le compete a su especialidad, o si corresponde al área de psiquiatría al tratarse de un trastorno mental y no de un padecimiento del sistema nervioso. Sea cual sea el caso, nunca está de más solicitar una segunda opinión médica. 

Sin duda alguna, los problemas del sistema nervioso no son trastornos que se deban tomar a la ligera y ante la menor sospecha los padres o tutores de los menores de edad están obligados a buscar ayuda profesional. 

 

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¿Cómo funcionan las clínicas del sueño?

Existen muchas razones por las cuales nuestro sueño se puede ver comprometido, comenzando desde pequeñas costumbres hasta patologías importantes, por lo que conocer los servicios de las clínicas del sueño siempre será una apuesta segura para nuestra salud.

 

Siento el guisante bajo el colchón…

No hay momento más anhelado que el de un buen reposo después de un largo día de trabajo, y no existe escenario más desesperante que el de estar dando vueltas infinitas en la cama sin poder encontrar alivio.

Las causas por las cuales podemos tener una falta de sueño eficiente son múltiples, y provenientes de esferas psicológicas, fisiológicas, sociales e incluso demográficas; el estrés, las preocupaciones, el nerviosismo, la ansiedad, los malos hábitos alimenticios, el clima, la fiesta del vecino… todo es relevante.

Cualquier pequeño cambio en el equilibrio u homeostasis del cuerpo puede repercutir directamente en nuestras ocho horas mínimas de quietud. A veces es inevitable, pues no podemos controlar nuestro entorno por completo, pero cuando el cansancio se torna crónico y la solución no es tan aparente, podríamos comenzar a sospechar de un problema más grande.

 

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Modus operandi

Ahora, si ya hiciste un recuento de las posibles causas y recordaste que sueles tener muchas pesadillas, que tu familia siempre se queja por tus ronquidos o que se asustan porque caminas dormido, seguramente es tiempo de conocer los pasos a seguir para atender ese problema lo más pronto posible.

El proceso de una atención especializada al sueño no es para nada ordinario por la especificidad que merece, por lo que se realiza de manera muy eficiente de la siguiente forma:

  1. Historia clínica. El especialista en la primera consulta realizará un interrogatorio completo para conocer a fondo tu padecimiento, así como una exploración física que le permita establecer un diagnóstico preciso.
  2. Estudio diagnóstico. Si se considera pertinente, se te citará en el laboratorio en horario vespertino, donde un técnico del sueño te orientará para que puedan comenzar con el procedimiento apropiado.

 

¿Pagaré para que me vean dormir?

Aunque en primera instancia podemos creer eso, no es tan simple como parece; efectivamente, dormirás una noche fuera de casa en la clínica u hospital elegido con alguna que otra cámara grabándote, pero valdrá mucho la pena, porque únicamente deberás seguir algunos lineamientos para que tu diagnóstico no tenga fallos:

a) Traer pijama cómoda y artículos para tu rutina nocturna.
b) No usar productos fijadores en el cabello.
c) Llevar cualquier medicación de costumbre.
d) Establecerse en la habitación individual brindada.
e) Usar sensores para monitoreo.

Una vez concluida la noche, podrás regresar a la normalidad para esperar la entrega de resultados y comenzar el tratamiento ideal para ti, olvidándote de una vez por todas de cualquier molestia que no te haya hecho descansar como un bebé.

 

Recomendaciones finales

Ahora que conoces mucho más acerca de la salud en el descanso, no debes olvidar que es responsabilidad de cada uno de nosotros apropiar a la rutina una buena higiene del sueño, que no es otra cosa más que respetar nuestros horarios de comida/bebida y poner límites a la hora de usar nuestros aparatos electrónicos, para así poder gozar de los enormes beneficios como lo son la prevención de enfermedades degenerativas, una mejor salud emocional y el mantenimiento de un peso saludable, entre muchos otros logros que se gozan descansando.

Nunca olvides que lo más importante es nuestro bienestar físico y emocional, y que, aunque no todos los sueños se hacen realidad, en toda realidad siempre debe de haber un buen sueño.

 

Terapia de juego como recurso terapéutico

El juego es un recurso terapéutico ampliamente utilizado por la psicopedagogía para intervenir en trastornos que sufren los niños en su neurodesarrollo o funcionamiento cognitivo, especialmente los asociados a un déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y al lenguaje. A continuación, te explicamos por qué la terapia de juego o ludoterapia es una forma eficaz de resolverlos.

A través de juguetes y dinámicas ajustadas a su nivel madurativo, con posibilidades de interacción libre, relajación y entretenimiento, la ludoterapia actúa de forma agradable, insospechada y progresiva sobre el sistema nervioso central. Contrarresta los efectos directos de estos desórdenes psicológicos, que suelen generar ansiedad, temor, conflictividad, frustración, estrés, baja autoestima y rechazo (del entorno familiar, escolar o social) en plena infancia, incluso desde muy temprana edad.

 

TDAH infantil

La introducción de actividades lúdicas con láminas de colores, balones, cuerdas, fichas y bloques de construcción para el tratamiento de la hiperactividad, inatención e impulsividad severas durante la niñez, que reflejan una conducta desadaptada o incoherente respecto a los patrones regulares de desarrollo cerebral por edad, ha significado las siguientes bondades.

 

Desarrolla el autocontrol

Jugar en grupo y con un objetivo activa la observación, cognición y cooperación. Enseña a tus pequeños a esperar su turno, seguir instrucciones, respetar las reglas, calmarse, controlar sus impulsos, saber perder, planificar, organizar y guardar las cosas, intentar nuevamente una acción e incrementar su motivación al logro. Esto equivale a un mayor dominio de su personalidad, mejor carácter y adaptabilidad social.

 

Incrementa la concentración y motivación

La terapia psicopedagógica en torno a juegos relacionados con fichas, cartas y puzzles contribuye a que los niños fijen su atención, se mantengan en estado de alerta o en una tarea durante un lapso de tiempo y memoricen cosas específicas, lo cual se traduce en mayor constancia, interés y esfuerzo consciente.

 

Mejora la socialización y autoestima de tus hijos

El juego influye positivamente en el desarrollo de la capacidad asertiva y autonomía de los niños. Se convierte en una oportunidad de ensayar y aprender nuevos comportamientos, afinar decisiones, reflexionar, reconocer, respetar y empatizar con otros, prever consecuencias de sus actos y entrenar habilidades sociales. Todo ello conlleva a una mejor autovaloración y a la disminución del miedo, rabia, envidia, aislamiento, inseguridad e infelicidad.

 

Problemas de lenguaje

Comunicarnos de forma oral nos permite exteriorizar desde temprana edad nuestros pensamientos y sentimientos, a la vez que relacionarnos con las demás personas. Sin embargo, para muchos niños representa un reto difícil lograr expresarse con el acierto y fluidez que deberían tener. La ludoterapia ha resultado de gran utilidad para afrontar tartamudez, dislalias y demás trastornos del lenguaje.

 

Favorece la construcción morfosintáctica

Los juegos imaginativos permiten a los niños verbalizar en diferentes tiempos, idear oraciones complejas e interactuar prolongadamente con terceros de forma entretenida, sin enfrentarse a presiones o correcciones incómodas. Esta práctica sirve para tanto para adquirir mayor vocabulario y expresividad como para modelar el lenguaje mediante conversaciones asistidas.

 

Promueve el pensamiento simbólico

Existen actividades lúdicas con objetos o tarjetas donde los más pequeños pueden conocer nuevas palabras y asociarlas a otras cosas, es decir, los significados y significantes. Ello permite despertar su curiosidad por términos incomprensibles o desconocidos, desarrollar la actividad cerebral, la lógica, la deducción y la creatividad.

 

Impulsa la competencia comunicativa

Asimismo, con técnicas del juego incides en el aprendizaje de los turnos de conversación, de las pausas respiratorias, énfasis y movimiento de labios, mandíbula y lengua en la pronunciación, la estructura de un diálogo y las reglas pragmáticas del lenguaje para un uso funcional en cualquier circunstancia.

Queda evidenciado que por sus múltiples beneficios la terapia lúdica es de gran ayuda para nuestros niños y una preparación efectiva para la vida.

 

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Averigua cómo son las consultas psiquiátricas en México

En México existen distintas instituciones, tanto públicas como privadas, especializadas en la atención de distintos trastornos psiquiátricos. Si bien cada una tiene sus requerimientos específicos, hay un protocolo general dirigido a una consulta psiquiátrica.

Si tú o alguno de tus seres queridos está en la búsqueda de atención psiquiátrica y no sabe cómo se llevan a cabo las consultas en esta área, te explicamos cómo se efectúan y cuáles son sus beneficios para las personas con trastornos mentales.

 

La cita psiquiátrica: paso a paso

A continuación, te detallamos el paso a paso de una evaluación psiquiátrica:

1. Anamnesis.

Así se le conoce al procedimiento para obtener datos del paciente con el objetivo de construir un diagnóstico. En este caso, el psiquiatra se asegurará de que el paciente responda de forma coherente a las preguntas que le realice.

Si lo anterior no sucede, el médico obtendrá la información del familiar o persona que acompañe al paciente.

Durante la entrevista, el psiquiatra indagará en los motivos de la persona para acudir a una evaluación psiquiátricacuáles son sus síntomas y cómo afectan o interfieren en los distintos ámbitos de su vida diaria, así como la personalidad y estrategias de afrontamiento. Igualmente, revisará sus antecedentes psiquiátricos (en caso de haberlos), médicos y sociales.

2. Examen del estado mental.

Una vez que haya terminado la entrevista, el psiquiatra procederá a realizar la evaluación del estado mental del paciente. Para ello, debe considerar distintos aspectos y, pese a que existen tests estandarizados que ayudan a la evaluación, el médico hará sus propias observaciones.

Los elementos fundamentales que observará incluyen:

  • Habla: se evalúa a través de las modulaciones de la voz, la lógica de las construcciones sintácticas, la velocidad para responder o el volumen.
  • Expresión emocional: se pide al paciente que describa sus emociones y se observa su postura, movimientos y la facilidad o dificultad que tiene para describirlas.
  • Pensamientos y percepción: en este aspecto, el médico detecta si existe algún tipo de delirio u obsesión traducidos en ideas constantes, creencias falsas o ideas de que la vida influye de forma específica y negativa en la vida del paciente.
  • Funciones cognitivas: evalúa los niveles de alerta; atención, concentración, orientación en espacio, persona y tiempo, memoria a corto, medio y largo plazo, razonamiento abstracto, introspección y juicio.

 

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¿Cuándo acudir con un psiquiatra?

En muchas ocasiones, es difícil determinar cuál es el momento adecuado para ir con un psiquiatra. Si detectas alguna de las siguiente señales, considera acudir con uno:

  1. Si de forma repentina experimentas alucinaciones (visuales o auditivas), ataques de pánico o pensamientos suicidas.
  2. Si no puedes aliviar los sentimientos de desesperanza, tristeza, ansiedad o cualquier otra emoción que afecte tu vida diaria.
  3. Si identificas alguno de los siguientes síntomas: adelgazamiento repentino o ingesta excesiva de comida, exceso o falta de sueño, problemas de memoria o concentración, cambios repentinos del estado de ánimo o pensamiento acelerado.
  4. Si requieres de un ajuste de tu medicación o si ya habías acudido previamente con un psiquiatra pero decidiste abandonar sin recibir tratamiento.

 

Beneficios de la atención psiquiátrica en pacientes con trastornos mentales

Una vez que una persona toma la decisión de acudir con el psiquiatra, podemos observar diversas mejoras. La principal de ellas es que el paciente recibe atención oportuna antes de que su trastorno se cronifique y sea más complicado el tratamiento.

Asimismo, motiva a la persona a encontrar una solución a su enfermedad. Esto, en conjunto con la terapia psicológica y el medicamento recetado, contribuirán a mejorar la calidad de vida del individuo, devolviéndole el control de sus funciones y capacidades.

 

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