Causas de la parálisis facial

Causas de la parálisis facial

Causas de la parálisis facial

La Parálisis facial o Parálisis de Bell es un trastorno temporal que se presenta en el nervio facial (séptimo par craneal), encargado de controlar el movimiento de los músculos del rostro. El daño de dicho nervio proporciona debilidad y/o parálisis de los músculos, haciendo que el rostro, o parte de él, quede completamente inmovilizado.

Dicho nervio, séptimo par craneal, es encargado de controlar movimientos básicos como parpadear, fruncir el ceño o sonreír, incluso, envía impulsos hacia las glándulas lacrimales y salivares, y manda las sensaciones del gusto desde la lengua hacia el cerebro. Así que cuando se produce la parálisis facial, es porque los mensajes enviados al cerebro, a través del nervio facial, se ven interrumpidos.

 

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Al sufrir una parálisis facial, parte del rostro pierde su lozanía y tiende a caerse, haciendo que se dibuje solo media sonrisa y que el ojo, del lado afectado, no cierre por completo. En la mayoría de los casos es una parálisis temporal, donde se logra una recuperación total al cabo de unos días o semanas, sin embargo, hay casos en los que se recupera la movilidad, pero quedan pequeños rezagos o muestras de haber sufrido una parálisis de Bell, de por vida.

Ahora bien, al hablar de las causas ingresamos en un dilema notorio, ya que estas aún no se conocen con exactitud, pues es un trastorno que se puede presentar a cualquier edad, siendo más común en mayores de 65 años y afecta de igual manera a ambos géneros. Aún así, se sabe que la parálisis facial es producida debido a la hinchazón del nervio facial, el cual al verse comprimido produce debilidad en los músculos, pero la causa que produce dicha inflamación es aún una incógnita.

 

Hasta la fecha, se ha justificado la parálisis como consecuencia o secuela de:

 

  • Fracturas del hueso temporal.
  • Heridas faciales profundas.
  • Cirugías para tratar tumores del trono encefálico.
  • Cirugías para tratar tumores de nervios adyacentes al nervio facial.
  • Accidente cerebrovascular.
  • Tumores que ejercen presión sobre el nervio facial.
  • Enfermedad de Lyme.
  • Sarcoidosis.
  • Infección por virus:
    • Herpes genital y aftas.
    • Varicela
    • Culebrilla
    • Mononucleosis infecciosa.
    • Rubéola.
    • Paperas
    • Resfriado
    • Influenza

 

En el caso de las causas infecciosas, tumorales e idiopáticas, se produce inflamación en algunos ganglios y nervios, ocasionando en este caso, la parálisis facial. Pero cuando se presentan causas traumáticas, el daño del nervio se produce por la ruptura de sus células, interrumpiendo la “comunicación” entre ellas, este caso tiende a producirse secuelas permanentes.

 

Entre los factores de riesgo, podemos mencionar que es más común en:

 

  • Mujeres embarazadas que se encuentran en el tercer trimestre de gestación, o en la semana siguiente al parto.
  • Personas con infección en las vías respiratorias.
  • Diabéticos.

 

Incluso, aunque los ataques de parálisis facial son poco comunes, se han presentado casos en los que se tienen antecedentes familiares y se indica una posible relación genética.

 

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En conclusión, si usted empieza a presentar síntomas como molestias detrás de un oído, siente estiramiento en un lado de la cara, le cuesta cerrar un ojo, se le dificulta comer o beber y presenta babeo o problemas para sonreír, le recomendamos que asista a un especialista de urgencia. Pues una vez que se presenta la parálisis facial, completa o incompleta, puede haber complicaciones irreversibles.

 

Cuide su salud y evite lesiones a largo plazo. Si desea ampliar la información respecto a la parálisis facial, no dude en contactarnos, estaremos gustosos de atenderle.

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