Trastorno de ansiedad generalizada. Cuando la preocupación es incontrolable.

26 Dic, 2019

Trastorno de ansiedad generalizada. Cuando la preocupación es incontrolable.

Trastorno de ansiedad generalizada. Cuando la preocupación es incontrolable.

Es normal que algunas situaciones en tu vida te generen ansiedad, ya que los problemas cotidianos como la falta de dinero, problemas de salud, con la familia o con tu pareja te preocupan, pero ¿qué sucede cuando esta preocupación se va al extremo?

 

 

¿Qué es el trastorno de ansiedad generalizada?

 

 

Las personas que padecen de trastorno de ansiedad generalizada se preocupan extremadamente, llegando al punto de sentirse nerviosas por situaciones como las que ya mencionamos e, inclusive, por situaciones que aún no han sucedido, lo cual no les permite mantenerse concentradas en sus actividades.

Aunque este es un trastorno hereditario, aún se desconoce por qué algunas personas lo padecen y otras no. Analicemos algunas señales y síntomas que caracterizan este síndrome, que suele desarrollarse durante la adolescencia o la adultez temprana, aunque también los niños lo pueden padecer.

 

 

También te va a interesar: TAG Trastorno de Ansiedad Generalizada, qué es y cómo tratarla

 

 

1. Preocupación incontrolable

Este es un síndrome que puede dar tanto a niños como a adultos y, en el caso de los niños, estos suelen preocuparse excesivamente por su rendimiento escolar o en algún deporte que estén practicando, así como en un temor a que sucedan catástrofes como terremotos o conflictos.

En el caso de los adultos, su preocupación es con base en las situaciones diarias, tales como su estabilidad en el trabajo, temen perderlo de un momento a otro, les preocupa su salud, el no lograr cumplir con todas sus responsabilidades, el bienestar de sus hijos, etc.

 

 

2. Problemas para dormir

Los problemas para concentrarse sumados a la preocupación incontrolable hacen que dormir no sea tan fácil, generándote dificultad para dormir o para permanecer dormido, pues aun estando dormido la preocupación continúa.

 

 

3. Sentirte cansado

Aunque no parezca real, estar pensando en demasía en diferentes situaciones genera cansancio y esto hace que con frecuencia te sientas cansado, aun habiendo descansado.

 

 

4. Sentirte irritable o con nervios

Tienes problemas para controlar tus preocupaciones convirtiéndose en algo incontrolable y esto a su vez te produce sentimientos de nerviosismo, dificultad para relajarte, te sorprenden fácilmente o desarrollas movimientos nerviosos en tu cuerpo como tics o temblores.

 

 

5. Síntomas físicos

Tienes dolores de cabeza, dolores musculares o de estómago, dificultad para tragar, molestias inexplicables, ganas de ir al baño con frecuencia, sudas en demasía, te sientes mareado o sientes que te ahogas porque te falta el aire.

Todos estos síntomas te hacen difícil el rendimiento en tu vida diaria en todos los campos como el laboral, escolar o, aun peor, en la convivencia con tus familiares y amigos. Aun así, existen tratamientos para la ansiedad.

 

 

 

Qué es el trastorno de ansiedad generalizada

 

 

 

Tratamientos

Un tratamiento para la ansiedad muy común es la psicoterapia. También se usan medicamentos o una combinación de ambos, pero ya aquí es el doctor tratante el que decide cuál tratamiento te será de gran ayuda y según el caso, estos consisten en:

 

 

1. Psicoterapia

En especial se recurre a una llamada terapia cognitivo-conductual que te enseña diferentes formas de pensar, comportarte y reaccionar ante las diversas situaciones que se te presenten y así lograr reducir la preocupación incontrolable.

 

 

2. Medicamentos

Después de que el médico ya te ha hecho un estudio para determinar cuál sería el mejor tratamiento en tu caso y las dosis que se adapten a tus necesidades, puede recetarte diferentes medicamentos.

Tales medicamentos pueden ser inhibidores selectivos de recaptación de serotonina (ISRS), benzodiazepinas, inhibidores de recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN) u otros medicamentos serotoninérgicos.

 

 

Sin importar el tratamiento que te dé el médico, no lo abandones tan pronto te sientas bien, o empieces a ver mejorías. Evita automedicarte y siempre acude a un especialista en el tema, ya que, si estas preocupaciones no son tratadas a tiempo, la posibilidad de que empeoren en vez de desaparecer es enorme.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Menú
Servicios