Áreas de trabajo de la estimulación temprana

17 Sep, 2019

Áreas de trabajo de la estimulación temprana

La estimulación temprana es una actividad que busca promover el desarrollo psicomotor y cognitivo de los niños mediante ejercicios y objetos idóneos que favorezcan su pleno crecimiento y, en el futuro, el fácil aprendizaje. Esto se logra de una manera divertida tanto para tus hijos como para ti.

 

Esta atención y vigilancia temprana de tu bebé posibilitan el máximo aprovechamiento de sus capacidades tanto físicas como mentales y puedes empezar a practicarla con él desde los 0 meses hasta, aproximadamente, los 6 años de edad. Tiempo en el que se consolidan las bases de la estructura de su pensamiento y su personalidad.

 

Es en estos primeros años de vida y mediante esta atención temprana que podemos visibilizar y actuar rápidamente si se llegan a presentar problemáticas como déficit de atención, dislexia e hiperactividad, entre otras. También es el momento perfecto para fomentar el buen aprendizaje y generar en los niños la autoestima.

 

Mientras los pequeños van adquiriendo una serie de habilidades que les permiten ganar autonomía e independencia, destrezas sensoriales, del lenguaje y, por supuesto, cognitivas y psicomotoras, tú puedes ir conociendo a aquella personita y estrechando los lazos de esta maravillosa y creciente relación.

 

Lo que debes estimular en tu bebé y sus beneficios

 

 

  • Motricidad fina dirigida a los músculos de la cara, los pies y las manos. Tu bebé tendrá el autoconocimiento de estas partes de su cuerpo, en las cuales irá ganando fuerza y experimentando la sensación de tocar, palpar y chupar objetos. Posteriormente, irá abriendo y cerrando sus manitas y sujetando algunas cosas.
  • Motricidad gruesa, enfocada a los músculos de las piernas, los brazos, el abdomen y la espalda. Le servirá para ir adquiriendo la fuerza y el equilibrio que su cuerpo necesita. Con el transcurrir de los días y los meses, tu hijo deseará levantarse, gatear y caminar.
  • Cognición orientada al pensamiento, razonamiento y entendimiento del mundo que lo rodea, a partir de su propia percepción. Aunque antes de llegar al mundo ya percibe un entorno, esta estimulación busca que el pequeño lo comprenda, a través de nuestras manos u objetos, con los cuales puede interactuar, curiosear y experimentar ciertos reflejos.
  • Lenguaje destinado a la utilización de la lengua materna. En principio, el llanto y algunos movimientos serán su forma de expresarse. Que le hables directamente y consolarlo con cariño irán despertando en él las ganas de imitar los sonidos a través de balbuceos.
  • Desarrollo socio-afectivo encaminado a los sentimientos y la forma como se integra e interactúa con los demás. Tu bebé se sentirá seguro y cómodo principalmente con su madre, por lo que llorará o sonreirá con distintas personas u objetos dependiendo de qué tanta empatía sienta por ellos.

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¿Cuándo empezar?

 

Desde los primeros meses de vida, el niño debe recibir atención temprana de tu parte. En esta etapa, el cariño y el amor que le brindes, la alimentación, el cuidado, la higiene personal y unos pocos ejercicios serán suficientes para iniciar este proceso de desarrollo.

 

Para cada etapa de su crecimiento, hay una serie de ejercicios que debes practicar con él para llevar a cabo esta hermosa labor de una manera eficiente y comprometida con un sano y óptimo desarrollo. Es por eso que te aconsejamos consultar con un experto en salud correspondiente, antes de iniciar la rutina dirigida a la edad de tu niño.

 

Esperamos que esta información te sea de gran utilidad y motivación para que pongas manos a la obra en este proceso que, sin lugar a dudas, es clave en el desarrollo de tu hijo, en sus diferentes aspectos.

 

 

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